Diseño de sistemas de alarma, detección de incendio y notificaciones de emergencia


Diseño de sistemas de alarma

Descripción general del Estándar de Competencia.
El Estándar de Competencia describe las acciones que una persona realiza en cuanto a identificar el marco regulatorio en el que o bajo el que, se encuentra su posible diseño, tomando en cuenta la normatividad aplicable, reglamentos correspondientes e información técnica que otorgue el cliente en cualquiera de sus proyectos; así mismo identifica los elementos del sistema que de acuerdo a las necesidades expresas del cliente y la normativa aplicable son los idóneos para el proyecto y por último describe las acciones que el diseñador hace para entregar el soporte documental aplicable al desarrollo del proyecto.
La liga para consultar el EC publicado es:
Saludos
Mario Meneses
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Estándar para Certificación de Diseñadores de Sistemas Alarma y Detección Contra Incendio.


Certificación

Se publica el Estándar para Certificación de Diseñadores de Sistemas Alarma y Detección Contra Incendio en el Diario Oficial de la Federación.

Diciembre 2017

Con el nacimiento del Consejo Nacional de Protección Contra Incendio se ha logrado amalgamar e integrar a la Industria de Protección Contra Incendio en México, esto ha dado origen a la división de Sistemas de Alarma y Detección de Incendios, el cual ha reunido a las empresas mas importantes del sector para la generación del Sistema Nacional de Certificación avalado y reconocido por la Secretaria de Educación Publica (SEP) a través del Consenso Nacional de Normalización y Certificación de Competencia Laborales (CONOCER) y por su puesto apoyado por el CONAPCI.

Después de meses de trabajo el día de hoy 14 de diciembre se publico en el Diario Oficial de la Federación el estándar de competencia EC0955  Diseño de sistemas de alarma, detección de incendio y notificaciones de emergencia.

Descripción general del Estándar de Competencia

El Estándar de Competencia describe las acciones que una persona realiza en cuanto a identificar el marco regulatorio en el que o bajo el que, se encuentra su posible diseño, tomando en cuenta la normatividad aplicable, reglamentos correspondientes e información técnica que otorgue el cliente en cualquiera de sus proyectos; así mismo identifica los elementos del sistema que de acuerdo a las necesidades expresas del cliente y la normativa aplicable son los idóneos para el proyecto y por último describe las acciones que el diseñador hace para entregar el soporte documental aplicable al desarrollo del proyecto.

Con ello se busca profesionalizar al sector y garantizar el correcto diseño y funcionamiento de los sistemas para la protección de la vida humana y brindarle mayor certeza al usuario final.

Su implementacion dara inicio en el primer trimestre de 2018.

La liga para consultar el EC publicado es:

http://www.conocer.gob.mx/contenido/publicaciones_dof/2017/EC0955.pdf

Felicitamos a todos los involucrados en el desarrollo de este proceso que transformara a la Industria de Proteccion de nuestro pais.

Consejo Nacional de Protección Contra Incendio (CONAPCI) | 7098-6818 y 7098-5809 | direccionconapci@gmail.com |

Fuente: Consejo Nacional de Protección Contra Incendio (CONAPCI) Heriberto Frías No 1451 Depto 203 Col. Del Valle SurCiudad de Mexico, Mexico 03100 México

Saludos

Mario Meneses

La actuación de la #Policía en los #Desastres. 


Septiembre fue un mes particularmente desafiante para las zonas Centro y Sur de nuestro país y en particular para el gobierno federal y los gobiernos locales que han sido afectados por los acontecimientos recientes. En poco tiempo, las capacidades del Estado para responder a las necesidades de una población que experimenta no uno, sino dos importantes desastres se han puesto a prueba en Chiapas, Oaxaca, Morelos, Estado de México, Puebla y la Ciudad de México.1

El 7 de septiembre a las 23:49 horas se registró un sismo de magnitud 8.2 en el suroeste de Pijijiapan, Chiapas. El movimiento telúrico, considerado el de mayor magnitud en el último siglo, activó un importante número de aparatos del Estado para responder a la emergencia, particularmente en las zonas más dañadas por el sismo en Chiapas y Oaxaca. En estas entidades sureñas, el Ejército desplegó sus tropas hacia las comunidades afectadas para implementar las acciones de auxilio. En este desastre, como en otras emergencias, esta institución fue un actor central que brindó asistencia directa e inmediata.

