Archivo de la categoría: Gestión Integral del Riesgo

IV Congreso de la Industria de la #Seguridad UMNG. #COLADCA


IV Congreso Internacional de la Industria de la Seguridad y Salud en el Trabajo que, organizada por la Universidad Militar Nueva Granada (UMNG), se celebro, los días 2 y 3 de noviembre, en el Campus de Bogotá (Colombia).

Este congreso propone un espacio de discusión propicio para abordar diferentes temas de actualidad, referentes a los “Desafíos de la Gestión del Riesgo en el Escenario del Posconflicto”, donde se contemplan los siguientes ejes temáticos:

  1. Seguridad ciudadana
  2. Prevención de la enfermedad y accidente laboral
  3. Protección en infraestructuras críticas
  4. programa de promoción y prevención
  5. Gestión del riesgo
  6. Gestión ambiental, desarrollo sostenible y revitalización urbana
  7. Productividad, competitividad en innovación en la seguridad integral.

Manuel Sánchez es, además, Director del Curso Superior de Director de Seguridad en Infraestructuras Críticas y Estratégicas del que se llevan realizadas 10 ediciones en España. Este curso cuenta con la certificación del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado (IUGM), Centro Universitario formado por el Ministerio de Defensa de la UNED y que ya ha sido adaptado como curso para los profesionales de seguridad de Latinoamérica.

Otro ponentes:

Dra. Joo Young Park
Lecturer, Global Environmental Management Program, College of Agriculture and Life Sciences, Seoul National University, South Korea – Assistant Professor, School of Management, Universidad de los Andes.
Representante país Korea del sur

Conferencia: Industrial Ecology and Environmental Management

Dr. Manuel Sanchez Gomez-Merelo
Consultor Internacional de Seguridad – Formación en diversos cursos de posgrado en las áreas de seguridad pública y privada, defensa comunicaciones.
Representante país España

Conferencia: Infraestructuras criticas

Dr. Henry Tocaruncho Rodríguez
Miembro de la Sociedad Colombiana de Higienistas Ocupacionales SCHO
Representante país Colombia

Conferencia: Abordaje sistemático para la identificación, evaluación y control de la Exposición Ocupacional a Benceno en una Compañía de Oil & Gas

Ponentes:
Norelly Yuliet Giraldo Giraldo
Katherine Duque Romero
Nohora Edith Hurtado Gómez
Michelle Stefannny Ayala Camacho
Estudiantes del Programa Administración de la Seguridad y Salud Ocupacional

Conferencia: Contaminación del aire de Bogotá

Dra. Dora Constanza Villadiego Medina
Linea de investigación Ergonomia
Especialización Salud Ocupacional y Riesgos Laborales Universidad Manuela Beltrán
Representante país Colombia

Conferencia: Primer estudio de fatiga cognitiva en meseros de bares en Bogotá

Fuente: Universidad  Militar Nueva Granada

Saludos

Mario Meneses

Anuncios

La actuación de la #Policía en los #Desastres. 


Septiembre fue un mes particularmente desafiante para las zonas Centro y Sur de nuestro país y en particular para el gobierno federal y los gobiernos locales que han sido afectados por los acontecimientos recientes. En poco tiempo, las capacidades del Estado para responder a las necesidades de una población que experimenta no uno, sino dos importantes desastres se han puesto a prueba en Chiapas, Oaxaca, Morelos, Estado de México, Puebla y la Ciudad de México.1

El 7 de septiembre a las 23:49 horas se registró un sismo de magnitud 8.2 en el suroeste de Pijijiapan, Chiapas. El movimiento telúrico, considerado el de mayor magnitud en el último siglo, activó un importante número de aparatos del Estado para responder a la emergencia, particularmente en las zonas más dañadas por el sismo en Chiapas y Oaxaca. En estas entidades sureñas, el Ejército desplegó sus tropas hacia las comunidades afectadas para implementar las acciones de auxilio. En este desastre, como en otras emergencias, esta institución fue un actor central que brindó asistencia directa e inmediata.

Doce días más tarde, el 19 de septiembre se produjo un nuevo sismo entre la frontera de Puebla y Morelos, ahora de magnitud 7.1. La corta distancia del epicentro con la Ciudad de México diferenció el impacto entre los terremotos acontecidos el 7 y el 19 de septiembre. Este segundo sismo trastocó no sólo las capas del subsuelo de estos estados y de la Ciudad de México, sino toda la estructura y capacidades instaladas de los gobiernos en los estados afectados.

