Guardia nacional: otra ocurrencia para agravar la inseguridad


Medio de Comunicación Digital | Seguridad Personal y Profesional

El pasado 4 de enero, López Obrador abundó en sus ocurrencias en materia de seguridad: “Informo que vamos a integrar a todas las fuerzas policíacas y militares del país en una sola corporación; se va a crear una guardia nacional para garantizar la seguridad”, dijo en el acto donde anunció que Alfonso Durazo sería el secretario de Seguridad en caso de ganar la Presidencia. Hay que decirlo de manera rápida y directa: la propuesta no tiene pies ni cabeza.

En caso de ser llevada a la práctica, sería un enorme desastre, peor que el de la desaparición de la Secretaría de Seguridad, que se traducirá en los mismos o mayores niveles de inseguridad. Una de las causas estructurales de la impunidad e inseguridad en el país es el desfase entre la velocidad de fragmentación, expansión y diversificación de las organizaciones criminales y la lentitud con que crecen las capacidades estatales de prevenir, perseguir y castigar los delitos. Crear esa guardia nacional agravaría el desorden y la ineptitud de las instituciones responsables de la seguridad y la justicia. La razón es simple: la propuesta carece de sentido en términos jurídicos, políticos, administrativos y operativos.

Comencemos por lo jurídico. Dicen AMLO y Durazo que la figura ya existe en la Constitución, por lo que no se requeriría ninguna reforma legal. Falso. Es cierto que la Guardia Nacional es mencionada en diversos artículos constitucionales, pero se refieren a otra cosa muy diferente de lo que están proponiendo. En un buen análisis de esto, Pascal Beltrán, director de Excélsior, concluía lo siguiente: (la Guardia) “no puede ser creada por el Ejecutivo. Sus miembros no son militares, sino civiles, que tienen la obligación constitucional de inscribirse en ella. Depende de los gobernadores de cada estado (no del presidente). Un eventual presidente López Obrador sólo podría tener mando sobre ella en la entidad federativa donde él estuviese, a menos de que el Senado autorizara otra cosa. Ah, y no tiene ley reglamentaria”.

En otras palabras, es inviable jurídicamente a menos que modifiquen la Constitución. Suponiendo que lo consiguieran, veamos el galimatías político que se produciría. Agrupar a prácticamente todos los soldados, todos los marinos, todos los policías federales y ministeriales, a los agentes del Instituto Nacional de Migración, etcétera (para llegar a los 400 mil elementos) generaría enormes resistencias políticas. Si el Ejército se opuso a Peña Nieto a pasarle 40 mil soldados para formar la Gendarmería, ¿estarán Sedena y Semar dispuestas a desaparecer prácticamente y ceder casi la totalidad de sus elementos para formar la guardia nacional? No se aclara si las policías estatales y municipales también se incorporarán a esa guardia; en caso de que sí, ¿cree usted que los gobernadores entregarán gustosos esas facultades, presupuestos y recursos? Además, ello implicaría reformar la Constitución y muchas leyes más. Imposible. Pensemos que después de un par de años, AMLO vence las resistencias políticas que supone quitarles poder y presupuesto a muchas secretarias y a gobiernos estatales y municipales.

El caos administrativo y presupuestal de la nueva dependencia sería terrible: igualar plazas, niveles salariales, escalafones, reglamentos, prestaciones, niveles jerárquicos podría llevarse años, mientras la operación sería un completo desastre. Definir el organigrama de la nueva dependencia sería una hazaña. Algo similar, pero de nivel menor, se vivió con la integración de la Secretaría de Seguridad Pública en la de Gobernación. Mientras esos procesos pudieran ser diseñados, aprobados e instrumentados se iría el sexenio. Pero ello significaría que la operación de la Guardia Nacional sería de una ineficacia y un desorden monumentales, para gusto y placer de las organizaciones criminales.

Y eso sin contar que los policías y marinos reconvertidos no serían policías, sino soldados y marinos disfrazados y los policías estatales y municipales igual de malos que siempre. Crearía un monstruo burocrático, pero no una policía eficaz. ¿Alguna otra ocurrencia Sr. López Obrador?

Fuente: Guardia Nacional

Saludos

Mario Meneses

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Voz ciudadana contra la #Delincuencia


El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reconoce que, desde que en el 2013 se permitió la incorporación de miembros de la sociedad civil a su consejo, estos han aportado en la construcción del sistema de justicia.

 

Desde que se permitió el acceso a representantes de la sociedad civil organizada dentro del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), estos han logrado modificar sustancialmente las acciones del Gobierno federal para el combate a la delincuencia.

Desde el 2013, cuando la Federación permitió que cinco representantes de la sociedad civil asistieran en calidad de Invitados Permanentes a las sesiones del CNSP, las voces ciudadanas han contribuido en “la construcción y definición de protocolos, acciones y modelos que abonan al proceso de consolidación del Sistema de Justicia Penal”, en al menos 13 ejes temáticos de importancia.

Así lo reconoce el propio Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) en un documento del que Reporte Índigo tiene copia.

Los nuevos consejeros del CNSP que se integran a partir de la siguiente sesión ordinaria de trabajo son: María Isabel Miranda de Wallace, Orlando Camacho Nacenta, Francisco Rivas Rodríguez, Mario Arroyo Juárez y Ricardo Humberto Preciado Jiménez.

Todos son representantes de organizaciones civiles que han abonado a las propuestas para fortalecer las políticas públicas de combate a la delincuencia. Los cinco consejeros ciudadanos se integran por dos años a la CNSP. Como suplentes quedan Alejandra Wade Villanueva y Juan Manuel Hernández Niebla.

Entrarán en funciones en la Cuadragésima Tercera Sesión Ordinaria del CNSP. Permanecerán en su cargo dos años contados a partir de dicha sesión, supliendo a sus homólogos Angélica Garnica Sosa, Adelina Lobo-Guerrero, Elena Azaola Garrido, Luis Wertman Zaslav y Alberto Javier Olvera Rivera, que hasta la semana pasada cumplieron con su encargo.

Aportaciones de peso

Como resultado de la participación ciudadana dentro de la CNSP, se han logrado aportes en al menos 13 acciones de peso en el combate a la delincuencia y la consolidación del Sistema de Justicia Penal.

Destaca el mejoramiento al formato del Informe Policial Homologado con la correspondiente actualización del Protocolo Nacional del Primer Respondiente, que da certeza a la rendición de cuentas de los cuerpos policiales.

También, a través de la consolidación de las Unidades de Atención Temprana de las procuradurías y fiscalías del país, que fue una propuesta ciudadana, se ha logrado promover una mayor eficacia de la justicia alternativa y de los dispositivos de la Ley de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en todo el país.