Doce días más tarde, el 19 de septiembre se produjo un nuevo sismo entre la frontera de Puebla y Morelos, ahora de magnitud 7.1. La corta distancia del epicentro con la Ciudad de México diferenció el impacto entre los terremotos acontecidos el 7 y el 19 de septiembre. Este segundo sismo trastocó no sólo las capas del subsuelo de estos estados y de la Ciudad de México, sino toda la estructura y capacidades instaladas de los gobiernos en los estados afectados.

Ante la magnitud de estos eventos surgen algunas interrogantes relativas al papel de nuestras instituciones de seguridad –en particular de la policía–, en situaciones de emergencia. El primer cuestionamiento que surge, una vez pasada la emergencia, es ¿existe algún programa de política pública que defina lo que le corresponde hacer a cada sector o institución pública en situaciones de desastre? En particular, ¿qué acciones debe desempeñar la policía durante una emergencia o un desastre?

La búsqueda de respuestas a estas inquietudes dio como resultado los siguientes instrumentos: el Programa Nacional de Protección Civil,2 2014-2018 (PNPC)3 el Plan Nacional de Respuesta Mx de la Administración Pública Federal (PNR)4 y, derivado de éste, los Planes de Marina5 y el DN-III-N.6 Entre las principales acciones previstas en el PNR7 es posible identificar operaciones en las que la policía puede participar como agente facilitador. En este sentido, la participación que socializa el gobierno federal respecto a la Policía Federal refiere acciones de rescate y apoyo a la población. Como parte del PNR, sus funciones comprenden la búsqueda; localización; rescate y auxilio a la población; atención médica y prehospitalaria, así como previsión de servicios sanitarios; seguridad, restablecimiento del orden público y protección de la propiedad privada; apoyo para el traslado de personas damnificadas mediante puentes aéreos y colaboración para brindar refugios temporales; acopio y entrega de víveres e integración de grupos de trabajo para remoción de escombros; reconstrucción; limpieza y recuperación de espacios públicos.

En estos días aciagos y profundamente dolorosos hemos visto a la Policía de la Ciudad de México relevando a la Marina y al Ejército en los cercos de seguridad que vigilan los edificios colapsados, abriendo paso a los convoyes de rescatistas y brigadistas, a las ambulancias y a los peatones, motociclistas y ciclistas sumados a las brigadas de apoyo, como tareas adicionales a las que ya realizan.

Después de enunciar las herramientas de planeación en situación de desastre, un hallazgo interesante convoca a una reflexión sobre las acciones en las que la policía puede participar en estos casos. Un artículo en el Journal of International Criminal Justice Researchanaliza las actividades de la policía japonesa en el gran terremoto del Este de Japón en 2011,8 y su incidencia en acciones de prevención del delito, rescate, identificación de cadáveres, y apoyo a víctimas, todo ello sustentado en una Ley Orgánica de Medidas de Control de Desastres.

El artículo subraya el importante papel de la policía en la evacuación y transporte de residentes tanto en las zonas costeras, como en las inmediaciones de la central termoeléctrica de Fukushima, y en el auxilio de algunas poblaciones vulnerables, como el traslado de los residentes de asilos y pacientes hospitalarios hacia los refugios. Una mención aparte refiere la diligencia en las acciones de comunicación radial de la policía para coordinar esfuerzos dictados desde la oficina del Primer Ministro hacia los gobiernos locales, dada la caída de los sistemas de comunicación telefónica, celular e internet.

Como parte de las acciones de búsqueda y rescate, la policía nipona accedió a edificios en colaboración con el cuerpo de bomberos y rescatistas9 para auxiliar a personas atrapadas, colaborando en el rescate de 3,750 víctimas. Por otro lado, la policía estuvo a cargo de todo el proceso de identificación de cuerpos, de dictaminar las causas de muerte, así como de la identificación y entrega de cuerpos a los deudos o de su resguardo. En la atención a víctimas, las áreas especializadas participaron visitando los albergues para brindar asistencia psicológica y servicios de información que redujeran la carga de la población damnificada. El área de comunicación social de la policía también participó solicitando apoyo y amonestando a usuarios que propagaban noticias falsas y rumores.