Ante la magnitud de estos eventos surgen algunas interrogantes relativas al papel de nuestras instituciones de seguridad –en particular de la policía–, en situaciones de emergencia. El primer cuestionamiento que surge, una vez pasada la emergencia, es ¿existe algún programa de política pública que defina lo que le corresponde hacer a cada sector o institución pública en situaciones de desastre? En particular, ¿qué acciones debe desempeñar la policía durante una emergencia o un desastre?

La búsqueda de respuestas a estas inquietudes dio como resultado los siguientes instrumentos: el Programa Nacional de Protección Civil,2 2014-2018 (PNPC)3 el Plan Nacional de Respuesta Mx de la Administración Pública Federal (PNR)4 y, derivado de éste, los Planes de Marina5 y el DN-III-N.6 Entre las principales acciones previstas en el PNR7 es posible identificar operaciones en las que la policía puede participar como agente facilitador. En este sentido, la participación que socializa el gobierno federal respecto a la Policía Federal refiere acciones de rescate y apoyo a la población. Como parte del PNR, sus funciones comprenden la búsqueda; localización; rescate y auxilio a la población; atención médica y prehospitalaria, así como previsión de servicios sanitarios; seguridad, restablecimiento del orden público y protección de la propiedad privada; apoyo para el traslado de personas damnificadas mediante puentes aéreos y colaboración para brindar refugios temporales; acopio y entrega de víveres e integración de grupos de trabajo para remoción de escombros; reconstrucción; limpieza y recuperación de espacios públicos.

En estos días aciagos y profundamente dolorosos hemos visto a la Policía de la Ciudad de México relevando a la Marina y al Ejército en los cercos de seguridad que vigilan los edificios colapsados, abriendo paso a los convoyes de rescatistas y brigadistas, a las ambulancias y a los peatones, motociclistas y ciclistas sumados a las brigadas de apoyo, como tareas adicionales a las que ya realizan.

Después de enunciar las herramientas de planeación en situación de desastre, un hallazgo interesante convoca a una reflexión sobre las acciones en las que la policía puede participar en estos casos. Un artículo en el Journal of International Criminal Justice Researchanaliza las actividades de la policía japonesa en el gran terremoto del Este de Japón en 2011,8 y su incidencia en acciones de prevención del delito, rescate, identificación de cadáveres, y apoyo a víctimas, todo ello sustentado en una Ley Orgánica de Medidas de Control de Desastres.

El artículo subraya el importante papel de la policía en la evacuación y transporte de residentes tanto en las zonas costeras, como en las inmediaciones de la central termoeléctrica de Fukushima, y en el auxilio de algunas poblaciones vulnerables, como el traslado de los residentes de asilos y pacientes hospitalarios hacia los refugios. Una mención aparte refiere la diligencia en las acciones de comunicación radial de la policía para coordinar esfuerzos dictados desde la oficina del Primer Ministro hacia los gobiernos locales, dada la caída de los sistemas de comunicación telefónica, celular e internet.

Como parte de las acciones de búsqueda y rescate, la policía nipona accedió a edificios en colaboración con el cuerpo de bomberos y rescatistas9 para auxiliar a personas atrapadas, colaborando en el rescate de 3,750 víctimas. Por otro lado, la policía estuvo a cargo de todo el proceso de identificación de cuerpos, de dictaminar las causas de muerte, así como de la identificación y entrega de cuerpos a los deudos o de su resguardo. En la atención a víctimas, las áreas especializadas participaron visitando los albergues para brindar asistencia psicológica y servicios de información que redujeran la carga de la población damnificada. El área de comunicación social de la policía también participó solicitando apoyo y amonestando a usuarios que propagaban noticias falsas y rumores.

Además, con la finalidad de prevenir actos delictivos, el operativo policial convocó a distintas comisarías policiales para fortalecer el control de determinados delitos en las áreas de emergencia y en la zona de refugios. En este sentido, aunque es común que después de un desastre se incremente la incidencia delictiva en las zonas de emergencia, este no fue el caso de Japón. Una de las conclusiones del análisis citado apunta que el fortalecimiento del sentido de solidaridad y la provisión de enseres básicos tuvieron dicho impacto en el fenómeno delictivo. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que en situaciones de desastre hay delitos que no se denuncian, ni registran, por lo que las dudas sobre la confiabilidad de los reportes delictivos son naturales en situaciones de esta naturaleza.

