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Exigen evitar ingreso ilegal de armas a México desde EU


La Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas demandó a las autoridades revisar las aduanas para evitar el ingreso ilegal de armas de fuego. Foto: Freepik

La Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas demandó a las autoridades revisar las aduanas para evitar el ingreso ilegal de armas de fuego

04/11/2017 17:56  HÉCTOR GONZÁLEZ ANTONIO

Ciudad Victoria, TAMAULIPAS

La Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas demandó a las autoridades federales y estatales revisar las aduanas, a fin de evitar el ingreso ilegal de armas de fuego.

El presidente del organismo que aglutina a por lo menos 14 cámaras locales, Julio Almanza, afirmó que éste se suma a la propuesta del gobernador Francisco García, consistente en impulsar acciones para erradicar la entrada de armamento, hecho que facilita un equipamiento desmedido de grupos delincuenciales.

Lamentablemente, para Estados Unidos el tema de producción de armas es altamente redituable y que genera sumas millonarias para el vecinos país”, lamentó.

“Sin embargo, se deben plantear acciones bilaterales para reducir la violencia en los Estados de la República Mexicana entre ellos, Tamaulipas”.

Señaló hechos violentos acontecidos en EU, como la masacre perpetrada en un festival musical en Las Vegas, donde un sujeto asesinó e hirió a decenas de personas desde un hotel, hecho que demuestra que facilitar la posesión de armas genera violencia.

“Esos hechos demuestran que también para los Estados Unidos representa un serio problema la facilidad con que una persona puede adquirir un número incontable de armas de fuego y cometer ilícitos”, indicó.

No obstante, también reconoció que entidades, entre éstas Nuevo León, y algunos organismos privados en localidades como Río Bravo, en Tamaulipas, han propuesto que los ciudadanos se armen para proteger sus patrimonios, lo cual resulta paradójico.

“Sí hemos visto esas propuestas y, en algunos estados, se han aprobado, en un principio por la preocupación de sectores productivos y sociedad en general de tener una mayor seguridad para su patrimonio y sus familias.

“Creemos que la verdadera acción a realizar es lograr la paz y tranquilidad que la ciudadanía exige y merece”, detalló.

Almanza recordó que, aunque por ley en México cualquier ciudadano puede contar con un arma de fuego para defensa propia, las autoridades responsables deben brindar seguridad para evitar que la de este país sea una sociedad armada.

Fuente. excelsior

Saludos

Mario Meneses

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Boom: Con Fox había 500 grupos de narcomenudistas en #CDMX; con EPN hay 20 mil puntos de venta. #Narcotrafico


Entre 2010 y 2011, las organizaciones criminales advirtieron que en la calle había mayores ganancias por la venta de drogas. Menguados por la guerra y por los operativos federales, los narcotraficantes dieron los primeros pasos para agregar el consumo a su modelo de negocio de producción y tráfico que por décadas privó.

El narcomenudeo funciona en una red horizontal de células locales menos rígidas y más ágiles que los cárteles tradicionales del narcotráfico, cuya organización era de forma vertical. Sus liderazgos pelean puntos de venta, aunque el producto que distribuyen provenga del mismo mayorista. Aunque trabajen para la misma organización.

Con Vicente Fox había 500 pequeños grupos de narcomenudistas, hoy en la Ciudad de México se tienen reportados 20 mil puntos de venta de droga en las 16 delegaciones. La verticalidad local representa un serio riesgo para la seguridad de los estados porque cada uno va a tener sus propios grupos delictivos locales con el consiguiente difícil control de ellos, y por supuesto, su combate, advierten especialistas.

Por Francisco Cuamea

Sinaloa/Ciudad de México, 3 de octubre (Noroeste/SinEmbargo).– Los últimos días de la guerra del Cártel de Sinaloa contra los Beltrán Leyva y aliados corrían en 2010 y en los caños de la delincuencia organizada surgía una transformación en el negocio ilícito de las drogas.

Entre 2010 y 2011, las organizaciones criminales advirtieron que en la calle había mayores ganancias. Menguados por la guerra y por los operativos federales, los narcotraficantes dieron los primeros pasos para agregar el consumo a su modelo de negocio de producción y tráfico que por décadas privó.

Para el caso de Sinaloa, las detenciones por narcomenudeo aumentaron 4 veces más en sólo 2 años, al pasar de 388 detenidos en 2012, cuando se facultó a los estados a combatir este delito, a mil 647 en 2014.

Aunque después la cifra de detenidos por ese delito se fue en caída libre al descender en un 71 por ciento en 2016.

“Ahora las cosas han cambiado”, dice Daniel, un joven que desde los 15 años ha vendido droga, “pero antes ni el gobierno nos tentaba. Trabajábamos más a gusto”.

Noroeste entrevistó a cuatro fuentes del sector gubernamental especializadas en seguridad pública y también a vendedores de calle. Todos pidieron cuidar su identidad por considerarse en riesgo. Esto fue lo que explicaron.

“(El narcomenudeo) también cambió hace algunos años. El distribuidor de droga, el narcomenudista, el que vendía abajo, en las casitas, él compraba y él vendía, él obtenía una ganancia de esa venta”, explica uno de los especialistas en seguridad pública.

“Desde 2010, 2011, aproximadamente, el que vende en las casitas, el distribuidor directo, pasó a ser empleado, él ya obtiene un ingreso directo como un sueldo de la venta. Me vendes 40 mil pesos y te voy a dar 3 mil, te voy a dar mil 500, o te pongo un sueldo por semana de lo que me vendías, pero tienes que estarme vendiendo”.

El modelo de negocio tradicional respetaba las ganancias del vendedor al menudeo. Por ejemplo, podía comprar un kilo de mariguana al proveedor y quedarse con la utilidad de la venta de las dosis en que las que dividiera el “ladrillo”.

“Pero qué pasa”, describe otro especialista, “se dan cuenta de ese detalle, de que yo te estoy vendiendo a mil pesos el kilo y tú le sacas 7 mil, entonces les estaba yendo muy bien.