Igualmente se ha logrado tener un programa de trabajo para desarrollar el modelo homologado nacional de policía en funciones de seguridad procesal, e implementar un modelo homologado de Unidades Estatales de Supervisión a Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso.

Además de instrumentar el sistema integral de justicia penal para adolescentes mediante las acciones coordinadas por el grupo de trabajo interinstitucional.

Destaca el sistema de indicadores que permite evaluar el desempeño de los operadores de las instituciones de seguridad pública, procuración de justicia y sistema penitenciario en el Sistema de Justicia Penal, “para detectar brechas y estandarizar la operación”.

Actualmente, la propuesta ciudadana dentro del máximo órgano de políticas contra la delincuencia se centra en la promoción de un programa de gestión y reorganización institucional que busca hacer palpables los resultados esperados del Sistema de Justicia Penal.

Sus logros

La Comisión Nacional de Seguridad Pública reconoce el impulso de los ciudadanos incorporados a su consejo:

> Destaca el diseño y evaluación de políticas públicas en materia de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia.

> Es una plataforma unificada que refiera información estratégica en materia de violencia de género, asignación de recursos federales del FORTASEG 2017 en aquellos municipios que registran alerta de género.

> Sensibilización permanente de la población respecto de un uso responsable del 911.

Herramientas para la transparencia

La Comisión Nacional de Seguridad Pública también ha reconocido que los ciudadanos incorporados al consejo de ese organismo han logrado aportar nuevas herramientas que fortalecen la transparencia tanto de las instituciones como de los programas oficiales de aplicación de la justicia penal y de combate a la delincuencia.

Como la nueva metodología para el registro de las incidencias delictivas, que hoy permite clasificar e integrar de mejor manera toda la información generada en el tema, en donde se atienden estándares nacionales e internacionales, a fin de proporcionar información más certera.

También los consejeros ciudadano del CNSP han logrado transparentar el uso de recursos federales asignados a entidades y municipios, para atender temas de seguridad pública, mediante la aplicación del Mecanismo de Evaluación y Transparencia, disponible a toda la ciudadanía a través del portal del SESNSP, que permite conocer el avance en el ejercicio del gasto por cada uno de los Programas con Prioridad Nacional.

Cumplen

Ciudadanos que dejan su cargo en el Consejo Nacional de Seguridad Pública:

>> Angélica Garnica Sosa

>> Adelina Lobo-Guerrero

>> Elena Azaola Garrido

>> Luis Wertman Zaslav

>> Alberto Javier Olvera Rivera

Vital incorporación

La inclusión de las voces ciudadanas en el diseño de las políticas públicas de combate al crimen organizado es un importante avance en nuestra sociedad, reconoce el consejero Orlando Camacho Nacenta.

Por su parte, la consejera María Isabel Miranda de Wallace, reconoció la importancia de que el Gobierno federal incorpore a ciudadanos en la toma de decisiones para el combate a la delincuencia, pues estima que así la ciudadanía puede “influir en Políticas Públicas de Seguridad”, a fin de “que se dé cumplimiento a todos los acuerdos que aún están pendientes, y sobre todo que se mejore la calidad en la procuración y administración de justicia”.

Esta visión de algunos de los consejeros ciudadanos de la Comisión Nacional de Seguridad Publica del Gobierno federal, empata plenamente con el planteamiento que el propio organismo observa desde que se decidió la inclusión ciudadana, en donde se ve “fundamental” la corresponsabilidad entre instituciones, poderes y órdenes de gobierno para el diseño de la estrategia federal para el combate delictivo.

Por mejores leyes

Los consejeros del CNSP que se integran a partir de la siguiente sesión ordinaria:

> Francisco Rivas Cultura de la legalidad

Director general del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad, y consultor para México del National Strategy Information Center.

Cuenta con diferentes publicaciones en el tema de la cultura de la legalidad, y sus líneas de investigación son reconocidas en el tema de seguridad pública

Ha convertido al Observatorio Nacional Ciudadano en una de las organizaciones civiles más importantes del país para incidir en acciones de la autoridad, para hacerla más eficaz en la instrumentación de políticas públicas de combate a la delincuencia con rendición transparente de cuentas.

> Orlando Camacho Mesas de seguridad

Director de la organización México SOS. A través de Agenda México 12.18 planteó al entonces candidato presidencial, Enrique Peña, la necesidad de la Reforma Penal vigente, y ha sido protagonista en la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal.

También trabajó en la integración de la Red Nacional MSJ, modelo de gestión y colaboración entre ciudadanos y autoridades bajo el esquema de Mesas de Seguridad y Justicia. Promotor de las reformas al Código Nacional de Procedimientos Penales.

“Pasamos de la protesta y la confrontación a la propuesta y la colaboración”, dice el nuevo consejero.

> Isabel Miranda Contra el secuestro

Presidenta de la organización civil Alto al Secuestro, que busca visibilizar a las personas víctimas de este delito, e influyó en criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en materia de defensa de los Derechos Humanos.

Logró mejorar criterios en transparencia de la Secretaría Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Se le atribuyen acciones, colectiva e individual, para la creación de la Ley de Secuestro y Ley de Víctimas.

“Que se dé cumplimiento a todos los acuerdos que aún están pendientes, y sobre todo que se mejore la calidad en la procuración y administración de justicia”, es su intención como consejera.

> Humberto Preciado Activismo por los jóvenes

Encargado del área jurídica de la asociación civil Ánimos Novandi, enfocada en los problemas de la juventud en México, con temas desde la sexualidad hasta prevención de adicciones, para desarrollar modelos de intervención en contextos de violencia.

Ha sido promotor de iniciativas como la Desaparición de la Carta de No Antecedentes Penales, la creación de un Certificado Nacional judicial, reformas para la adecuación de la Ley Nacional de Ejecución Penal en San Luis Potosí.

“La sociedad debe ser parte de la solución a la inseguridad de nuestro país”, detalla como parte de su expectativa.

> Mario Arroyo Por las mujeres y niñas

Director ejecutivo de Seguridad Humana S.C., donde se elaboró la primera encuesta de victimización y percepción de seguridad pública en México, y se coordinó el Primer Diplomado sobre Violencia Social en la UNAM.

Su aporte se reconoce en la creación de la maestría en victimología en el Instituto Nacional de Ciencias Penales; precursor de los estudios de homicidio con perspectiva de género, y reducción de violencia contra las mujeres y niñas.