Ante esto, es necesario considerar acciones y esfuerzos adicionales para reducir la ocurrencia de fenómenos que alteren el orden, la seguridad y la integridad de las poblaciones damnificadas por los terremotos de septiembre pasado. En nuestro caso, cabría la previsión de fortalecer la vigilancia policial en los perímetros siniestrados para prevenir saqueos y delitos oportunistas.

Después de toda esta revisión ¿qué plantean y qué hacen nuestras instituciones policiales, desde la federación y desde los gobiernos locales para reducir los riesgos delictivos en las poblaciones afectadas? Es importante cuestionar a las autoridades correspondientes al respecto.

Los sismos nos han dejado enseñanzas que deben tomarse en cuenta para incorporarlos en los manuales de actuación y en protocolos policiales que permitan sumar a la Policía a la atención de emergencias y contribuir de manera efectiva a la seguridad de la ciudadanía. En especial en estas circunstancias de desasosiego, incertidumbre e inseguridad en su sentido más amplio.

Antia Mendoza Bautista tiene estudios de Psicología por la Universidad de las Américas-Puebla y de Victimología por el Instituto Nacional de Ciencias Penales, es especialista en temas de seguridad ciudadana, en prevención de la violencia con énfasis en violencia de género y en modelos victimológicos. 


1 De acuerdo con el CENAPRED un desastre es un evento concentrado en tiempo y espacio, en el cual la población, o parte de ella, sufre un daño severo e incurre en pérdidas para sus miembros, de manera que la estructura social se desajusta y se impide el cumplimiento de las actividades esenciales de la sociedad afectando, el funcionamiento vital de la misma. 
2 Programa a cargo de la Secretaría de Gobernación que hace parte del Programa Sectorial de Gobernación 2013-2018. 
3 El análisis diagnóstico del PNPC destaca la necesidad imperativa de contar con el Atlas Nacional de Riesgo, que oriente la toma de decisiones en situaciones de desastre, sin embargo, lo reporta desactualizado e inocuo para la identificación de las zonas de mayor riesgo. Se desconoce si la herramienta ha sido actualizada en estos años o si se ha utilizado en alguna emergencia reciente. El PNPC también plantea entre sus líneas de acción un modelo unificado de administración de emergencias y desastres, sería muy importante conocer el estatus de dicha acción, dadas las recientes circunstancias esta herramienta podría haber sido de gran utilidad.  Finalmente, el Programa hace referencia a la participación de Ejército, pero no existe una sola alusión al papel que debe realizar la Policía en situaciones de esta naturaleza en un marco de coordinación y colaboración.
4 Es un instrmento técnico operativo para articular la acción del Estado Mexicano en materia de protección civil, que incorpora y alinea los planes de respuesta de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.
5 La misión del Plan Marina es auxiliar a la población civil en casos y zonas de desastre o emergencia, actuando por sí o conjuntamente con el ejército, fuerza aérea y con dependencias federales, estatales, municipales, sector social y privado, con el fin de aminorar el efecto destructivo de agentes perturbadores o calamidades que se presenten en contra de la población y sus propiedades.
6 Es el instrumento operativo militar que establece los lineamientos generales a los organismos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, para realizar actividades de auxilio a la población civil afectada por cualquier tipo de desastre.
7 El PNR plantea entre sus principales acciones el monitoreo de amenazas y de avisos; la movilización y/o evacuación preventiva o de reacción; habilitación y organización de refugios temporales; la ejecución de planes de continuidad operativa y mitigación de peligros presentes o potenciales; la realización de operaciones de búsqueda, rescate, salvamento y asistencia; prestación de servicios sanitarios y de salud (incluidos los primeros auxilios y el apoyo psicosocial); la instalación de centros de comando en sitio para reforzar la vigencia de las medidas de seguridad, y en su caso coordinar la implementación de perímetros de seguridad; el establecimiento de rutas de evacuación; la suspensión de actividades; actividades de búsqueda, rescate y auxilio.
8 Yasuda, T., Takayama, Y. y Soma, K. Activities of Japanese police in the Great East Japan Earthquake, pp. 18.
9 Artículo 6 de la Ley de Ejecución de Funciones Policiales de Japón.