Además, con la finalidad de prevenir actos delictivos, el operativo policial convocó a distintas comisarías policiales para fortalecer el control de determinados delitos en las áreas de emergencia y en la zona de refugios. En este sentido, aunque es común que después de un desastre se incremente la incidencia delictiva en las zonas de emergencia, este no fue el caso de Japón. Una de las conclusiones del análisis citado apunta que el fortalecimiento del sentido de solidaridad y la provisión de enseres básicos tuvieron dicho impacto en el fenómeno delictivo. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que en situaciones de desastre hay delitos que no se denuncian, ni registran, por lo que las dudas sobre la confiabilidad de los reportes delictivos son naturales en situaciones de esta naturaleza.

Ante esto, es necesario considerar acciones y esfuerzos adicionales para reducir la ocurrencia de fenómenos que alteren el orden, la seguridad y la integridad de las poblaciones damnificadas por los terremotos de septiembre pasado. En nuestro caso, cabría la previsión de fortalecer la vigilancia policial en los perímetros siniestrados para prevenir saqueos y delitos oportunistas.

Después de toda esta revisión ¿qué plantean y qué hacen nuestras instituciones policiales, desde la federación y desde los gobiernos locales para reducir los riesgos delictivos en las poblaciones afectadas? Es importante cuestionar a las autoridades correspondientes al respecto.

Los sismos nos han dejado enseñanzas que deben tomarse en cuenta para incorporarlos en los manuales de actuación y en protocolos policiales que permitan sumar a la Policía a la atención de emergencias y contribuir de manera efectiva a la seguridad de la ciudadanía. En especial en estas circunstancias de desasosiego, incertidumbre e inseguridad en su sentido más amplio.

Antia Mendoza Bautista tiene estudios de Psicología por la Universidad de las Américas-Puebla y de Victimología por el Instituto Nacional de Ciencias Penales, es especialista en temas de seguridad ciudadana, en prevención de la violencia con énfasis en violencia de género y en modelos victimológicos. 


1 De acuerdo con el CENAPRED un desastre es un evento concentrado en tiempo y espacio, en el cual la población, o parte de ella, sufre un daño severo e incurre en pérdidas para sus miembros, de manera que la estructura social se desajusta y se impide el cumplimiento de las actividades esenciales de la sociedad afectando, el funcionamiento vital de la misma. 
2 Programa a cargo de la Secretaría de Gobernación que hace parte del Programa Sectorial de Gobernación 2013-2018. 
3 El análisis diagnóstico del PNPC destaca la necesidad imperativa de contar con el Atlas Nacional de Riesgo, que oriente la toma de decisiones en situaciones de desastre, sin embargo, lo reporta desactualizado e inocuo para la identificación de las zonas de mayor riesgo. Se desconoce si la herramienta ha sido actualizada en estos años o si se ha utilizado en alguna emergencia reciente. El PNPC también plantea entre sus líneas de acción un modelo unificado de administración de emergencias y desastres, sería muy importante conocer el estatus de dicha acción, dadas las recientes circunstancias esta herramienta podría haber sido de gran utilidad.  Finalmente, el Programa hace referencia a la participación de Ejército, pero no existe una sola alusión al papel que debe realizar la Policía en situaciones de esta naturaleza en un marco de coordinación y colaboración.
4 Es un instrmento técnico operativo para articular la acción del Estado Mexicano en materia de protección civil, que incorpora y alinea los planes de respuesta de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.
5 La misión del Plan Marina es auxiliar a la población civil en casos y zonas de desastre o emergencia, actuando por sí o conjuntamente con el ejército, fuerza aérea y con dependencias federales, estatales, municipales, sector social y privado, con el fin de aminorar el efecto destructivo de agentes perturbadores o calamidades que se presenten en contra de la población y sus propiedades.
6 Es el instrumento operativo militar que establece los lineamientos generales a los organismos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, para realizar actividades de auxilio a la población civil afectada por cualquier tipo de desastre.
7 El PNR plantea entre sus principales acciones el monitoreo de amenazas y de avisos; la movilización y/o evacuación preventiva o de reacción; habilitación y organización de refugios temporales; la ejecución de planes de continuidad operativa y mitigación de peligros presentes o potenciales; la realización de operaciones de búsqueda, rescate, salvamento y asistencia; prestación de servicios sanitarios y de salud (incluidos los primeros auxilios y el apoyo psicosocial); la instalación de centros de comando en sitio para reforzar la vigencia de las medidas de seguridad, y en su caso coordinar la implementación de perímetros de seguridad; el establecimiento de rutas de evacuación; la suspensión de actividades; actividades de búsqueda, rescate y auxilio.
8 Yasuda, T., Takayama, Y. y Soma, K. Activities of Japanese police in the Great East Japan Earthquake, pp. 18.
9 Artículo 6 de la Ley de Ejecución de Funciones Policiales de Japón.