“¿Entonces qué hacen hoy? De 2010, de 2011, les ponen un sueldo y (les ordenan) ‘me vas a vender, vas a trabajar para mí, pero por un sueldo’. Ese es uno de los cambios que se dieron.

-Observaron que en la calle había más ganancia que estaban perdiendo…

Así es. Es mucho dinero que se mueve a ese nivel.

Hay otros, como Daniel, que aún pueden vender droga en la calle y quedarse con un porcentaje de la venta. A ellos se les permite por su productividad, es decir, por su alta eficiencia para generar ingresos.

“No te dejan ganar mucho, pero ganas”, explica Daniel. “El caso es que te den opción para que tú, si quieres jalar más, te sigas abriendo. Te dan protección y te mueves libremente”.

Pero su virtud es su condena, porque en algunos casos lo hacen bajo amenaza y presión. Son activos para la industria de la droga, por eso ya no les permiten salir.

Como fue el caso de Daniel, quien quiso dejarlo, pero lo obligaron a volver a base de presión.

“Me llegaron a la llaga y ya me tuve que doblar para poder seguir con ellos y empecé a vender (otra vez)”, lamenta.

LA RED DE CÉLULAS

El narcomenudeo funciona en una red horizontal de células locales menos rígidas y más ágiles que los cárteles tradicionales del narcotráfico, cuya organización era de forma vertical.
Sus liderazgos pelean puntos de venta, aunque el producto que distribuyen provenga del mismo mayorista. Aunque trabajen para la misma organización.

Bernardo Gómez del Campo, maestro en Ciencias Penales y Criminalística con 26 años de antigüedad en la carrera policial mexicana, explica la transformación de las estructuras organizativas de los grupos criminales.

“El narcomenudeo se hizo una estructura horizontal producto de la ruptura de estructuras verticales del narcotráfico. Y actualmente tiende de nueva cuenta a hacerse una estructura vertical, pero local”, describe.

“Es decir, de un trasiego de cuatro rutas para distribución para EU se rompe la verticalidad por la presión gubernamental; la falta de administración de delincuencia, la corrupción y la ineficiencia, genera el consumo local y entonces se ‘changarriza’ el narcotráfico”.

El narcomenudeo tuvo un periodo de “pax narca”, cada uno tenía su “tiendita” y se “respetaban”.

“Actualmente, las estructuras verticales voltean a ver a los estados, y vuelven a crear una verticalidad ya no nacional sino local, por lo tanto, se tiende a crear y a multiplicar los grupos delictivos”, explica Gómez del Campo. “Con Fox había 500 pequeños grupos de narcomenudistas, hoy en la Ciudad de México se tienen reportados 20 mil puntos de venta de droga en las 16 delegaciones”.

La verticalidad local representa un serio riesgo para la seguridad de los estados porque cada uno va a tener sus propios grupos delictivos locales con el consiguiente difícil control de ellos, y por supuesto, su combate, advierte el especialista.

Actualmente, la estructura criminal del narcotráfico se ha fragmentado en células menos rígidas que los grupos delictivos tradicionales, lo que a su vez ha multiplicado el número de liderazgos.

LA DISTRIBUCIÓN Y ROLES DE TRABAJO

La mariguana que se produce en la sierra o la metanfetamina que se fabrica en laboratorios clandestinos se coloca después con centros de distribución en las ciudades y poblados. De ahí surten a quienes colocan los enervantes en las calles, por medio de una “fuerza de venta”, es decir, un equipo de “puchadores”, vigías y seguridad.

“Los de abajo somos los que mantenemos fuerte a los de arriba”, dice Daniel con cierto dejo de queja.

“Por decirlo, si yo en mi venta vendo una o 2 libras, pero cuántos más habemos. Al final del día cuánto (dinero) no llega a arriba”.

Los vendedores asalariados, como Franco, ven en esa cadena de narcomenudeo una oportunidad para ascender a un mejor ingreso.

-¿Hay oportunidad de ascender?, ¿de ser más chingón?

Sí. A veces, que te suben directo con ellos, o que te cargan monitoreando, así llevándole las pilas o cargadores a los “punteros” (vigías) o haciéndole mandados a ellos.

-¿Eso es más chingón que “tiradero”?

-Sí, porque le pagan más a uno y es más allegado a ellos. A ellos le dan 5 mil (pesos) a la quincena. A los punteros les pagan mil 500 a la semana.

-Y tu patrón, ¿era de los vendedores y también de los punteros? De todos los punteros.

-¿De todo el sector (de cuatro colonias)?

-Sí.

-¿Era joven o viejo?

-Joven. Si acaso 30 (años).

-A los vendedores de mota y crystal se les asigna protección con “patrullitas”, que son personas en automóviles con la tarea de cuidarlos, de acuerdo con las posibilidades económicas del “patrón”.

Cada distribuidor distingue su producto con una marca de ropa deportiva o de diseñador, como Chanel, Prada o Versace, a la vez que le estampa el precio de 50 pesos en pequeñas bolsas con 200 miligramos de crystal, por ejemplo. La mariguana se vende en bolsas de plástico de 5 gramos a 50 pesos o cigarros de un gramo a 10 pesos. Pero principalmente, la marca pirata es para delimitar territorio.

Y cuando un distribuidor siente que otro le invade terreno o un vendedor es “Chapulín”, es decir, que también vende droga de otro, responde con el asesinato.

A partir de entrevistas con “puchadores”, cuatro especialistas gubernamentales en seguridad y con el subsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Cristóbal Castañeda Camarillo, se pudo determinar el funcionamiento del narcomenudeo.

La venta de droga al por menor inicia en un centro maestro que tiene diferentes puntos de venta, ya sea alguna casa, llamada usualmente “tiendita”, o vendedores colocados en la calle, describe Castañeda Camarillo.