Fuente: Nexos

Saludos

Mario Meneses

Gestión de #Riesgos


Los criterios compartidos, la comunicación efectiva, los niveles de madurez y las responsabilidades son factores clave de éxito para la implementación del Sistema de Gestión de Riesgos en la empresa.

Factores clave de éxito para la implementación del Sistema de Gestión de Riesgos
  • Criterios compartidos. El lenguaje ha de ser facilitador de la coordinación de acciones, tanto de manera interna como de manera externa a la empresa. Se trata de un mundo conceptual en el que con la Gestión de Riesgos se interpreta la realidad. Hay una interpretación normativa, de las mejores prácticas, realizada por el líder y el auditor. Aquí entran conceptos como riesgo, evento, incidencia, valoración del riesgo y apetito al riesgo.
  • Comunicación efectiva. La comunicación permite la creación de nuevas realidades a través del lenguaje y busca la generación de sinergias entre los principales involucrados. Se trata de crear un acuerdo de voluntades entre los interesados y fomentar un ambiente participativo enfocado en la mejora continua. La comunicación ofrece la posibilidad de generar confianza y credibilidad y fortalecer el poder de convocatoria. En la comunicación se incluye el error como aprendizaje, el reporte de incidentes y el reporte de riesgos.
  • Niveles de madurez. Guarda relación con pasos planificados para la implementación gradual del Sistema de Gestión de Riesgos. Éste deber estar sustentado sobre un Plan Estratégico de Riesgos, que permita visualizar a dónde se pretende llegar, con base al modelo de madurez. Se incluyen las consideraciones para el cumplimiento normativo. Debe haber un sincronismo con Auditoria Interna. Aquí entran también los criterios de Auditoria Externa en Gestión de Riesgos.
  • Responsabilidades. El líder de riesgo ha de entender el negocio y su entorno, proponer y seguir una estrategia de riesgo, proveer metodologías prácticas ajustadas a la empresa, fortalecer su habilidad de convocatoria y relación, ganar credibilidad y confianza generando valor intangible. Hay que establecer cuáles son las responsabilidades ante el riesgo del líder del riesgo, por un lado, y de la auditoria, por otro.

Estos factores resultan clave para la implementación de un Sistema de Gestión de Riesgos eficaz.

Fuente: EALDE.

Saludos

Mario Meneses

Información oficial: la gran ausente después del #Sismo


Ciudad de México, a 29 de septiembre de 2017.- Durante las primeras horas y días posteriores al sismo del 19 de septiembre de 2017, los gobiernos federal y de la Ciudad de México han desplegado una estrategia de comunicación que no ha garantizado efectivamente el derecho a la información de la sociedad y de las personas afectadas. Durante la primera etapa de la crisis, la información oficial no ha sido un catalizador de protección y garantía de derechos. A la luz de estándares internacionales sobre los deberes del Estado en contextos de desastres naturales, ARTICLE 19 ha documentado un vacío informativo en diversos aspectos que tienen impacto sobre otros derechos humanos como la vida, la integridad y la seguridad personales.

Esta falta de información ya ha sido motivo de denuncias públicas por parte de vecinos, familiares de personas atrapadas entre los escombros y damnificados en edificios ubicados en Álvaro Obregón 286 y en el Multifamiliar Tlalpan, entre otros. Asimismo ha sido motivo de reclamos por parte de vecinos de la Av. Sonora, que cruza las colonias Hipódromo Condesa y Roma Norte, cuyos edificios presentan daños severos. Desde el viernes 22, esta ausencia de información clara y precisa provocó tensiones y conflictos en puntos como Chimalpopoca y Bolivar, donde se desplomó una fábrica textil. De la misma manera, hay datos sobre el bloqueo informativo que han padecido las y los periodistas, cuya labor resulta fundamental en el contexto de desastres naturales.