“Realizar un trabajo desde lo local, impulsando el conocimiento técnico como el requisito indispensable para un uso eficiente de los recursos”, es parte de su propuesta como consejero.

Fuente: www.reporteindigo.com

Saludos

Mario Meneses

Consejo Nacional de #SeguridadPública o la política del avestruz por @MaElenaMorera


02/09/2017 02:13  María Elena Morera

El miércoles acudí a la 42 Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, instancia que reúne a autoridades de los tres órdenes de gobierno y a miembros de la sociedad civil, para definir las políticas de seguridad, procuración de justicia y del sistema penitenciario.

En términos generales, la sesión resultó muy pobre dada la crisis de inseguridad que enfrentamos. No hubo siquiera un reconocimiento de la gravedad de la situación; mucho menos, un esbozo de autocrítica por las omisiones e insuficiencias de la “estrategia de seguridad” (por llamarla de alguna manera). Se entiende que estamos en tiempos de cálculo electoral, pero no puede taparse el sol con un dedo, aunque sea presidencial.

Sin embargo, se dieron algunas definiciones que deben discutirse y evaluarse; por cuestiones de espacio comentaré brevemente cuatro de ellas:

1. Es de celebrarse la propuesta de actualizar la Red Nacional de Radiocomunicación. Es un tema complejo, pero el punto medular es que el Secretariado Ejecutivo ha estado promoviendo por años un solo tipo de tecnología que “amarra” las adquisiciones de equipo de comunicación con un sólo proveedor. Es indispensable adoptar una tecnología abierta, es decir, no propietaria, que además cumpla con las necesidades de cobertura y encriptado que requieren nuestras corporaciones.

2. Por otra parte, nadie puede pelearse con la idea de elaborar indicadores para medir el desarrollo de las policías estatales. Lo que sorprende es que ésta es ya una labor que corresponde al Secretariado Ejecutivo, el cual fue creado, precisamente, para asegurar que las policías cumplan con ciertos estándares de desarrollo institucional. Es más, por ley, los fondos federales asignados a los estados están etiquetados a programas prioritarios y a ciertas metas. Si no se tienen indicadores, ¿entonces cómo se asignan los fondos? ¿Cómo es posible que hasta el quinto año de gobierno se acuerde medir el desarrollo policial? Si no se conoce el estado de nuestras corporaciones, ¿entonces sobre qué base se fundamentó la coordinación pregonada este sexenio?

3. Nadie podría cuestionar tampoco que se actualice el modelo de control de confianza vigente. Ojalá los trabajos se dirijan hacia un modelo estricto, pero flexible, que tome en cuenta los puestos y funciones. No debe evaluarse de igual manera a un policía de reacción que a un oficial de inteligencia o a personal administrativo. Por otra parte, la despresurización de los Centros de Control de Confianza sólo podrá lograrse desarrollando mecanismos efectivos de preselección y eliminando criterios obsoletos de rechazo; y es que, hoy, jóvenes con vocación de servicio son descartados por cuestiones tan banales como incumplir con la estatura, o por tener tatuajes que son usuales en las nuevas generaciones.

4. Desde luego son acertados los acuerdos para homologar e interconectar las bases de datos sobre violencia de género, y para crear una nueva sobre incidentes cibernéticos. Sin embargo, debería reconocerse y revertirse el abandono en que se encuentra Plataforma México, que es el complejo tecnológico a cargo de integrar las bases de datos criminales de todo el país. Son comunes las quejas de los operadores debido a los múltiples problemas que enfrentan en su interacción con el sistema.

Aunque es clara la incapacidad de construir una estrategia de seguridad; aunque la supuesta “coordinación” ha sido un eslogan vacío; y aunque ni el gobierno federal ni los estatales asumen su responsabilidad frente al dramático repunte de los delitos de alto impacto, los ciudadanos y las organizaciones de la sociedad civil insistiremos en señalar omisiones e ineptitudes y, ante todo, en proponer soluciones para enfrentar la peor crisis de inseguridad de nuestra historia moderna.

Presidenta de Causa en Común.@MaElenaMorera

Fuente: amp.eluniversal.com.mx

Saludos

Mario Meneses

Siete propuestas para… la estrategia de un Hidalgo Seguro. #Seguridad


FRANCISCO GRANADOS GONZÁLEZ

Nunca antes en Hidalgo se había invertido tanto en equipamiento y tecnología como ahora en la seguridad, por lo que me parece muy prudente la decisión estratégica que tomo el gobernador Omar Fayad. Esta acción es muy similar a lo que en los últimos años el gobierno de la Ciudad de México ha realizado, así que vale la pena reflexionar el antes y el después de esa toma de decisión en la Ciudad de México, y ahora en Hidalgo.

Para octubre del 2011 en la Ciudad de México se instalaron 13 mil cámaras de video con ocho centros de monitoreo y una inversión de 460 millones de dólares; El entonces jefe de la ciudad, Marcelo Ebrad la llamó “Estrategia de ciudad segura” convirtiendo a la Ciudad de México en la ciudad más vigilada del mundo, pues Londres tenía para aquellos tiempos diez mil y Nueva York ocho mil cámaras.

Lo que pretendió el exjefe de la Ciudad de México fue mantener el orden, la tranquilidad y la convivencia social; así como prevenir situaciones de emergencia y desastres. Hasta antes de noviembre del 2014 las denuncias penales disminuyeron; en el 2011 se robaban 52 vehículos diariamente y para el 2014 se redujo a sólo 42. De 28 denuncias diarias por lesiones dolosas en 2011, se denunciaron en 2014 únicamente 18; respecto a los homicidios dolosos se redujeron de 2.1 a 2.05; las violaciones disminuyeron de 3.18 a 1.4; los secuestros se incrementaron de 0.14 a 0.16 por día.

En noviembre del 2014, ya con Mancera como titular, se instalaron 38 lectores de placas vehiculares los cuales se interconectaron a una base de datos denominada RAPI (Registro de Automotores de Procedencia Ilícita) y a las cámaras de video vigilancia. Instalando también botones de pánico y otras tecnologías que han fortalecido la estrategia de ciudad segura.

Tres años más tarde (2016), las denuncias penales por robo de vehículos siguieron en descenso, lo mismo pasó con las lesiones dolosas, el daño a la propiedad, la extorsión y el secuestro. Las denuncias que aumentaron ligeramente fueron por homicidio doloso, robo a transeúntes y violación. Por cierto, actualmente existen en la ciudad 8 mil botones de pánico, 9 mil 570 alta voces y se llegarán a 20 mil cámaras este fin de año.