Fuente: Nexos

Saludos

Mario Meneses

Convocatoria Técnico básico en Gestión Integral del Riesgo. #CENAPRED #MÉXICO


El programa de la carrera de Técnico Básico en Gestión Integral del Riesgo (TBGIR) está diseñado para cursarse en un periodo regular de 1 año, con 33 asignaturas distribuidas en 6 bimestres.
El estudiante podrá realizar sus estudios desde cualquier computadora con conexión a internet, desde su casa o en algún establecimiento con servicio de conectividad.

Perfil de Egreso
•Identificar los agentes perturbadores
•Identificar los riesgos para la comunidad
•Actuar dentro del marco legal de la Protección Civil
•Participar en la aplicación de los protocolos de alertamiento para atender
una emergencia
•Participar en la elaboración y ejecución de programas internos
•Utilizar planes de emergencia
•Interpretar la simbología y datos contenidos en un mapa de riesgos
•Participar en la formación de brigadas comunitarias
•Colaborar en el diseño de los escenarios para evaluar procedimientos de
los planes de emergencia
•Apoyar en las tareas de rescate a la población
•Participar en las acciones para atender a la población evacuada
•Apoyar en las tareas de recuperación de la población, sus bienes e
Infraestructura.

Consulta la información en este enlace: CENAPRED

Saludos de SPP

Mario Meneses

Los #Ciudadanos presentan demanda por muertes, derrumbes y daños en 19S


Ciudadanos presentan demanda por muertes, derrumbes y daños en 19S
• Líderes de sociedad civil, académicos, empresarios, abogados y activistas presentaron una demanda ante la Procuraduría General de Justicia de la CDMX por las muertes, los derrumbes y los daños provocados por el terremoto del 19S.
• El objetivo de la demanda es obligar a las autoridades a investigar los actos de corrupción que pudieron haber incrementado los daños provocados por el sismo en la CDMX.
• En opinión de los demandantes, la magnitud de la tragedia obliga a todos los mexicanos a revisar lo ocurrido y exigir justicia en los casos que se pruebe que hubo corrupción.
Ciudad de México, 4 de octubre de 2017. La corrupción no solo mata, sino que también derrumba edificios, causa daños irreparables y arrasa con patrimonios completos, o al menos eso evidenció el sismo del pasado martes 19 de septiembre de magnitud 7.1 y epicentro en Axochiapan, Morelos.
Tan solo en la Ciudad de México, la cifra oficial al día de hoy es de 225 personas fallecidas, más de 300 lesionadas, 48 edificios derrumbados y miles de viviendas dañadas.
Frente a una tragedia de tal magnitud, un grupo de líderes de sociedad civil, académicos,
empresarios, abogados y activistas presentaron una demanda ante la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México. En opinión de los demandantes, en caso de que la tragedia sea causa de ilegalidades, actos de corrupción, omisiones o faltas de servicios públicos y/o constructores, se debe exigir la responsabilidad correspondiente por los siguientes delitos:
a) Homicidio culposo de diversas autoridades de la Ciudad de México, así como de empresas constructoras, desarrolladoras y arrendadoras inmobiliarias, peritos y demás personas que no hayan cumplido con los siguientes deberes:
• Evitar que el otorgamiento de licencias de construcción y de uso de suelo se hayan
expedido en forma ilegal.
• Faltar a su obligación de supervisar el correcto estado y funcionalidad de los inmuebles, conforme a la regulación en materia de Protección Civil.
b) Fraude específico a cargo de las empresas constructoras y desarrolladoras de inmuebles, por utilizar materiales de construcción que no cumplen con los estándares vigentes en las leyes de la Ciudad de México, o bien, por defectos en la construcción.
c) Uso ilegal de atribuciones por parte de diversas autoridades de la Ciudad de México, por cuanto a la expedición ilegal de licencias de construcción y de uso de suelo.
Así, la denuncia busca reforzar el Estado de Derecho, evitando la ilegalidad y que los hechos delictivos queden impunes, pero además, persigue dos objetivos específicos: 1) colaborar con todo aquel que haya sido afectado directamente por el sismo, para apoyarlo a lograr la reparación del daño que haya sufrido; y 2) sentar un precedente en la Ciudad de México (una zona sísmica), para que la propiedad inmueble sea segura, se construya de acuerdo a lo ordenador por el Reglamento de Construcción del Distrito Federal y la corrupción e ilegalidad no se traduzca en pérdidas de vidas, lesiones y daños a la propiedad.