“Es un centro de distribución más grande, tienen una red de distribución bastante amplia. Hay un lugar donde tiene que llegar la droga como tal, ahí la dividen en piececitas, y ya a cada quién le dan sus dosis”, explica.

Uno de los cuatro especialistas consultados, ejemplifica las redes de narcomenudeo como un árbol genealógico en las cuales se distingue un crimen poco organizado.

“Puede haber distribuidores de dos, tres, cuatro, cinco, en la ciudad y de ellos dependen muchos… ponen dos, tres, y de esos dependen otros tres… es una red de distribución”, detalla.

“Muchas veces entre ellos, unos y otros no se conocen, invades el campo de acción de uno, de otro, y hay veces que empiezan los problemas, ahí muchas veces es cuando los homicidios se pueden disparar”.

– ¿Aunque sean del mismo proveedor?

– Así es. Hay veces que no se conocen… muchas veces el homicidio tiene que ver con esto… mucho es por eso, que te metiste en territorio, no estás vendiendo la cantidad que te estoy dando, no estás vendiendo la mía, estás vendiendo la de otros, estás chapulineando (cuando te brincas el mando y te metes en otro territorio, estás vendiendo otro tipo de droga que no te estoy dando a ti, estás agarrándole a otro proveedor), todo eso los lleva a tener problemas ahí en el narcomenudeo, en la venta de menor escala.

Los vendedores de calle suelen desconocer la ubicación del centro de distribución. De acuerdo con otro especialista oficial, quien por seguridad también accedió a la entrevista a cambio del anonimato, esto es una medida de protección en caso de que llegue a ser detenido.

“Se cuidan mucho, al vendedor se la llevan al lugar donde está, para que el vendedor no sepa dónde está (el centro distribuidor), para cuando se le detiene no sepa nada”, dice.

– ¿Cuáles son las zonas más marcadas con venta de droga?

– Yo creo que no sólo en Culiacán, sino en todo el país, son las zonas más marginales. Hay muchos problemas sociales, su entorno no es el más adecuado.

Entonces, la droga es llevada en motocicleta al punto donde se colocan los “tiraderos”. En algunos casos son mochilas principalmente con mariguana y metanfetamina.

“Normalmente, el modus operandi que nosotros hemos notado, por los aseguramientos, es que no todos cargan la misma cantidad de dosis”, dice el subsecretario de Seguridad Pública, Cristóbal Castañeda.

“Casi todos traen más mariguana, y si hay algo, tiran la mariguana, pero la droga sintética se la llevan. La mariguana la traen en mochila y la droga sintética la traen en bolsas”.

Tan solo la SSP de Sinaloa, de enero a agosto de 2017, ha decomisado 12 mil 955 dosis de metanfetamina con valor de un millón 295 mil 500 pesos y 13 mil 676 dosis de mariguana valuadas en 683 mil 800 pesos.

Entre ambos aseguramientos suman un millón 979 mil 300 pesos, el equivalente al 76 por ciento del presupuesto de 2017 asignado a la Comisión Estatal de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones.

El modo de venta varía. Va desde lugares fijos en la calle, las casas conocidas como “tienditas”, así como en bares y cantinas, hasta la modalidad de entrega a domicilio, la cual tiene la ventaja de trasladar las dosis que la Ley General de Salud permite para uso personal y evitar así cargos por narcomenudeo en caso de ser detenido.

En el caso de la mota se permiten hasta 5 gramos y hasta 200 miligramos de metanfetamina. Las medidas precisas que se venden en la calle.

DÓSIS AL MENUDEO, ALINEADAS CON LEY DE SALUD 

Las dosis promedio del narcomenudeo son las que permite el artículo 479 de la Ley General de Salud para consumo personal. Es decir, su portación está despenalizada.

Tampoco portan armas, con frecuencia, son otras personas quienes les brindan protección.

“Hay otras áreas de esas organizaciones en las que cuentan con seguridad, son las ‘patrullitas’, que son muy camufladas, no se distinguen, son cualquier carro”, explica uno de los especialistas en seguridad pública.

– ¿Culiacán, en cuántos sectores estaría dividido?

– Es muy fluctuante. Ahí es poder, qué tanto poder tiene uno más que otro.

En cuanto a los homicidios, sí tiene que ver. Ha habido desmembramiento de cárteles, ha habido problemas de que quieren seguir vendiendo en el mismo territorio, y ya desmembrado el cártel con problemas entre ellos, empiezan a tumbar a los que le llaman ellos punteros, halconeo, inclusive en este año se vio hasta a los mismos consumidores, “no le vas a comprar a él, me compras a mí”.

El descontrol violento por la venta “canibalizada” al menudeo explica, en parte, porqué no disminuye el índice de homicidios, porqué a la mitad de 2017 la tasa de asesinatos en México se mantiene en los niveles de los años en que chocaron el Cártel de Sinaloa y el de Los Beltrán Leyva.

En 2010, la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes en México fue de 18.10 casos. Luego, al año siguiente, subió a su punto más alto, 19.75 homicidios por cada cien mil habitantes, según la estadística del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Como si fuera un columpio, descendió hasta 12.96 casos en 2014, mismo año en el que la producción, venta y uso de mariguana en Colorado y Washington comenzó a operar legalmente y en el que Oregon, Distrito de Columbia y Alaska legalizaron la hierba.

De ahí en adelante, los homicidios en el país volvieron a tomar una tendencia ascendente, hasta cerrar 2016 con una tasa nacional de 16.80 asesinatos por cada cien mil habitantes. A la par, el consumo de mariguana se duplicó en México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017.

Este año, 2017, podría cerrar con una tasa de 20.36 homicidios por cada cien mil habitantes, según arroja una proyección anualizada realizada por Noroeste con datos del SESNSP.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE NOROESTE. Ver ORIGINAL aquí. Prohibida su reproducción. 