En el primer semestre del 2017 las denuncias se dispararon en el robo de vehículos, transeúntes, casa habitación y negocios; pero también el daño a la propiedad y el homicidio doloso. 89 policías de la Secretaria de Seguridad Pública fueron víctimas de violencia por parte de ciudadanos. Surge una pregunta ¿Utilizar cámaras de video-vigilancia, lectores de placas y botones de pánico generan el descenso de denuncias o inseguridad?

Respuesta

Efectivamente han contribuido en una parte, la otra corresponde a que la Ciudad de México cuenta con un modelo proactivo de seguridad, conocido como “Policía de proximidad” viene operando aproximadamente desde el año 2002, existe un estado de fuerza policial de 93 mil 872 elementos y además las propias autoridades han organizado a la sociedad civil para participar en labores de prevención del delito, entre otros aspectos. ¿Qué significa esto? Que el equipamiento y la tecnología no son suficientes para poder ser asertivos en la disminución de la violencia e inseguridad. Se requiere de algo más y es lo que me permitiré sugerir es este espacio y pongo a la consideración de ustedes amables lectores.

Primero

Establecer un modelo de seguridad en lo particular para Hidalgo, en nuestro estado todas las policías funcionan con un modelo de policía reactivo, el cual ha sido rebasado por la delincuencia. El modelo de seguridad que se está utilizando con más efectividad, en el mundo como en algunas entidades de nuestro país, corresponde al de policía de proximidad; ejemplo de ello corresponde la Ciudad de México y el municipio de Nezahualcóyotl, donde en tres años disminuyeron en 50% la incidencia delictiva. En la Ciudad de México con el modelo de policía de proximidad aunado al sistema de video vigilancia y el C5, los tiempos de respuesta policial disminuyeron a 2 minutos con 42 segundos. En Hidalgo los tiempos de respuesta en la zona metropolitana son de 16 minutos con 20 segundos si bien nos va.

Segundo:

Profesionalizar y mejorar los salarios de los funcionarios de la seguridad pública, es indispensable; las formas de operar de un policía con nivel de secundaria distan mucho de uno con una licenciatura o maestría. El 97.7% de los elementos policiales han referido sentirse orgullosos de ser policías, según una encuesta institucional. Si a eso le agregamos una capacitación continua en base a sus competencias; certeza laboral, a través de un servicio profesional de carrera y se dignifican sus salarios, tendremos una policía más comprometida y responsable.

Tercero:

La participación ciudadana es vital, el estado de fuerza de policías municipales y estatal en todo nuestro territorio es de 4 mil 715 elementos, pero hay que dividirla entre dos, puesto que la mayoría de agentes policiales cubren turnos de 24 por 24 hrs.; así que realmente solo contamos con 2 mil 375 diariamente. Con ese número de funcionarios de la seguridad, es prácticamente imposible operar la seguridad de todos los hidalguenses; por ende se requiere involucrar la participación ciudadana en los procesos de seguridad. Ha sido muy interesante ver como muchos vecinos en todo el país y en Hidalgo se organizan entre sí, usando una pluralidad de formas para vigilar sus bienes y cuidarse entre sí. Lo único por hacer, es que todas nuestras corporaciones de policías se coordinen y se organicen con los vecinos, utilizando todas las bondades del internet, así como la entusiasta participación de los ciudadanos.

Cuarto:

Hacer planeación estratégica en materia de seguridad es una verdadera necesidad, a mayor planeación menor riesgo, en los cuerpos de seguridad no existe la planeación. La policía resuelve como se presentan las cosas, minuto a minuto. La elaboración de planes y programas de acción deben de hacerse entre autoridades, sociedad civil y los propios policías a quienes nunca se les toman en cuenta.

En este apartado no debemos olvidar las estadísticas delictivas confiables, las cifras delictivas que maneja la secretaria de Seguridad Pública de Hidalgo, la Procuraduría General de Justicia y el Tribunal Superior de Justicia no concuerdan. Si se desea medir con precisión el fenómeno de la inseguridad, se requieren cifras confiables.

Quinto:

Mejorar la eficiencia en la aplicación de los presupuestos federales en materia de seguridad es esencial, del 2007 al 2015 el presupuesto para la seguridad en Hidalgo aumento 131%, es decir de $956,981,003 (novecientos cincuenta y seis millones ochenta y un mil tres pesos) en 2007 paso a $2,493,548,888 (dos mil cuatrocientos noventa y tres millones quinientos cuarenta y ocho mil ochocientos ochenta y ocho pesos) en 2015, periodo en el cual siempre hubo subejercicios, no se utilizaron al 100%, por lo que se tuvieron que regresar recursos financieros a la federación.

Lo peor del caso, en aquellos municipios del país donde en un principio se tenían elevados índices delictivos, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública lo detecto y les aumentó la asignación presupuestaria, pero cuando esos mismos municipios disminuyeron sus índices delictivos, el Secretariado redujo los presupuestos que les habían incrementado. Es el caso de Tepeji del Río y Zempoala en Hidalgo, simplemente incongruente, pero pasa.

Sexto:

Transparencia y rendición de cuentas es determinante para elevar los niveles de confianza social. Es de todos sabido que ningún responsable de la Seguridad Pública en Hidalgo comparece ante la ciudadanía, para informar de sus avances o retrocesos, a lo mejor porque algunos no tienen cifras bondadosas por presumir o quizá les hagan sombra a los presidentes o simplemente no está normado comparecer ante la ciudadanía. Informar de sus actuaciones buscar el acercamiento para coordinarse y legitimarse con la sociedad lo da la rendición de cuentas y la transparencia, hoy es un reclamo social.

Séptimo:

Mejorar la calidad de la investigación delictiva y perfeccionar el sistema jurídico-penal.

Esclarecer los hechos de un delito y demostrarlo científicamente, constituye sin duda la piedra angular del proceso, justamente es donde los operadores del nuevo Sistema Penal Acusatorio están limitados. Estos como muchos funcionarios le adjudican al sistema imprecisiones, que al paso del tiempo pudieran o no corregirse, este modelo es perfectible; pero el problema no es el sistema penal, la realidad es que los operadores de este, deben de prepararse mejor. Según el Secretariado Ejecutivo refirió que de octubre de 2016 a junio de 2017 se capacito a 247 mil 403 operadores del nuevo sistema penal en todo el país y del 2013 al 2016 se destinaron 18 mil 705 millones para ello.

Los niveles de investigación tanto en este sistema como el anterior han dejado mucho que desear. Si mejoramos la calidad de la investigación delictiva los delincuentes estarán detrás de las rejas donde muy probablemente dejarán de delinquir y los índices delictivos vendrán a la baja.