Entre los demandantes destacan Luis Pérez de Acha, Jacqueline Peschard, Mariclaire Acosta, José Octavio López Presa, María Amparo Casar, Carlos Elizondo Mayer-Serra, Edna Jaime Treviño, Alejandro Legorreta, María Elena Morera, Federico Reyes Heroles, José Roldán Xopa, Mario Blancas Vargas, Carla Altamirano Bustos y Carlos Altamirano Bustos.

Para más información:
Sitio web: http://www.pdea.mx
Facebook: http://bit.ly/2fMI7GO
Contacto:
Nombre: Lic. Mariana Ruiz Albarrán.
E-Correo: MRA@pdea.mx

Fuente: Causa en común

Saludos

Mario Meneses

El #Cenapred invita a curso en línea sobre #Desastres y efectos #Psicológicos


Desde un enfoque de la gestión integral de riesgo, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) ofrecerá conocimientos y herramientas para identificar los fenómenos naturales que podrían convertirse en desastres.

Mediante el curso en línea “Los desastres y sus efectos psicológicos”, expertos del Cenapred brindarán a los participantes información para que comprendan las consecuencias que enfrenta cualquier individuo expuesto a un evento con alta carga emocional, con el objetivo de normalizar las posibles respuestas tanto propias como en otras personas.

Con esa información, tendrán claro cómo se define en primera instancia una emergencia y un desastre y aprenderán a reconocer cuáles son las nociones básicas que dan sustento a la psicología en emergencias.

El curso se llevará a cabo del 27 de septiembre al 1 de diciembre, otorga una constancia de participación y será válido para demostrar avance curricular dentro del programa de atención y acompañamiento psicosocial de la Escuela Nacional de Protección Civil.

Más información en: #Inscríbete al curso Desastres y sus Efectos Psicológicos en http://mx.mexicox.gob.mx/register?next=%2Fdashboard … #Cenapred y @SEP_mx te invitan.

Es en línea y gratuito, escribió el coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente en su cuenta de Twitter @LUISFELIPE_P.

Fuente: noticieros.televisa.com

¿Y la gestión integral del riesgo de desastres? #ProtecciónCivil


Jesús M. Macías M.* y Aurelio Fernández F.**
Durante el paso de Lidia por Baja California Sur, a finales de agosto, que dejó un saldo de seis personas muertas, el presidente Peña Nieto calificó la actuación de su gobierno como preventiva más que reactiva, refiriéndose a una supuesta buena coordinación de los tres órdenes de gobierno y sus organizaciones de protección civil, mediante el denominado Plan MX, que es exclusivamente de respuesta. Hay algo muy grave en esta afirmación.