Fuente. http://www.sinembargo.mx/03-10-2017/3320971

Saludos

Mario Meneses

“La #Corrupción también se puede legalizar”


Buscaglia ofrece una guía para navegantes en la cual desmonta y desenmascara la corrupción política y empresarial; el lavado de dinero y las bases patrimoniales del crimen organizado. Por Eduardo Febbro. Tomada de Página/12. Desde Ciudad de México Viajar por el intrincado y planetario mundo del crimen organizado es una travesía de muchas sorpresas en que la figura del narcotraficante mexicano Joaquín el ‘Chapo’ Guzmán es apenas un títere en miniatura frente a la poderosa maquinaria de la corrupción política, financiera y mafiosa que, en el fondo, rige los destinos de mundo. Esa es a la vez la dolorosa, alentadora y magistral demostración que realiza el doctor Edgardo Buscaglia en una de sus últimas investigaciones publicadas: Lavado de dinero y corrupción política. El arte de la delincuencia organizada internacional (Editorial Debate). Si alguien quiere dejar el territorio de la inocencia o la mera lectura ideológica del crimen organizado, Buscaglia ofrece una perfecta guía para navegantes en la cual desmonta y desenmascara la corrupción política y empresarial, el lavado de dinero, las bases patrimoniales del crimen organizado, el sistema financiero, el cinismo protector de los Estados coloniales y la manera en que, con toda impunidad, los capitales de procedencia ilícita se integran en la economía legal. Esa corrupción ha terminado por generar no solo un sistema económico paralelo, sino también un sistema político a espaldas de la sociedad que elige a sus dirigentes. Buscaglia demuestra que, en sus múltiples formas, el lavado de dinero es una suerte de lavado de la democracia, una violación de la misma democracia que cuenta con complicidades en los niveles más altos de la política y las finanzas internacionales. Los capos del narcotráfico son meros figurantes sangrientos en esta gigantesca ‘empresa mundial’ que mueve más capitales que el propio PIB de los Estados Unidos y cuyos operadores centrales son de cuello blanco y corbata. Buscaglia es uno de los más exquisitos especialistas del mundo en esta materia, con una amplia y reconocida experiencia. Dedicó la mayor parte de su vida a investigar el fenómeno del crimen organizado. Ha dado clases en las universidades más prestigiosas del planeta; trabajó en instituciones globales como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés). Fue jefe de asesores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) entre junio de 2010 y junio de 2011 en Afganistán, además de asesor externo de la agencia ONU para el Entrenamiento e investigación (Unitar). Su libro es una síntesis valiente de los ríos ocultos que riegan de agua sucia a los Estados donde emerge la complicidad entre el mundo público y el sector privado, los medios de comunicación, las grandes corporaciones internacionales y los crímenes como la trata de personas que generan miles de millones cada año. En esta entrevista exclusiva con Página/12, Buscaglia nos introduce, desde la Argentina hasta el corazón del mundo occidental, en los meandros de un asalto a las democracias del mundo. El tema de los Panama Papers se ha impuesto a escala mundial y ha venido a probar la enredadera de corrupción que envuelve al mundo. Allí aparecen jefes de Estado, entre ellos el presidente argentino Mauricio Macri, escritores, artistas, empresarios, en suma, una colección inaudita de evasores. Y sin embargo, hay como una autolimpieza. Los culpables, al final, no conocerán tal vez ninguna sanción. Se trata de una suerte de corrupción legalizada. Como el sistema de financiamiento de campañas políticas en los Estados Unidos, la corrupción también se puede legalizar. Luego está la corrupción propiamente dicha, la delictiva. Ambas encierran flujos cuantiosos, inimaginables para una persona promedio. Esos flujos son equivalentes a montos anuales mayores al PIB de los Estados Unidos. En su mayor parte, esos dineros le pertenecen a las élites políticas, a las élites empresariales, a algunas élites sindicales. Estas precisamente han generado un sistema financiero paralelo, un sistema político paralelo, un sistema socioeconómico paralelo al de las personas de a pie. Y ese sistema paralelo el que determina el resultado de las elecciones, el resultado de lo que se supone debe ser la competencia del mercado, que en realidad no existe. En suma, esos montos ligados a estas actividades pasan después a través de canales que evaden impuestos, o que no los evaden y finalmente van a parar a estos paraísos fiscales, a estas empresas fantasmas que trabajan con una arquitectura enormemente sofisticada. El caso de esta firma panameña, Mossack Fonseca, es solo una entre cientos de firmas. Hay otras que realizan operaciones muy superiores a la de este caso de los Panama Papers. Esto es moneda corriente entre las élites políticas de este planeta. Allí encontramos a la élite china, o a la élite capitalista propiamente china. Esto quiere decir que no hay ideologías en el lavado de dinero. La delincuencia organizada de Estado y la delincuencia organizada propiamente dicha como la del cartel de Sinaloa tiene su dinero mezclado en ese sistema paralelo. Nuestros sistemas políticos a los que clasificamos demasiado rápido como democracias, especialmente cuando habla la OEA, son realmente fachadas de democracia, como es el caso mexicano, como es el caso de Argentina y de otras regiones del planeta. Los papeles de Panamá son solo una gota en el océano. Es una industria cuantiosa. Lo que resalta en su libro, Lavado de dinero y corrupción política. El arte de la delincuencia organizada internacional es la convivencia entre el poder político y el crimen organizado. De allí se desprende una evidencia: el crimen organizado es un ejército mundial, globalizado. Hay que definir adecuadamente al crimen organizado. Si este crimen organizado es la caricatura del tráfico de drogas que se presenta en México, entonces nos quedamos con una pequeña gota del gran lodo de la delincuencia organizada. De hecho, la delincuencia organizada es también la compraventa de pasaportes por medio de un ex primer ministro de Portugal, es igualmente el proceso a través del cual se desvían fondos públicos hacia empresas fantasmas para financiar campañas electorales. Cuando se tipifican delitos de la delincuencia organizada y se los amplía a muchos de estos delitos que a veces se conciben nada más que como corrupción política, recién podemos empezar a entender la magnitud del fenómeno. La delincuencia organizada se dedica a 23 tipos de delitos económicos y tráficos ilegales: tráficos de personas, de migrantes, de armas, de drogas, contrabando, extorsiones, etc., etc. Pero esa delincuencia tiene más del 70% de sus capitales introducidos en actividades legales. Es allí donde debemos atacar. El gran puente entre los Estados y el crimen organizado es la política. Debemos destruir ese puente para empezar a desmantelar, por un lado, a los grupos criminales organizados, aquellos que trafican con armas o personas, como en Argentina y en México, 2 países que se han transformado en grandes centros de la trata de personas. Pero, por otro lado, también hay que destruir el puente para desmantelar las redes de políticos y empresarios que operan en el mundo legal y que son también delincuencia organizada. El mundo legalizado de la delincuencia organizada es espeluznante: hay bancos, compañías financieras, gabinetes de abogados, intermediarios con reconocimiento mundial, etc. Efectivamente. La delincuencia organizada es un fenómeno de cuello blanco. Las mentes más sofisticadas y más educadas del planeta que fueron a las universidades más importantes del mundo están al servicio de estos grupos criminales. Tenemos que dejar de caricaturizar a la delincuencia organizada a través del ‘Chapo’ Guzmán o de las pandillas que uno observa en Santa Fe, en la Argentina. Hay que comenzar a llamar a las cosas por su nombre. La corrupción política es un delito en red y como tal, tiene una motivación no solo política, sino también económica. Por consiguiente, es delincuencia organizada. Es preciso llegar hasta los empresarios que están detrás de esa corrupción. En muchos casos son las mismas personas, son los políticos y sus familias, como ocurre en México. México no es una isla, no es una excepción, sino el lugar que concentra todo lo que ocurre en el mundo. México no es una problemática local, sino planetaria. Exactamente. La delincuencia que se manifiesta en México es una delincuencia transnacional que tiene su base patrimonial en los Estados Unidos en alrededor