No hay justificación sobre esta respuesta limitada y restringida en materia de comunicación, cuando se cuentan con vastos recursos para informar a la sociedad. Por el contrario, la comunicación gubernamental se ha enfocado, una vez más, en promover la imagen del presidente de la República, otros altos funcionarios e instituciones en los lugares de desastre, en lugar de brindar información adecuada, pertinente, idónea y necesaria en este contexto. Tampoco se explica por qué no se ha concentrado la vocería en una persona que informe de manera constante y periódica a la población. En los lugares de colapsos o daños severos, se reproduce el mismo esquema: no hay quien concentre la información, o quien la concentra la brinda de manera limitada. Incluso, como en el caso Frida Sofía, la información provista por fuentes oficiales ha distorsionado la realidad de los hechos.

En esta tesitura, tampoco se cuenta con cifras oficiales aproximadas de personas desparecidas, o con un listado que recupere en su totalidad los datos de personas hospitalizadas. Durante los momentos más apremiantes de búsqueda y rescate, y hasta la fecha, no ha fluido información oficial adecuada sobre las necesidades en lugares de colapso, centros de acopio y albergues. También se ha obstaculizado la labor de periodistas en los lugares de derrumbe.

Lejos de informar, la estrategia gubernamental en los niveles federal y local ha tenido como objetivo  controlar y administrar la información. No es casual que ante la falta de coordinación interinstitucional que redunda en el vacío informativo, diversas iniciativas ciudadanas –como #Verficado19S– hayan suplido la ausencia del Estado en este rubro.

A continuación, haremos un breve estudio sobre las condiciones para el libre flujo de información en la Ciudad de México, después del terremoto del 19 de septiembre. Ello retomando los deberes del Estado en estos contextos críticos de desastres naturales, mismos que se encuentran desarrollados en diversos instrumentos internacionales.[1]

Para tales efectos, se realizaron encuestas en 11 de puntos de la Ciudad de México donde los inmuebles colapsaron (9) o presentaban daños severos (2). Para este estudio retomamos aspectos como información incluyente, abierta, fluida, ética, pertinente, objetiva, adecuada, accesible y comprensible, tanto a nivel general como en los lugares donde se han implementado acciones de rescate.

Previo a dicha revisión sobre el flujo de información in situ, presentamos un análisis sobre la estrategia general de comunicación que los gobiernos local y federal implementaron los días posteriores al sismo.

Como parte de las conclusiones, incluimos una serie de recomendaciones que esperamos sean atendidas a la brevedad.

Descarga Informe: Información oficial: la gran ausente después del sismo

Nota para prensa

Para mayor información, favor de contactar a Juan Vázquez al correo jvazquez@article19.org o hablar a la organización al +52 55 1054 6500  

Saludos

Mario Meneses

Conferencia del Dr. Carlos Miguel Valdés Director de #CENAPRED #Sismos


El Triangulo de la vida en México.

El Dr. Carlos Miguel Valdés González , Director General del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), ofrece conferencia de prensa para responder a las preguntas sobre los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre.

 

El #Cenapred invita a curso en línea sobre #Desastres y efectos #Psicológicos


Desde un enfoque de la gestión integral de riesgo, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) ofrecerá conocimientos y herramientas para identificar los fenómenos naturales que podrían convertirse en desastres.

Mediante el curso en línea “Los desastres y sus efectos psicológicos”, expertos del Cenapred brindarán a los participantes información para que comprendan las consecuencias que enfrenta cualquier individuo expuesto a un evento con alta carga emocional, con el objetivo de normalizar las posibles respuestas tanto propias como en otras personas.

Con esa información, tendrán claro cómo se define en primera instancia una emergencia y un desastre y aprenderán a reconocer cuáles son las nociones básicas que dan sustento a la psicología en emergencias.

El curso se llevará a cabo del 27 de septiembre al 1 de diciembre, otorga una constancia de participación y será válido para demostrar avance curricular dentro del programa de atención y acompañamiento psicosocial de la Escuela Nacional de Protección Civil.

Más información en: #Inscríbete al curso Desastres y sus Efectos Psicológicos en http://mx.mexicox.gob.mx/register?next=%2Fdashboard … #Cenapred y @SEP_mx te invitan.

Es en línea y gratuito, escribió el coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente en su cuenta de Twitter @LUISFELIPE_P.