Desde la celebración del Decenio Internacional para la Reducción de Desastres, auspiciado por la ONU en la década de 1990, se tomó consciencia de que el modelo gubernamental para enfrentar riesgos y desastres, llamado protección civil, resultaba inconveniente, ya que sólo servía para responder a los golpes desastrosos de las amenazas naturales y de todo tipo. El gobierno mexicano así lo reconoció cuando en la Ley General de Protección Civil, de hace cinco años, urgía a todo el sistema nacional de protección civil y sus pares en los estados y municipios, a adoptar un enfoque nuevo, el de la llamada gestión integral del riesgo de desastres (GIRD).

Los componentes de ese modelo de intervención gubernamental para reducir desastres tenían una mejor correspondencia con actividades de prevención, mediante el reconocimiento de las amenazas y la planificación para anticipar no sólo la ocurrencia de estas amenazas, sino las mejores medidas de preparación, respuesta y recuperación de desastres, lo que se llama el ciclo entero del desastre. Por el contrario, la atención a los eventos desastrosos en este régimen no muestran avance en ese sentido.

¿Cómo procesar los sucesos desastrosos que estamos sufriendo en estos momentos? Por donde se quiera ver, se observa negligencia y omisión gubernamental.

El temblor del 7 de septiembre, cuyo epicentro fue en el golfo de Tehuantepec, ha puesto en evidencia, otra vez, las omisiones, falencias y manipulación del actual régimen para prevenir desastres. El sismo ocurrió en una zona archiconocida por ser la de más alta sismicidad en el país. De nuevo, el sismo ocurrió como si todo el conocimiento sismológico, convertido en conocimiento de riesgo, no existiera; como si los desarrollos en la planificación preventiva ligadas a la GIRD tampoco existieran. Las comunidades de Oaxaca y Chiapas que sufrieron las destrucciones, enfrentaron ese peligro como si no tuvieran autoridad ni ciencia que les ofreciera las herramientas mínimas para reducir las consecuencias adversas de tal fenómeno natural.

En 2013, cuando Ingrid Manuel azotaron las dos costas del país, dejando destrucción y muerte, la larga cadena de desaciertos del sistema de protección civil y su ala científica, el Cenapred, motivó el anuncio de que sería la UNAM la instancia que retomaría la rectoría de la investigación de ese centro de prevención de desastres. ¿Qué ha pasado desde entonces?

Inmediatamente después del macrosismo del 7 de septiembre, el Servicio Sismológico de Nacional (SSN) empezó a emitir sus cálculos de magnitud y localización del epicentro y la profundidad. De manera paralela, el Centro Nacional de Información Sísmica (CNIS) de Estados Unidos hace lo mismo. Pero aquí ni siquiera la actividad científica más rigurosa escapa a la politización. Ya sabemos que los funcionarios buscarán siempre la culpa del desastre en la magnitud de los fenómenos de impacto, para recurrir sin ambages a las célebres explicaciones de que se trató de un desastre natural, que nadie tuvo la culpa, y que pudo haber sido peor.

El inicio de la politización del sismo del 7 de septiembre empezó con la definición de su magnitud. Sorprende el rol del SSN al mantener ese 8.2, cuando el CNIS (NEIC) lo fijó en 8.1. Se llegó a afirmar en un momento que había alcanzado 8.4. En hechos pasados, el SSN siempre corregía en favor del CNIS, ahora no. Mientras más grande haya sido el sismo, menos responsabilidad le cabe al sistema de protección civil, parecen tratar de convencernos. El SSN señaló que se trató de un sismo de subducción (placa de Cocos bajo la placa de Norteamérica), pero los gringos dijeron que no, sino que la placa de Cocos se dobló; en esto coincidió el experto mexicano Gerardo Suárez. No es incapacidad de nuestros científicos y técnicos, es interés de los políticos que los quieren controlar, y hay quienes se dejan controlar.