el 20% del dinero que se genera a través de delitos. El problema es que México es un país, como Rusia, en una transición hacia una democracia con enormes vacíos institucionales: vacíos de controles patrimoniales, de prevención social de la delincuencia, vacíos de controles de la corrupción. Entonces, esos vacíos de controles institucionales hacen que la delincuencia organizada que pasa por México se comporte de forma mucho más dañina que la misma delincuencia organizada que pasa por Holanda y los Estados Unidos, que no se comporta con tanto impacto y violencia contrariamente a la de México que arroja bombas, secuestra más, compra y vende seres humanos con mayor asiduidad. Esa misma delincuencia, cuando pasa hacia EE.UU. se comporta de manera empresarial porque se encuentra con instituciones judiciales más fuertes. En ese país la delincuencia organizada es infinitamente más poderosa que en México. La gente tiene la idea de que México es el gran imperio, pero no es así. En México los distintos grupos criminales pujan para usar a las distintas fuerzas de la Policía a su imagen y semejanza, pujan por usar a empresas bancarias o farmacéuticas. Esto, por ejemplo, no lo podrían hacer en los países europeos con tanta impunidad. Pasan a Europa silenciosamente y hacen más dinero porque allí tienen sus bases patrimoniales. Si se conjuga a la Unión Europea y a los Estados Unidos tenemos el 44% del lavado de dinero mundial, a lo cual le podemos también sumar China. No nos engañemos. México está pagando con sangre sudor y lágrimas el pasaje de esta delincuencia organizada que tiene su base patrimonial en los países más ricos. ¿Acaso estamos en una situación mundial que cabe en aquella frase del narco colombiano Pablo Escobar: “¿Plata o plomo?”. Yo le diría que es poder o plomo. La plata que esta gente le promete a jueces y a políticos termina constituyéndose en poder social y político. Lo que más me preocupa es que en la mayoría de los países como Argentina, México y algunos europeos con vacíos institucionales se están formando Estados dentro del Estado. De alguna manera estamos volviendo a la Edad Media. El poder político se está fragmentando y feudalizando. La delincuencia organizada promete poder, feudaliza al Estado, genera feudos y, muchas veces, esos feudos comienzan a competir entre ellos como en la época feudal. Hay que parar ese proceso porque es muy dañino para el tejido social. No se trata solo de un tema económico. Es un tema de desarrollo social que no se podrá alcanzar en la medida en que los Estados se sigan fragmentando. Usted tipifica unos 23 perfiles de delitos económicos. ¿Cuál es el patrón que los unifica? La motivación económica, pero me preocupan más los crímenes de lesa humanidad. La trata de personas, que es uno de los grandes negocios de la delincuencia organizada transnacional. Tenemos una situación donde estas redes criminales cometen crímenes de lesa humanidad en todas partes. La legalización del tráfico de drogas, por ejemplo, no resuelve el gran problema de la delincuencia organizada que está muy diversificada. Si les legalizas las drogas por aquí, esta gente reasigna recursos para hacer otro negocio en alguna otra parte. En ese sentido, los 23 delitos económicos son en su mayor parte crímenes de lesa humanidad: tráfico de migrantes, secuestros, explotación sexual, etc. Un informe del organismo europeo Europol calcula que la crisis migratoria que sacude hoy a Europa genera una cifra de negocios de $ 6.000 millones por año. El 90% de las personas que llegan a Europa lo hacen a través de redes mafiosas. Así es. En la gran, gran mayoría de los casos de refugiados nos encontramos con redes criminales transnacionales que trabajan con toda una infraestructura muy sofisticada de transporte, logística de almacenamiento, distribución de estas personas y un mecanismo de distribución de precios según el origen socioeconómico de los desplazados. Hay funcionarios públicos involucrados en este tráfico y también empresas de transporte, a la vez terrestre y marítima. Desde luego, la raíz de estos problemas son tanto los sistemas políticos de Medio Oriente como el de los sistemas políticos colonialistas que han estado generando el catalizador de estas guerras. En su libro usted plantea 20 propuestas para sanear esta hecatombe de corrupción. ¿Cuál sería la mecánica de dichas propuestas? Se trataría de entrarle a la esencia misma de la delincuencia, a la madre y al padre de la delincuencia organizada que es la corrupción política al más alto nivel. Habría que pegarle a esos organismos que promueven la corrupción política. Y esto no pasa solamente por castigos de la justicia penal. No, habría que, por ejemplo, generar mecanismos mucho más transparentes para que se elaboren listas de candidatos a las elecciones primarias en España, en Argentina, México, que sean listas abiertas, sujetas al voto popular, con controles patrimoniales mucho más precisos. Ese tipo de medidas son esenciales para eliminar el efecto catarata, donde la corrupción empieza a muy alto nivel y luego baja a través de la corrupción administrativa, judicial. Pero hay que ir al foco principal de la corrupción, que está al más alto nivel. Hay casos como el de la provincia de Buenos Aires, en Argentina, que no tienen aún una ley de financiamiento de campañas políticas. La provincia de Buenos Aires es un parque de diversiones para la delincuencia organizada. Hay que abordar ese aspecto para que, quienes lleguen a la política, aunque no sean santos, estén sujetos a controles un poco más elaborados para que tengamos un mínimo de control de calidad. ¡El centro mafioso patrimonial de la Argentina es la provincia de Buenos Aires! Incluso si la provincia de Buenos Aires maneja montos criminales mucho menores a los que podemos ver en Alemania o Estados Unidos, es un factor de generación de violencia por los vacíos institucionales que existen. Allí, donde hay vacíos de Estado hay delincuencia organizada violenta. En Argentina hay muchas denuncias en este momento… Parece que el Poder Judicial en este país austral está muy entusiasmado en iniciar causas penales. Hay que dejarlo que genere material probatorio para que avancen las causas en Argentina, pero siempre y cuando se abarquen a todos los partidos y no nos quedemos solamente con un proceso de manos limpias de una sola mano. Hay que lavar ambas manos. El Mani Pulite italiano, o actualmente el brasileño, abarca a todos los partidos, no solamente a los Kirchner. En la Argentina hay corrupción por todos lados y es preciso no dejar a ninguno de estos movimientos sin abarcar. El macrismo tiene un discurso justiciero y moralizador pero en el propio aparato del gobierno hay miembros que participaron en los procesos de corrupción que usted describe, empezando por las cuentas en paraísos fiscales. Hay que introducir mecanismos de control de financiamiento de campañas que empiecen con el control de la campaña del presidente Macri. Habría que establecer 3 tipos de auditorías: las sociales electorales, las auditorías legislativas y la de los institutos que, en el caso de Argentina, sería la Cámara Nacional Electoral. En este contexto, para usted, lo que pasó en Brasil fue un golpe de Estado para impedir las investigaciones de la justicia al conjunto de la clase política. Es un golpe parlamentario por la impunidad. Ahí tienes a un 59% de los legisladores brasileños de todos los partidos que están procesados por un sistema judicial medianamente independiente. ¡Los brasileños deberían estar orgullosos! Pero hay ese 59% de los legisladores del Congreso Federal clamando impunidad. Ese fue el factor principal para tratar de sacarse de encima a la presidenta Dilma Rousseff a través de tecnicismos. Ahí hay un tema importante: cuando los Estados se comienzan a reconstituir y a generar movimientos de limpieza de sus cloacas políticas, como hoy es el caso de Brasil y fue el de Colombia o Italia; cuando eso ocurre los procesados no se quedan quietos y empiezan a generar una contrarreforma reaccionaria. Eso lo observamos con gran crudeza en el caso de la presidenta Dilma Rousseff en Brasil. Estamos viendo maxiprocesos de mafia y corrupción política. ¡Viva Brasil! Hay que ser elogiosos del trabajo que están llevando a cabo allí, con una sociedad civil mucho más activa, unificada, que protege a sus fiscales, cosa que no ocurre ni en México ni en Argentina. Brasil es un ejemplo porque lo que se juzga no es si en un país hay o no corrupción, en todos los países del mundo la hay. Lo que se evalúa es la reacción del Estado. Es preciso entonces apoyar a los Estados para que se institucionalicen. (I)