Fuente: noticieros.televisa.com

Quieres pertenecer a la Red Nacional de #Evaluadores RENE. #CENAPRED #FuerzaMéxico


A causa de los sismos que acabamos de pasar los día 7 y 19 de septiembre, en estos momentos la mayoría de los mexicanos, tienen duda de los daños causados a la estructura de su casa, la de su trabajo o la de alguna construcción en su comunidad.

Te invitamos a que conozcas este curso de evaluación de estructuras de edificación, ademas de ayudarte en reconocer los daños a tu patrimonio, puedes ingresar a la Red Nacional de Evaluadores y contribuir a la ayuda en zonas afectadas, necesitamos a mas mexicanos que tengan pasión por ayudar.  #FuerzaMéxico.

Bienvenida

Te damos la más cordial bienvenida al curso Red Nacional de Evaluadores (ReNE)

Históricamente México se ha visto afectado por eventos naturales de gran magnitud que han causado grandes daños. En el caso de los sismos de septiembre de 1985, los mayores daños se concentraron en la ciudad de México, a una distancia aproximada de 400 km del epicentro, ubicado en las cercanías del puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. A partir de este tipo de eventos, en varios países se han propuesto diversos procedimientos para evaluar el nivel de seguridad de las edificaciones.

Establecer un procedimiento general de inspección y evaluación de inmuebles ante una contingencia resulta de vital importancia para el restablecimiento de las actividades sociales después de la ocurrencia de un sismo de gran magnitud. Además, con el propósito de poder llevar a cabo dichas inspecciones y evaluaciones de inmuebles, resulta necesario formar personas capacitadas en la inspección de estructuras a fin de recopilar de manera rápida y eficiente la información mínima para la evaluación de los daños producidos por una contingencia.

Como parte del Plan Sismo se inició la creación de una base de datos de profesionistas en las ramas de ingeniería civil y arquitectura -la Red Nacional de Evaluadores-, que puedan incorporarse a un grupo de inspectores para ser llamados en caso de un desastre de grandes proporciones.

Estos inspectores deberán cubrir el proceso de capacitación definido en el presente curso. Este se ha diseñado con una duración de hasta 10 horas y termina con una evaluación del participante y la determinación de su estatus dentro de la red como evaluador, coordinador de brigada o colaborador de brigada.

Competencia

Al finalizar el curso el participante:

Usará el formato de recopilación de información para poder evaluar, con un alto nivel de certidumbre y de manera sistematizada, la seguridad estructural y la vulnerabilidad de edificaciones; asimismo identificará los diferentes tipos de sistemas estructurales empleados en las edificaciones y los principales materiales constitutivos, así como los diferentes tipos de daños en los componentes de las edificaciones y el impacto que tendrán en la reducción de la seguridad estructural.

Te dejamos el enlace http://dione.cuaed.unam.mx:3003/jddfr_multimedia/propuestas.graficas/CENAPRED/index.html

Saludos

Mario Meneses

¿Y la gestión integral del riesgo de desastres? #ProtecciónCivil


Jesús M. Macías M.* y Aurelio Fernández F.**
Durante el paso de Lidia por Baja California Sur, a finales de agosto, que dejó un saldo de seis personas muertas, el presidente Peña Nieto calificó la actuación de su gobierno como preventiva más que reactiva, refiriéndose a una supuesta buena coordinación de los tres órdenes de gobierno y sus organizaciones de protección civil, mediante el denominado Plan MX, que es exclusivamente de respuesta. Hay algo muy grave en esta afirmación.

Desde la celebración del Decenio Internacional para la Reducción de Desastres, auspiciado por la ONU en la década de 1990, se tomó consciencia de que el modelo gubernamental para enfrentar riesgos y desastres, llamado protección civil, resultaba inconveniente, ya que sólo servía para responder a los golpes desastrosos de las amenazas naturales y de todo tipo. El gobierno mexicano así lo reconoció cuando en la Ley General de Protección Civil, de hace cinco años, urgía a todo el sistema nacional de protección civil y sus pares en los estados y municipios, a adoptar un enfoque nuevo, el de la llamada gestión integral del riesgo de desastres (GIRD).

Los componentes de ese modelo de intervención gubernamental para reducir desastres tenían una mejor correspondencia con actividades de prevención, mediante el reconocimiento de las amenazas y la planificación para anticipar no sólo la ocurrencia de estas amenazas, sino las mejores medidas de preparación, respuesta y recuperación de desastres, lo que se llama el ciclo entero del desastre. Por el contrario, la atención a los eventos desastrosos en este régimen no muestran avance en ese sentido.