Para finalizar, es menester referir que las policías exitosas actualmente le dan mucha importancia a la inteligencia para la prevención del delito y al coordinarse entre sí, tanto preventiva como la investigadora predicen mejor el fenómeno delictivo, hoy esa es una línea estratégica muy efectiva para prevenir y combatir el delito.

Por lo pronto les dejo estas propuestas que podrán complementar el Sistema Integral de Seguridad en Hidalgo, que viene muy bien, cuando los índices delictivos en este año van peligrosamente a la alza, tanto en el país como en Hidalgo.

Mi correo infosepriv@gmail.com; infosep.net

FRANCISCO GRANADOS GONZÁLEZ

Fuentes de consulta: Gobierno de la ciudad de México, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Secretariado Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública en Hidalgo

Todos queremos #Seguridad, pero…¿Qué le comunicamos a la #delincuencia?


Seguridad por México es una iniciativa ciudadana de los profesionales de la seguridad para la sociedad, por ello te invitamos a nuestra próxima conferencia que apoya para fortalecer la seguridad y civilidad, colaborando para consolidar la paz y divulgar una cultura de seguridad con base en los valores nacionales y derechos humanos.

En esta conferencia se tratará el tema de “Todos queremos seguridad, pero…¿Qué le comunicamos a la delincuencia?” que te ayudará a reconocer qué nos hace elegibles para ser víctimas de la delincuencia y cómo podemos prevenirlo.

Conferencista invitado: Adrián G. Charansonnet

  • Es egresado del Instituto Politécnico Nacional
  • Entrenado en Formación de Negociadores y Ponentes por Mercedes-Benz en México, Brasil y EUA.
  • Director General de Trasciende Relaciones Públicas, empresa dedicada a la comunicación e imagen principalmente en el entorno de la seguridad.
  • ExSecretario de ASUME y asesor de diversas asociaciones civiles relacionadas a la seguridad.
  • Coordinador de Enlace de Seguridad por México.
  • Editor de MDRT LATAM Magazine
  • Actualmente cursa la Maestría en Imagen Pública y se especializa en entrenar personalidades en comunicación e imagen.

Al término del evento se te hará llegar el decálogo de la conferencia

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mar., 22 de agosto de 2017

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Mario Meneses

Comisión Estatal de #SeguridadCiudadana (CES), viajaron a España, para trabajar en estrategias en materia de seguridad


TOLUCA, Méx., 23 de Julio.- Con el fin de estrechar los lazos de hermandad y trabajar en estrategias en materia de seguridad, elementos de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana (CES), viajaron a España, a las ciudades de Madrid, Toledo y Segovia, a diversas reuniones con integrantes de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Dirección General de Policía (DGP) de ese país.

Del 17 al 21 de julio, se llevaron a cabo diversas actividades en las que participó personal de la Dirección General de Asuntos Jurídicos y la Coordinación de Estudios y Proyectos Especiales pertenecientes a la CES.

El primer día de la visita, se contó con la presencia de Javier Galván Ruiz, Comisario de Brigada Central Operativa de Inspección e Investigación de Madrid; Guillermo Gutiérrez Zavala, Primer Secretario Agregado de la Comisión Nacional de Seguridad de la Dirección General de Asuntos Policiales Internacionales; así como funcionarios de la DGP.

Entre otras cosas, los funcionarios españoles, compartieron su experiencia con la normatividad aplicada en materia de seguridad privada de España; así como los requisitos de autorización y funcionamiento y la relación institucional con las empresas. Además de llevar a cabo el intercambio de información y buenas prácticas entre el gobierno del Estado de México y el español.

El segundo día de actividades, se acudió a las instalaciones del depósito de efectivo de la Empresa de Seguridad PROSEGUR, en Columbia, que cuenta con un capital humano de 168 mil empleados, además como grupo empresarial tiene presencia en 20 países.

Para el tercer día de la Reunión sobre Seguridad Privada España – México, se visitaron las instalaciones de la ciudad de BBVA (Bancomer) Vela, donde laboran más 7 mil empleados, con 35 mil cámaras que utilizan para efectuar las tareas de monitoreo y verificación de las oficinas de la institución bancaria en España, donde los representantes de la CES recibieron un reconocimiento por la labor que realizan sus elementos en materia de seguridad privada.

El cuarto día, se acudió a las instalaciones de la embajada de México en España, el Cuerpo Nacional de Policía de Seguridad Privada, el Congreso de Diputados y la empresa Tyco Integrated Fire and Security, industria encargada en protección contra incendios y seguridad.

El último día en Madrid, el personal de la CES y los funcionarios españoles, asistieron al tercer Transporte Metro más grande del mundo que cuenta con una red de 302 kilómetros, donde laboran más de 3 mil 200  elementos y  se  transportan en promedio 2 millones de pasajeros por día. En el punto se explicó cómo operan los ocho centros de mando y se vigilan las 8 mil 563 videocámara.

Fuente: www.la-prensa.com.mx

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Mario Meneses

Seguridad, tema prioritario en la agenda regional. @Coparmex #Turismo #Cancun


Los pasados 19, 20 y 21 de Junio se llevó a cabo la 47 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), siendo la sede Cancún, Quintana Roo y en donde se discutieron los temas prioritarios de la agenda interamericana y que son esenciales para la coyuntura regional en temas como Democracia, Derechos Humanos, Desarrollo y Seguridad.

Es precisamente la Seguridad la que hoy nos pone en los focos rojos en muchas Ciudades del País con lo cual se obstaculiza el desarrollo económico y social, atentando fuertemente la paz social de la Población. Tal es el caso de Cancún en donde los homicidios, robos a comercios y ejecuciones se han incrementado considerablemente con lo cual se corre el riesgo de afectar la tendencia creciente de la industria turística de la zona. Solo hay que recordar que Cancún y las zonas turísticas de los alrededores son líderes a nivel global de Turismo y en generación de divisas, por lo tanto es imperativo que se ponga especial atención a las acciones del Gobierno para combatir estos índices.

Hoy exhortamos a los tres órdenes de gobierno a que redoblen esfuerzos para trabajar coordinadamente en las acciones de inteligencia y reacción para evitar que la delincuencia se siga apoderando de la paz social de uno de los destinos turísticos más importantes de México y el Mundo. Es importante que la comunicación oficial fluya de manera rápida y concisa a fin de no dar paso a las especulaciones ni falsas alarmas que solamente generan caos, inestabilidad e inclusive miedo entre los ciudadanos. Estamos conscientes que el tema de seguridad es complejo y que las autoridades tienen la disposición de trabajar en consecuencia, sin embargo; sin embargo dichas acciones resultan todavía insuficientes y la percepción entre la ciudadanía es negativa, así nos lo transmite nuestro Centro Empresarial de Quintana Roo. Es indispensable que en este acto se interponga el interés común sobre cualquier interés político o partidista, no podemos darnos el lujo de permitir que los destinos turísticos del País sean vulnerables y que de la noche a la mañana se conviertan en ciudades inestables con graves problemas.