Fuente:  www.eltelegrafo.com.ec

Saludos
Mario Meneses

Mercados negros conectados: Cómo la web oscura ha potenciado el #CrimenOrganizado en Latinoamérica


Los crímenes cibernéticos son un gran negocio en Latinoamérica

Escrito por Timothy L. Quintero 

La proliferación global del acceso a internet ha transformado las sociedades, permitiendo la inclusión digital y financiera de los países en desarrollo. Pero también ha potenciado el crimen organizado en Latinoamérica y el Caribe, como advierten los funcionarios internacionales.

Con el 43 por ciento de la comunidad digital del planeta, la región de Latinoamérica y el Caribe —donde se asientan algunas de las redes criminales más poderosas del mundo— se ha vuelto cada vez más importante para el crimen transnacional, como señaló Amado Philip de Andrés, representante de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD) en Centroamérica y el Caribe.

De Andrés dice que la aparición de la “internet de las cosas” —término con el que se describe el desarrollo de dispositivos móviles, electrodomésticos, vehículos e infraestructura con acceso a la web—está cambiando la manera como las redes criminales operan. La compañía de investigación Gartner proyecta que el número global de dispositivos conectados pasará de 8,4 mil millones este año a 20 mil millones en 2020.

Las organizaciones criminales de Latinoamérica y el Caribe están aprovechando la democratización del acceso a la web, afirma de Andrés. La conectividad de los usuarios ha aumentado en un 1.300 por ciento en los últimos 10 años. Y con la caída de los precios de los teléfonos inteligentes, la ONU prevé que la venta de móviles en la región llegará a dos mil millones en 2018.