¿Cómo procesar los sucesos desastrosos que estamos sufriendo en estos momentos? Por donde se quiera ver, se observa negligencia y omisión gubernamental.

El temblor del 7 de septiembre, cuyo epicentro fue en el golfo de Tehuantepec, ha puesto en evidencia, otra vez, las omisiones, falencias y manipulación del actual régimen para prevenir desastres. El sismo ocurrió en una zona archiconocida por ser la de más alta sismicidad en el país. De nuevo, el sismo ocurrió como si todo el conocimiento sismológico, convertido en conocimiento de riesgo, no existiera; como si los desarrollos en la planificación preventiva ligadas a la GIRD tampoco existieran. Las comunidades de Oaxaca y Chiapas que sufrieron las destrucciones, enfrentaron ese peligro como si no tuvieran autoridad ni ciencia que les ofreciera las herramientas mínimas para reducir las consecuencias adversas de tal fenómeno natural.

En 2013, cuando Ingrid Manuel azotaron las dos costas del país, dejando destrucción y muerte, la larga cadena de desaciertos del sistema de protección civil y su ala científica, el Cenapred, motivó el anuncio de que sería la UNAM la instancia que retomaría la rectoría de la investigación de ese centro de prevención de desastres. ¿Qué ha pasado desde entonces?

Inmediatamente después del macrosismo del 7 de septiembre, el Servicio Sismológico de Nacional (SSN) empezó a emitir sus cálculos de magnitud y localización del epicentro y la profundidad. De manera paralela, el Centro Nacional de Información Sísmica (CNIS) de Estados Unidos hace lo mismo. Pero aquí ni siquiera la actividad científica más rigurosa escapa a la politización. Ya sabemos que los funcionarios buscarán siempre la culpa del desastre en la magnitud de los fenómenos de impacto, para recurrir sin ambages a las célebres explicaciones de que se trató de un desastre natural, que nadie tuvo la culpa, y que pudo haber sido peor.

El inicio de la politización del sismo del 7 de septiembre empezó con la definición de su magnitud. Sorprende el rol del SSN al mantener ese 8.2, cuando el CNIS (NEIC) lo fijó en 8.1. Se llegó a afirmar en un momento que había alcanzado 8.4. En hechos pasados, el SSN siempre corregía en favor del CNIS, ahora no. Mientras más grande haya sido el sismo, menos responsabilidad le cabe al sistema de protección civil, parecen tratar de convencernos. El SSN señaló que se trató de un sismo de subducción (placa de Cocos bajo la placa de Norteamérica), pero los gringos dijeron que no, sino que la placa de Cocos se dobló; en esto coincidió el experto mexicano Gerardo Suárez. No es incapacidad de nuestros científicos y técnicos, es interés de los políticos que los quieren controlar, y hay quienes se dejan controlar.

Hay información y propuestas técnicas más que suficientes para mitigar los daños por sismos, al igual que para otras amenazas naturales y antropogénicas, pero de eso se habla poco, porque poco –o nada– se ha hecho en mitigación de amenazas y vulnerabilidades. Las imágenes lo muestran: viviendas colapsadas, hechas de adobe y mampostería no confinada, frente a estructuras de mampostería confinada incólumes. Hay mucha teoría acerca de la relación entre sismicidad y estructuras construidas, pero no se aplica en técnicas y normas de observancia estricta. Hay que revisar la política de elaboración de Atlas de Riesgos fomentada por la Federación, a ver cuántos municipios lo tienen –y si lo aplican– y en cuántos hubo simulación.

Es necesario establecer la reducción de los riesgos conociendo las amenazas y las vulnerabilidades de la población y definir a partir de ello políticas adecuadas. Avanzar en el conocimiento científico y técnico es tan importante como saber la situación de las edificaciones que recibirán el impacto y las características de la población afectable; las normas de construcción deben ser hechas, pero también ser observadas. Se requiere un buen sistema de preparativos para la emergencia, aun sistemas de alerta que vayan más allá de amuletos como las alertas sísmi­cas que suenan cuando ya está ocurriendo el temblor. Como respuesta, se requiere que los ciudadanos sepan qué hacer frente a una amenaza, pero también que los funcionarios públicos puedan distinguir entre prevención y reacción.