Hoy tenemos la gran oportunidad de reaccionar positivamente ante esta situación, los empresarios de la Confederación y en especial los Centros Empresariales de Quintana Roo estamos trabajando fuertemente para garantizar la calidad de los servicios y productos que se ofrecen, estamos sosteniendo la actividad productiva con la generación de empleos con índices históricos y estamos generando inversiones para el desarrollo sostenido de la Región. El exhorto se extiende a no dejar pasar esta gran oportunidad de hacer algo por estas Ciudades, pero sobretodo por México.

Fuente: coparmex.org.mx

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Mario Meneses

Inseguridad es culpa de la Procuraduría y la Secretaría de Seguridad Pública. ONG @ObsNalCiudadano @frarivasCoL


Ante los señalamientos del gobierno de la Ciudad de México de que la inseguridad en la capital es por culpa del nuevo Sistema de Justicia Penal, el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) aseguró que la culpa es de la Procuraduría y la Secretaría de Seguridad Pública por no capacitar adecuadamente a su personal.

Francisco Rivas, director del ONC, consideró que es una debilidad de la autoridad responsable que se cumplan los objetivos que mandata el nuevo Sistema.

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“¿Pues qué están haciendo para subsanar estas deficiencias? Me parece que nadie puede descartar que exista una posible corrupción en otros poderes, sin embargo, no podemos siempre justificar las fallas por debilidades del sistema.

“Porque las debilidades del nuevo sistema penal son debilidades de la autoridad, si el nuevo sistema de justicia penal no funciona es por que las procuradurías y las secretarías de seguridad pública no lograron capacitar bien a su gente, es admitir que quienes no hicieron su trabajo son las cabezas de las autoridades”

Rivas aseguró que en cierta forma es parcialmente válido que hayan fallas en la ejecución de las nuevas normas, pero rechazó que sea utilizado como una justificación para “maquillar” los registros de violencia que han aumentado en la capital del país.

Fuente: www.noticiasmvs.com

Saludos

Mario Meneses

El peligro de la #Cultura Mafiosa por Lic. Francisco Rivas @frarivasCoL


 

No importa cuánto lo nieguen nuestras autoridades, es innegable la crisis de seguridad, acceso a la justicia y violación de derechos humanos que vivimos en el país.

No importa que tanto la autoridad insista con estadísticas imprecisas, comparaciones metodológicamente cuestionables, con falseo de la estadística oficial, desacreditando activistas o incluso especialistas internacionales, en México los índices de homicidio, secuestro, extorsión, las violaciones a derechos humanos, la falta de piso parejo en el acceso a la justicia para las personas, las desapariciones forzadas, la tortura y fabricación de culpables, nos hace vulnerables, inhibe la credibilidad en las instituciones y el fortalecimiento del Estado de Derecho.

La energía puesta por muchas de nuestras autoridades en desestimar, mal informar, desacreditar, mentir o abiertamente agredir a los ciudadanos, es un desperdicio bajo todo punto de vista: rinde poco políticamente, mantiene vigente la problemática y cuesta, en término de usos económicos del erario público, millones.

Esa energía, esos recursos mal empleados, deberían, por el contrario, estar puestos al servicio de la sociedad, generando oportunidades de desarrollo dentro de la ley de manera equitativa, fortaleciendo instituciones y servicios del Estado (educación, salud, seguridad y justicia) para combatir el avance de los estados paralelos, territorios y población que viven bajo el cobijo y las normas de la delincuencia organizada.

En esta columna y a través de otros espacios he insistido: Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, es un asesino, es un delincuente que le ha robado al país condiciones aceptables de seguridad, ha promovido el subdesarrollo, la impunidad y la corrupción. El daño hecho por este delincuente tardará años, quizá décadas en revertirse y por eso debe pagar una justa sentencia, apegada a derecho.

Esta declaración que puede ser obvia para muchos resulta falsa para otros, ante los mensajes en Twitter, los comentarios a las columnas y hasta las conversaciones entre amigos, en muchas ocasiones he escuchado como, para muchos “por lo menos El Chapo hace algo”, “Le hace bien a mucha gente”, “Le da a muchos lo que las autoridades y el Estado no les puede dar”. Decir que El Chapo es un homicida y que debe pagar por ello, me ha acarreado insultos, amenazas y señalamientos de que soy un inocente que no entiende la realidad.

Lo peor es que sí la entiendo y que no puedo negar parte del contenido de las mismas: Los criminales mantienen comunidades, administran justicia y, aparentemente, suplen las fallas del Estado. Todo esto, sumado a la falta y desigualdad de oportunidades, al desvío de recursos públicos para fines privados, la serie de fallas sistemáticas de las instituciones, la tolerancia o abierta colusión de autoridades, líderes empresariales o incluso religiosos, genera el caldo de cultivo ideal para que un individuo decida convertirse en un criminal, un policía o ministerio público se pase de bando, un juez no administre justicia, una comunidad dé protección a un capo, una sociedad tolere la ilegalidad y normalice el crimen.

Precisamente aquí deben estar abocados los esfuerzos del Estado y de la sociedad en su conjunto, demostrar la falacia de estos argumentos, fortaleciendo instituciones, reconstruyendo el tejido social, generando justicia.

Lo que se debe combatir es el arraigo a la cultura mafiosa; a una cultura de corrupción, intimidamiento; a una cultura que falsea el concepto de lo correcto y propone a los criminales como autoridad aceptada y a las instituciones del Estado como el enemigo; que aparentemente genera riqueza para algunos mientras lo que en realidad hace es mantener en el subdesarrollo a una sociedad; una cultura que no respeta la vida y no respeta las reglas.

Sociedad en conjunto debemos manifestar un rechazo total a lo ilegal, al amiguismo, al compadrazgo, al nepotismo, a la impunidad y demostrar con los hechos que la mejor forma de vida la garantiza el Estado de Derecho.