Hay información y propuestas técnicas más que suficientes para mitigar los daños por sismos, al igual que para otras amenazas naturales y antropogénicas, pero de eso se habla poco, porque poco –o nada– se ha hecho en mitigación de amenazas y vulnerabilidades. Las imágenes lo muestran: viviendas colapsadas, hechas de adobe y mampostería no confinada, frente a estructuras de mampostería confinada incólumes. Hay mucha teoría acerca de la relación entre sismicidad y estructuras construidas, pero no se aplica en técnicas y normas de observancia estricta. Hay que revisar la política de elaboración de Atlas de Riesgos fomentada por la Federación, a ver cuántos municipios lo tienen –y si lo aplican– y en cuántos hubo simulación.

Es necesario establecer la reducción de los riesgos conociendo las amenazas y las vulnerabilidades de la población y definir a partir de ello políticas adecuadas. Avanzar en el conocimiento científico y técnico es tan importante como saber la situación de las edificaciones que recibirán el impacto y las características de la población afectable; las normas de construcción deben ser hechas, pero también ser observadas. Se requiere un buen sistema de preparativos para la emergencia, aun sistemas de alerta que vayan más allá de amuletos como las alertas sísmi­cas que suenan cuando ya está ocurriendo el temblor. Como respuesta, se requiere que los ciudadanos sepan qué hacer frente a una amenaza, pero también que los funcionarios públicos puedan distinguir entre prevención y reacción.

En cuanto a la reconstrucción, debe acabarse con el negocio que los funcionarios de turno han hecho a partir de las desgracias en materia de viviendas, carreteras y equipamiento urbano. Es escandaloso lo que han hecho desde 1997, cuando el huracán Paulina, hinchándose de dinero a costa del sufrimiento de la gente. Recordemos el nicho de oportunidad llamado Ciudades Rurales. Pareciera que los gobernantes están esperando un desastre para quedarse con los recursos del Fonden y otros, haciendo obras que no benefician a los damnificados o duran un suspiro.

La corrupción es el peor desastre en el país y la impunidad es su sostén. Los muertos, nuestros muertos, sus muertes, tienen responsables.

* Investigador titular del Ciesas

** Director de La Jornada de Oriente

 

Fuente: jornada.unam
Saludos
Mario Meneses

Prevención de riesgos en tu #Escuela. #CENAPRED


ACERCA DE ESTE CURSO

La prevención de riesgos tiene como objetivo fortalecer tus capacidades respecto a la identificación, análisis y acciones preventivas para proteger tu vida, bienes y entorno.

La escuela es el espacio en el que conviven cotidianamente diversos actores: estudiantes, docentes, padres de familia, administrativos, autoridades, personal de apoyo, entre otros.

¡Todos somos parte de esta comunidad y debemos cuidarnos frente a los riesgos! Pero… ¿cómo prevenir riesgos de desastres? En este curso, contarás con información básica para que empieces a trabajar con tus copañeros, alumnos y docentes.

En el marco de la gestión integral del riesgo, cada integrante de la comunidad escolar tiene un papel importante y es fundamental que cuente con información necesaria para su cuidado y el de su entorno.

El punto de partida para la prevención de desastres es el conocimiento de los riesgos mediante la identificación de los fenómenos a los que te encuentras expuesto en la escuela, para poder prevenir y reaccionar en caso de la presencia de un incidente.

Además de estar preparados para la emergencia, es fundamental que tengas conocimientos que te ayuden a reducir el riesgo, la vulnerabilidad y la exposición de los elementos afectables, con la finalidad de sufrir daños menores ante la ocurrencia de un fenómeno perturbador. Recuerda que la prevención permite salvaguardar tu integridad y la de tu comunidad.

El curso que estás por iniciar te permitirá tener elementos básicos para reconocer acciones de prevención en tu escuela.

AL FINALIZAR EL ESTUDIANTE

Reconocerá las acciones de prevención en su escuela, a partiendo de la identificación los fenómenos perturbadores, así como la exposición y la vulnerabilidad que se vinculan con éstos y que representan un riesgo en la comunidad escolar, con la finalidad de fortalecer la cultura de prevención y con ello mejorar las capacidades de respuesta, en caso de la ocurrencia de un incidente o emergencia.

  1. Inicio de clases  31 Jul 2017

  2. Término de clases  30 Sep 2017

    Fuente: CENAPRED

Saludos

Mario Meneses