El crimen como servicio

La proliferación de teléfonos inteligentes ha impulsado el “crimen como servicio” en la economía regional, un amorfo mercado en línea donde los criminales pueden adquirir herramientas o servicios digitales que les permiten llevar a cabo sofisticadas actividades criminales.

De Andrés dice que el crimen como servicio en Latinoamérica y el Caribe ha crecido cinco veces en los últimos tres años y medio, fomentando un ecosistema de crímenes cibernéticos simbióticos en el que confluyen diversos mercados criminales que se apoyan mutuamente.

Además de hacer que los criminales puedan acceder más fácilmente al hampa digital, la creciente ubicuidad de los dispositivos móviles crea más objetivos potenciales de los cuales robar datos sensibles, como la información bancaria y de tarjetas de crédito.

Según la empresa de ciberseguridad Palo Alto Networks, la banca en la que más se presentan infecciones de malware es la de Brasil, donde abundan las campañas de correo electrónico vandálico con las que se engañan a las personas para que hagan clic en enlaces de web alterados en los que roban sus claves de acceso y datos financieros.

Debido al crecimiento del crimen como una economía de servicios, el costo anual de los crímenes cibernéticos en los países de Latinoamérica y el Caribe ha llegado a los US$90 mil millones al año, según un informe de seguridad cibernética del Banco Interamericano de Desarrollo publicado en 2016.

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De Andrés le dijo a InSight Crime que los grupos criminales existentes han comenzado a sacar provecho de la industria de los servicios criminales.

“Con base en investigaciones recientes que vinculan los carteles del narcotráfico con las redes del crimen organizado transnacional, uno podría decir que los grupos del crimen organizado tradicionales están empezando a usar el mercado de los servicios de crímenes cibernéticos, y por lo tanto están comprando acceso a habilidades técnicas”, dijo.

En algunos casos, los carteles de la droga incluso han secuestrado o reclutado especialistas para cometer crímenes cibernéticos. Por ejemplo, los grupos criminales mexicanos Los Zetas y el Cartel del Golfo fueron acusados de secuestrar en el año 2013 al ingeniero de telecomunicaciones Felipe Pérez. Ha habido rumores de que Pérez fue obligado a participar una “brigada de hackers” para construir una de las redes de radio clandestinas de los carteles.

Y en 2016, el capo del Cartel de Sinaloa, quien ya fue capturado, Dámaso López Núñez, supuestamente contrató a un hacker para que adelantara una campaña de desprestigio en las redes sociales contra los “Chapitos” —los hijos del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien se encuentra extraditado— cuando les estaba disputando el control de la organización a los hijos del capo.

La expansión de la internet de las cosas en Latinoamérica aumenta los temores por el crimen como una industria de servicios no sólo porque estos dispositivos suelen contener información personal vulnerable, sino también debido a que todos los dispositivos conectados pueden ser vinculados a los llamados botnets, enormes redes de computadores infectados que los hackers utilizan para llevar a cabo ataques de denegación de servicio distribuidos (conocidos en inglés como DDoS), con los cuales se pueden cerrar sitios web y sistemas de control industrial en línea sobrecargándolos de tráfico. De hecho, un informe elaborado en el año 2015 por la empresa Level 3 Communications reveló que en Latinoamérica se presentan el 12 por ciento de los eventos de DDoS en el mundo.

Además, los ataques DDoS y otro tipo de infracciones pueden tener un impacto directo en los esfuerzos de incautación de drogas. Los organismos policiales de Estados Unidos han informado que las organizaciones narcotraficantes mexicanas han vulnerado sus drones de vigilancia en la frontera y los han “engañado” con coordenadas de GPS falsas.

La web oscura

Pero es la web oscura —una colección de miles de sitios web a la que solo se puede acceder con software de navegación especial— la que ha llevado a que el crimen internacional se convierta en un mercado de servicios.

Usando sitios similares a Amazon en la web oscura, como Silk RoadAlphaBayand Playpen, que ya han sido cerrados, tanto criminales como piratas informáticos, funcionarios corruptos, terroristas y pornógrafos infantiles están formando redes cada vez más interconectadas y promoviendo lo que algunos han llamado la “globalización perversa“.

De Andrés señala que los carteles de Latinoamérica y el Caribe están utilizando la web oscura para encontrar compradores de grandes cargamentos de cocaína; por su parte, las pandillas centroamericanas han utilizado estos sitios para anunciar su disposición de participar en el tráfico transfronterizo. Otros narcotraficantes regionales han supuestamente utilizado foros web clandestinos para conseguir opioides sintéticos de Asia.

Pero en la web oscura se comercializan mucho más que narcóticos. Por ejemplo, la investigación sobre pornografía infantil internacional que llevó al cierre de Playpen permitió hacer capturas en Chile y Perú. Y México se ha convertido en “líder mundial” en esta industria ilegal, pues algunas de las más importantes investigaciones internacionales han dejado en evidencia el papel de la web oscura en el fomento de estos crímenes en el país.

Transacciones invisibles

De Andrés dice que la web oscura les permite a los criminales explotar tres funciones legítimas del internet moderno: la anonimidad, el cifrado y las monedas virtuales. Esta última ha revolucionado el lavado de dinero y ha llevado a que los crímenes financieros cibernéticos sean la principal prioridad de los investigadores.

Los grupos del crimen organizado están usando monedas virtuales centralizadas como WebMoney y Perfect Money, o criptomonedas descentralizadas como bitcoin, para ocultar mejor sus huellas financieras.

En Latinoamérica y el Caribe surgió el primer gran escándalo internacional relacionado con lavado de moneda virtual: el desmantelamiento, por parte del gobierno de Estados Unidos, del sistema bancario cibernético clandestino denominado Liberty Reserve, en el año 2013. Las autoridades dijeron que, antes de que fuera clausurado, dicho sistema logró lavar US$6 mil millones en transacciones ilícitas vinculadas al tráfico de drogas, fraudes de inversiones, fraudes de tarjeta de crédito, robo de datos y pornografía infantil.