Debo reconocer que es una tarea titánica en un contexto donde las personas preferimos meternos en la fila, no respetamos los derechos del otro; donde evitamos pagar impuestos; donde abusamos del poder; donde las autoridades, los empresarios y poderosos del país viven por encima de la norma que se nos pide a otros respetar; donde se desvían o abiertamente roban los recursos necesarios para tener mejores escuelas, hospitales, calles, policías y procuradurías de justicia; donde medios de comunicación se prestan a golpear o a proteger a algunos; donde el colectivo hace poco por involucrarse.

Sin embargo, no sólo es posible, es fundamental. En días pasados Roberto Scarpinato, Fiscal Antimafia de Palermo, Italia, propuso la creación de un Comité que desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU), por un lado, coadyuve con las autoridades confiables y, por otro, vigile el desempeño de la autoridad, en el fortalecimiento de la seguridad y justicia.

Scarpinato recordó la experiencia siciliana en el combate a la mafia y el fortalecimiento de la Cultura de la Legalidad, donde Leoluca Orlando, Paolo Borsellino, Giovanni Falcone, Piersanti Mattarella han sido piezas clave, e hizo un paralelo de lo que se vive en México: un problema que trasciende la mera incidencia de delitos, que toma sus raíces de la cultura mafiosa donde la penetración y aceptación de la criminalidad y la corrupción trasciende las instituciones y se encuentra arraigada en la sociedad.

El análisis de Scarpinato es correcto, la dificultad de la reproducción del modelo es la diferencia que existe en combatir el enraizamiento del fenómeno mafioso en una entidad y en ciertas instituciones a tenerlo a lo largo de un país y de tantas y tantas comunidades.

¿Por dónde empezar? Por las instituciones del Estado, imposible esperar que un ciudadano respete normas e instituciones de un país donde autoridades e instituciones son los primeros en violar la ley.

Las instituciones deben mostrar que la ley importa, que su actuar es apegado a normas, protocolos, derechos de las personas; que su actuar es transparente y que busca en todo momento rendir cuentas. Paralelamente, los líderes sociales deben mostrar su capacidad de liderar, mostrar su apego y respeto a las normas del Estado, a los derechos de personas y sociedad; deben impulsar desde su cancha los incentivos para que el respeto de la norma sea conveniente para el colectivo; deben ser ejemplo.

Señor Presidente de la República, señores Secretarios de Estado, Gobernadores, Procuradores y Fiscales, dejemos a un lado la confrontación de cifras y concentrémonos en mejorar el acceso a la justicia, los niveles de desarrollo humano para la población, las condiciones laborales de servidores públicos, los derechos humanos de toda persona, sólo así habrá una conveniencia política para ustedes, económica y de desarrollo para el país pero, sobre todo, de seguridad humana y bienestar para toda persona, incluso para sus hijos, a quienes heredarán su legado y el tipo de país que hayan ayudado a construir.

Fuente: http://lasillarota.com

SOBRE EL AUTOR

Director General del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad y Consultor para México del National Strategy Information Center. Licenciado en Economía y Comercio por la Università degli Studi di Perugia, Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Baja California. Cuenta con una Especialidad en Cultura de la Legalidad de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales sede México, es Maestro en Psicología por el Centro de Estudios Tecnológicos y Superiores de México y es Doctor en Estudio del Desarrollo Global por la Universidad Autónoma de Baja California y la Universidad de California en Los Ángeles. Cuenta con diferentes publicaciones en el tema de Cultura de la Legalidad. Líneas de investigación: Seguridad Pública, transparencia y Cultura de la Legalidad.

Saludos

@Mario Meneses_ 

 

Cual es la definición de #SeguridadHumana en la actualidad ?


Fuente: http://enosaquiwilches.blogspot.mx/2013/05/

La seguridad humana se desarrolla como concepto integral de seguridad. Mientras la noción seguridad nacional apunta a la seguridad y defensa de un estado o nación, la seguridad humana se centra en el usuario final de la seguridad, el ser humano. Por tanto, incorpora resguardos que protejan al ser humano de abusos por parte del Estado. Sería una de las facetas de la seguridad ciudadana.

Uno de los puntos de partida en la consideración de la seguridad humana fue el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través de su Informe sobre el Desarrollo humano de 1994 (que entre otras cosas estableció el índice de desarrollo humano o IDH); en él se introdujo el argumento de que la mejor forma de luchar contra la inseguridad global es garantizar las libertades o ausencias de necesidad y miedo (“freedom from want” y “freedom from fear”). Actualmente el concepto de seguridad humana ha alcanzado el nivel de estudios universitarios, asociado a los estudios sobre globalización, relaciones internacionales y derechos humanos.

Las críticas al concepto suelen poner de manifiesto su vaguedad y falta de efectividad.

Al igual que el concepto de desarrollo humano surgió a fines de los 80 como una propuesta para superar la visión convencional del desarrollo entendido como mero crecimiento económico, el de seguridad humana nació a principios de los 90 como resultado de los enfoques críticos formulados durante décadas a la concepción clásica de la seguridad. Se trata de una idea todavía en estado germinal, pero que ha cobrado cierto relieve a raíz de los cambios habidos al concluir la Guerra Fría, y que encierra un notable potencial transformador.

El desarrollo humano consiste en un proceso de ampliación de la gama de opciones y capacidades de las personas, la seguridad humana consiste en que las personas puedan ejercer tales opciones de forma libre y segura, con una relativa confianza en que las oportunidades de hoy no desaparezcan mañana. Implica que todas las personas tengan la capacidad de ganarse la vida y satisfacer sus necesidades básicas, de estar en condiciones de valerse por sí mismas y de participar en la comunidad. En otras palabras, es la seguridad de las personas en sus vidas cotidianas, que se alcanza mediante el desarrollo humano y no mediante las armas y los ejércitos.

Ambos conceptos están así estrechamente interrelacionados, y tanto los éxitos como los fracasos de uno inciden en los del otro. Los logros en materia de desarrollo humano permiten consolidar la seguridad humana, en tanto que el fracaso de tal desarrollo humano genera privación, hambre, tensiones étnicas, etc., y por tanto inseguridad y violencia. Por su parte, una mejora de la seguridad humana repercute favorablemente en el desarrollo.

Ante las nuevas amenazas, queda sin valor la concepción tradicional de la seguridad como seguridad armada, militar, territorial, vinculada más con el Estado nación que con las personas. Frente a esa visión defensiva y estrecha, el nuevo concepto de seguridad humana tiene un carácter “integrador” y “globalizador”, por cuanto no se basa en la fuerza de los ejércitos sino en la satisfacción de las necesidades universales básicas mediante la participación solidaria de todos en los beneficios del desarrollo. En definitiva, el eje ha basculado de la seguridad del territorio hacia la de las personas, y de buscarla mediante las armas a hacerlo buscando el desarrollo humano sostenible. En consecuencia, frente a la visión tradicional centrada en la disuasión y el conflicto, se revaloriza la cooperación para el desarrollo internacional como vía para alcanzar la seguridad.