En cuanto a la reconstrucción, debe acabarse con el negocio que los funcionarios de turno han hecho a partir de las desgracias en materia de viviendas, carreteras y equipamiento urbano. Es escandaloso lo que han hecho desde 1997, cuando el huracán Paulina, hinchándose de dinero a costa del sufrimiento de la gente. Recordemos el nicho de oportunidad llamado Ciudades Rurales. Pareciera que los gobernantes están esperando un desastre para quedarse con los recursos del Fonden y otros, haciendo obras que no benefician a los damnificados o duran un suspiro.

La corrupción es el peor desastre en el país y la impunidad es su sostén. Los muertos, nuestros muertos, sus muertes, tienen responsables.

* Investigador titular del Ciesas

** Director de La Jornada de Oriente

 

Fuente: jornada.unam
Saludos
Mario Meneses

Certificación de Competencias PECB Risk Manager ISO 31000:2009 Gerencia de #Riesgos


PROGRAMA DE CERTIFICACIÓN DE COMPETENCIAS ISO PECB  RISK MANAGER ISO 31000 ( GERENCIA DE RIESGOS)

Presentación

Toda  organización sea pública o privada, está expuesta a sufrir interrupciones en sus operaciones críticas a causa de eventos tales como: sabotaje, robo, asaltos, accidentes, daños a la  infraestructura, siniestros,  fraudes y un sinnúmero de afectaciones  están presentes en todo momento en la cadena de suministro.

Los riesgos pueden provenir de diferentes sistemas de gestión como Calidad, Medioambiental, Ocupacional, Continuidad del Negocio, pero además pueden provenir de otras áreas.

Aquellas organizaciones que logran identificar, analizar y evalúar sus riesgos, tienen una mayor probabilidad de protegerse contra gastos no planeados (penalizaciones, multas, etc.) y, además, pueden prevenir pérdidas cuantiosas, salvar vidas, prevenir fatalidades e  impactos al medio ambiente.

¿Qué tan costoso es un riesgo sin identificar para su organización?

¿Cómo los identifica?

¿Cómo los mitiga?

¿Cómo los analiza?

¿Cómo les da tratamiento?

Y sobre todo ¿cómo le da seguimiento a las actividades para ejecutar los controles identificados?

¿ Existe alguna forma anticipada de identificar ese riesgo ó amenaza?

¿ Podemos evitarla o bien, disminuir su impacto en caso de que se materialice?

A través de este programa de certificación desarrollará las siguientes competencias :

Dominio 1: Principios y conceptos fundamentales en la gestión de riesgos

Objetivo principal: Asegurar que el candidato  ISO 31000 Risk Manager pueda entender, interpretar e ilustrar los principales riesgos

Directrices de gestión y conceptos relacionados con un marco de gestión de riesgos basado en ISO 31000

Dominio 2: Programa de gestión de riesgos

Objetivo principal: Asegurar que el candidato ISO 31000 Risk Manager pueda implementar los procesos de una gestión de riesgos

Marco de referencia basado en la norma ISO 31000

Dominio 3: Evaluación de riesgos

Objetivo principal: Garantizar que el candidato ISO 31000 Risk Manager pueda realizar la evaluación de riesgos en el contexto de ISO 31000

Dominio 4: Tratamiento de riesgos

Objetivo principal: Asegurar que el candidato ISO 31000 Risk Manager pueda implementar el proceso de tratamiento de riesgo de un riesgo

Marco de referencia de gestión basado en ISO 31000

Dominio 5: Comunicación, seguimiento y mejora de los riesgos

Objetivo principal: Asegurar que el candidato ISO 31000 Risk Manager pueda implementar los procesos de comunicación de riesgos,

Seguimiento y mejora en el  marco de referencia de gestión de riesgos basado ​​en ISO 31000

JUEVES 23 AL SÁBADO 25 DE NOVIEMBRE  2017  CUATITLÁN IZCALLI, ESTADO DE MÉXICO

 

INFORMES: Solicitar información completa a: Mario Meneses mariomeneses@iso28000.com 

Movil: 7711871152

 Saludos cordiales 

Mario Meneses