Para confundir aún más a los organismos de seguridad, las organizaciones criminales latinoamericanas están utilizando redes de “mulas de dinero”, que dividen las transacciones virtuales y convencionales en sumas más pequeñas y así generan menos sospechas. De Andrés dice que cada mula recibe una comisión de entre 3 y 5 por ciento por cada transacción.

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Las organizaciones criminales también están utilizando sitios legítimos de compras en línea, donde se venden bienes y servicios legales, así como sistemas de pago de internet móvil como Remitly, Transferwise and Xoom, para organizar sus pagos.

De Andrés señala que en Latinoamérica, donde según la firma de investigación de mercados Forrester se proyecta que las ventas de comercio electrónico alcanzarán los US$42 mil millones en 2021, los grupos criminales suelen blanquear los dineros sucios a través de sitios web ficticios de aerolíneas y hoteles, mediante los llamados esquemas de lavado de transacciones. De Andrés dice además que él supone que la economía de distribución por la web oscura crecerá de manera paralela al comercio electrónico legítimo en los próximos siete a diez años.

A la par con las crecientes transacciones de comercio electrónico en la región, se encuentra el inevitable aumento de los fraudes de pagos, a través de transacciones “sin tarjeta”, mediante las cuales los criminales utilizan información de tarjetas robadas para obtener bienes en línea, así como esquemas de reembolsos, que implican disputas fraudulentas por  compras. Estos esquemas les están causando miles de millones de pérdidas a los comerciantes en línea y a los emisores de tarjetas, según un estudio de 2016 elaborado por The Nilson Report, una publicación especializada en transacciones con tarjetas de crédito.

De Andrés afirma que el 60 por ciento de los fraudes relacionados con pagos en Centroamérica y el Caribe tiene que ver con operaciones sin tarjeta. Y, según la empresa de análisis de mercado Juniper ResearchBrasil y México, dos de las economías más importantes de Latinoamérica, tuvieron en el año 2016 las más altas tasas de fraude de reembolsos en el mundo, con 3.5 por ciento y 2.75 por ciento, respectivamente.

¿Influencia terrorista?

Además de los temas antes mencionados, de Andrés hace especial énfasis en los vínculos entre las redes criminales suramericanas y las organizaciones terroristas islámicas.

A pesar de que por razones políticas se ha tendido a exagerar acerca de los temores en torno al terrorismo islámico en Latinoamérica, la web oscura se presenta como un camino fácil para que los grupos terroristas lancen ataques en una parte del mundo donde tradicionalmente han tenido poca presencia física. Refiriéndose al reclutamiento en línea de potenciales militantes en Trinidad y Tobago por parte de Estado Islámico, de Andrés percibe el riesgo de que los terroristas insten a sus seguidores en Latinoamérica y el Caribe a lanzar ataques contra importantes infraestructuras utilizando armas cibernéticas de grado militar que se venden en la web oscura.

De Andrés señala además la utilización de la web oscura para coordinar el envío transatlántico de cargamentos, que según él salen por los corredores de Centroamérica y el Caribe y se dirigen a África occidental, desde donde los grupos terroristas como Boko Haram transportan las drogas suramericanas a través del Sahara y las llevan a Europa; las ganancias que obtienen son utilizadas para financiar actividades terroristas.

Además, el lavado de dinero a nivel transnacional ha llevado a que en ocasiones los grupos criminales entren en contacto con organizaciones terroristas. Por ejemplo, fiscales de Estados Unidos sostienen que un presunto operador del grupo militante libanés Hezbollah utilizó comunicaciones encriptadas para coordinar actividades de lavado de dinero del grupo criminal colombiano Oficina de Envigado.

Enfrentar las amenazas

Para hacer frente a las crecientes amenazas en el ambiente cibernético, la ONUDD recomienda una estrategia de cuatro puntos: “prevención, colaboración, protección e investigación”.

El primer paso de esta estrategia consiste en que los gobiernos regionales generen conciencia e inviertan recursos para entrenar adecuadamente a los investigadores de crímenes cibernéticos. De Andrés dice que la iniciativa de la ONUDD para entrenar a la policía de El Salvador en la investigación de crímenes cibernéticos es un buen modelo de estrategia preventiva.

En segundo lugar, de Andrés llama la atención sobre la necesidad de una mayor coordinación entre los gobiernos latinoamericanos y los de otras regiones, con el fin de promover un mejor intercambio de inteligencia y la “armonización de la legislación”. Esto último implica específicamente la redacción de acuerdos multilaterales de asistencia mutua y tratados de extradición que permitan regímenes policiales más eficaces para enjuiciar los delitos cibernéticos. También recomienda que los gobiernos socios de Latinoamérica y el Caribe creen centros regionales contra los crímenes cibernéticos, que actúen como ejes continentales para el intercambio de inteligencia.

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En tercer lugar, de Andrés dice que los gobiernos regionales deben redactar leyes nacionales que reflejen más claramente la evolución de las tipologías de los crímenes cibernéticos y su intersección con el crimen organizado transnacional. Una sólida estrategia protectora también requerirá invertir en mejores recursos de seguridad en red y explorar nuevas vías para proteger los dispositivos del internet de las cosas, así como infraestructuras importantes, como oleoductos, centrales eléctricas e instalaciones de tratamiento de agua. Esto último es imprescindible dado que un informe de 2015, elaborado por la empresa alemana de seguridad de información Trend Micro y la Organización de Estados Americanos, señala que sólo el 21 por ciento de las organizaciones participan en el diálogo con los gobiernos sobre la resiliencia de sus principales infraestructuras frente a los ataques cibernéticos.

Por último, de Andrés reclama una estrategia basada en la inteligencia, y destaca la labor del Consejo Centroamericano y del Caribe de Ministerios Públicos, que reúne a los fiscales especializados en investigaciones sobre crimen organizado y a los expertos en la investigación de crímenes cibernéticos, para que cooperen en las diversas jurisdicciones.

Fuente. insightcrime

Saludos

Mario Meneses