La seguridad humana tiene dos dimensiones básicas: la libertad respecto a las necesidades básicas (que éstas se vean cubiertas) y la libertad respecto al miedo (amenazas, represión, etc.). Las amenazas a la seguridad humana pueden ser crónicas (hambre, enfermedad, represión, etc.) o pueden consistir en perturbaciones repentinas de la vida cotidiana, y pueden deberse a factores naturales o humanos. Tales amenazas pueden ser multitud, pero según el PNUD podríamos agruparlas en siete categorías básicas, correspondientes a otros tantos tipos de seguridad humana.

Cada tipo de seguridad humana se puede ver amenazado por diferentes factores, entre los que hemos señalado en la tabla sólo algunos a modo de ilustración. Como indica el PNUD (1994:43), sería deseable desarrollar indicadores que permitieran medir tales amenazas, y con los cuales se podrían construir sistemas de alerta temprana que permitieran evaluar el riesgo de desestructuración socioeconómica y de desintegración política, de forma que ayudaran a prever y evitar los conflictos. Sin embargo, en algunos de esos campos no se dispone aún de indicadores precisos.

Además de las ya dichas, algunas otras características de la seguridad humana merecen también ser destacadas: a) La seguridad humana es una preocupación universal, que es aplicable a todas las personas en todo el mundo. Algunas de las fuentes de inseguridad son particulares a determinado lugar o colectivo, pero otras son comunes a toda persona. b) Muchas amenazas a la seguridad humana no son fenómenos aislados geográficamente, sino que rebasan las fronteras nacionales alcanzando dimensiones internacionales, a lo que contribuye crecientemente el proceso de globalización en todos los órdenes (crisis económica, conflictos étnicos, narcotráfico, terrorismo, deterioro medioambiental, etc.). c) La seguridad humana se centra en atajar las causas de las crisis y los conflictos, lo cual le confiere un carácter preventivo de las crisis humanitarias, la desintegración social y los conflictos. Por tanto, en la medida que ahorra costes tanto económicos como humanos, resulta más eficiente que la ayuda humanitaria que trata de aliviar las crisis cuando ya se han desencadenado (ver prevención de conflictos; prevención ante desastres).

Tipos de seguridad humana y sus amenazas
Tipo de seguridad humana Características Amenazas/Indicadores
Seguridad económica Disponibilidad de ingresos básicos, procedentes del trabajo, el Estado o los mecanismos de ayuda tradicionales (en el ámbito de la familia o comunidad) Aumento del desempleo, reducción de los salarios reales, aumento de la inflación, pérdida de los bienes productivos, aumento de disparidad de ingresos entre ricos y pobres
Seguridad alimentaria Disponibilidad de alimentos y de recursos con los que acceder a ellos Deterioro del consumo, agotamiento de las reservas alimentarias, aumento de los precios de alimentos, descenso de la producción per cápita de alimentos y aumento de la dependencia de importaciones
Seguridad en salud Cuerpo sano, entorno en condiciones de salubridad, cobertura del sistema sanitario Aumento de insalubridad, propagación de epidemias, deterioro del sistema sanitario, empeoramiento del acceso al agua potable
Seguridad medioambiental Equilibrio ecológico, sostenibilidad del desarrollo Deterioro de los ecosistemas local y mundial, agotamiento de los recursos
Seguridad personal Ausencia de violencia física Incremento de diferentes tipos de violencia física (represión política, agresiones extranjeras, conflictos civiles étnicos o religiosos, delincuencia, malos tratos a mujeres y niños), narcotráfico, etc
Seguridad proporcionada por la comunidad Protección dada al individuo por la comunidad, familia o grupo étnico (protección física, ayuda material, sentimiento de grupo e identidad cultural, etc.) Prácticas opresivas por parte de comunidades tradicionales (mano de obra forzada, trato cruel a la mujer, discriminación étnica), deterioro del tejido cívico
Seguridad política Respeto a los derechos fundamentales del individuo, garantías democráticas Incremento de la represión política (encarcelamientos, torturas, desapariciones, censura), violaciones de derechos humanos, y autoritarismo; desintegración del Estado nación por rivalidades (étnicas, religiosas, políticas), escalada del gasto militar

Fuente: Elaboración propia a partir de PNUD (1994).

La seguridad humana implica un desafío importante, en la medida que requiere análisis multidisciplinares capaces de captar las causas complejas que determinan las condiciones de inseguridad de una persona. La seguridad ya no le compete sólo a las relaciones internacionales y a los estudios estratégicos, sino que entra, por ejemplo, en el campo de la economía, la ciencia política, la antropología o los enfoques de género.

Por otro lado, hablar de seguridad humana implica superar la visión etnocéntrica presente en la concepción clásica y en la disuasión nuclear, donde la preocupación se refería a la seguridad de las superpotencias y sus aliados europeos, con lo que los conflictos se transferían hacia los países del Tercer Mundo. Pero, lo que es más importante aún, ofrece una concepción mucho más ajustada a la realidad de estos países. En muchos de ellos, el Estado es una realidad débil, semifragmentada y carente de legitimidad, por lo que la seguridad de su territorialidad y soberanía puede tener poco que ver con los intereses de sus ciudadanos, y en los cuales las amenazas reales para la mayoría de la población provienen no de posibles ataques externos, sino de su alta vulnerabilidad y la insatisfacción de sus necesidades básicas.

El enfoque de la seguridad humana, por último, encierra sin lugar a dudas importantes implicaciones políticas tanto para los gobiernos nacionales como para la cooperación internacional. Del mismo modo que para la seguridad convencional se han armado ejércitos y se han constituido sistemas defensivos, para aplicar el enfoque de la seguridad humana sería necesario implementar políticas nacionales e internacionales que garantizaran a todas las personas la capacidad de tomar parte en el desarrollo (políticas contra la pobreza, programas de acción positiva, empoderamiento de los sectores más vulnerables, promoción de los derechos humanos tanto civiles y políticos como económicos y sociales, etc.). Hablar de seguridad humana, por tanto, plantea exigencias, objetivos y medios diferentes a los que se derivan meramente del concepto tradicional de seguridad. En suma, se trata de una visión innovadora que, como la noción de desarrollo humano, puede contribuir al cambio social.

Fuente: www.dicc.hegoa.ehu.es

Saludos

@Mario Meneses_

Seguridad Personal y Profesional