Nace el Foro Mexicano para la Seguridad Democrática


La evidencia disponible permite afirmar más allá de toda duda que las políticas de seguridad en México van a la deriva. El país está secuestrado por un patrón inercial político y social que recarga la expectativa de recuperar la seguridad en el crecimiento de los recursos y en el uso de la fuerza, aunque tal expectativa carezca de fundamentos racionales. La Ley de Seguridad Interior es la nueva promesa de una vieja historia. Tras veinte años de reformas constitucionales, legales e institucionales y de multiplicación del gasto para la seguridad, la violencia no es siquiera contenida. La historia se repite una vez más, ahora con esa ley, y la única novedad es la abierta y acaso irreversible transferencia de la seguridad pública a los militares.

Foro Nacional de Seguridad Democrática

El patrón inercial a favor de más recursos y más fuerza pública ha sido caracterizado por la teoría como “modelo incremental”. El fenómeno se alimenta a sí mismo: la violencia persiste, entonces vienen más recursos y más fuerza pública. La violencia persiste, más recursos, y así sucesivamente. Esto se sabe bien; miren la evidencia. El documento Descifrando el Gasto Público en Seguridad reporta que 4 mil 500 recomendaciones derivadas de 550 auditorías evidencian “débiles mecanismos de evaluación, mecanismos inadecuados de control y fiscalización y ausencia o insuficiencia de reportes sobre el destino del gasto”. El estudio concluye nada menos que “no existe información confiable sobre qué funciona y qué no”.

Otra investigación confirma que “el gasto federal ejercido en seguridad se duplicó en términos reales de 2006 a 2016”. Luego de desagregar dicho gasto, encuentra que “las administraciones recientes han dedicado la mayor parte de sus esfuerzos a una estrategia de combate frontal…”.

Los recursos crecen enfocados en el despliegue operativo para el uso de la fuerza civil y militar, independientemente de que los resultados esperados, léase la seguridad, no lleguen. Este modelo incremental, usando un concepto del mercadeo, merece lealtad más allá de la razón entre los gobiernos y buena parte de los gobernados por igual. Un ejemplo de lo anterior es la recurrencia de dos respuestas mayoritarias en los estudios de opinión, perfectamente contradictorias: “confío poco o nada en la policía” y “quiero más policía”. Una y mil veces confirmada entre la opinión social, esta dupla es a simple vista incoherente y a la vez consistente con la percepción generalizada que recarga la mejora de la seguridad en la disponibilidad de más recursos.

Las y los políticos lo han aprendido bien; pueden tomar decisiones sin justificarlas racionalmente: es el caso de la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, que prolonga y agudiza la militarización de la seguridad pública. Ocurre justo cuando, a la imposible validación de este modelo hegemónico de seguridad carente de resultados, se agrega la evidencia del desgaste militar, expresado en la reproducción de violaciones graves a los derechos humanos, cobijadas en la impunidad. Un reporte revela que en más de 500 investigaciones iniciadas por la Procuraduría General de la República por delitos de soldados contra civiles entre 2012 y 2016, solo se lograron 16 sentencias condenatorias, esto es, el equivalente al 3.2% del total.

La otra cara de la moneda en esta historia es la débil o nula documentación, el exiguo aprendizaje formal y la prácticamente inexistente memoria del Estado mexicano en torno a los ocasionales casos prometedores y exitosos en la construcción de seguridad y la reducción de la violencia. Toda mi carrera profesional he encontrado esfuerzos positivos que parecen andar en el sentido correcto o, incluso, prácticas prometedoras y exitosas que terminan desmontadas por falta de apoyo político y se diluyen en la desmemoria. El Estado mexicano destruye la posibilidad de corregir lo que no funciona y, a la vez, de fortalecer lo que sí.

Las más graves frustraciones las he visto y vivido no en torno a la repetición de las malas conductas, sino a la indiferencia e incluso el ataque desde las propias instituciones contra el buen desempeño. Por ejemplo, sé de incontables policías y agentes del ministerio público abandonados a su suerte. No porque no funcionen, sino porque al hacerlo afectan intereses criminales poderosos, muchas veces incrustados en las instituciones policiales y en las procuradurías. En esta cara de la moneda está una de las más perversas expresiones del malogrado Sistema Nacional de Seguridad Pública, donde, por ejemplo, priva la visión hegemónica que califica al municipio como un problema, siendo justamente ahí donde he podido mirar los mayores éxitos –si bien efímeros–, en la mejora policial, por ejemplo.

El proceso electoral de 2018 aún no muestra ofertas correctivas del patrón inercial a favor de más recursos y fuerza pública. Por el contrario, ya atestiguamos un circo donde parecen competir por el premio a la ocurrencia hasta alcanzar la caricatura involuntaria. Va un ejemplo tan pedestre como reiterado: instalación de más cámaras de vigilancia. El problema es que estas caricaturas convertidas en decisiones de política pública –por llamarles de alguna manera– son la plataforma que da paso a la reproducción masiva de víctimas de las violencias.

Jamás habrá una mención que haga justicia al esfuerzo que se encamina a construir la seguridad y reducir la violencia por parte de actores independientes. Se trata de un fenómeno sin precedentes que viene articulando procesos cada vez más potentes de presión social y política y que merece análisis aparte. Sin embargo, esta suerte de multiplicación incesante de anticuerpos de la crisis sigue enfrentando una resistencia al cambio de proporciones en general aún insuperables. Así lo reconocieron múltiples actores destacados que participaron en la Conferencia Internacional Seguridad, Democracia y Derechos Humanos: la Vía Civil, celebrada en octubre pasado (aquí el video de todas las mesas de trabajo).

La constatación cotidiana del agotamiento de las políticas de seguridad en México y de su fase superior, que abre paso franco a la militarización de la seguridad pública, fue el contexto que dio paso a la organización de tal evento y al anuncio –ahí mismo– de la creación del Foro Mexicano para la Seguridad Democrática. La iniciativa fue convocada bajo el liderazgo del Rector de la Universidad Iberoamericana, David Fernández, y en alianza con el Centro de Investigaciones y Docencia Económicas, el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y la Comisión Nacional de Derechos Humanos; a su vez acompañados por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en México (aquí el pronunciamiento).

El Foro, ya en operaciones a partir de este 2018 que comienza, impulsará de manera permanente una agenda de investigación científica y una oferta educativa orientadas a la incidencia a favor de políticas de seguridad eficaces, legítimas, coherentes con los derechos humanos, soportadas en el conocimiento científico y la evidencia; tal como lo ordena la Constitución, conducidas por el liderazgo civil. El Foro ofrecerá una caja de herramientas teóricas y metodológicas modernas a las autoridades y a las y los actores oficiales independientes involucrados en esfuerzos a favor de un paradigma democrático de la seguridad.

Esta iniciativa incluirá la instalación del primer laboratorio de innovación en seguridad ciudadana, donde académicos, líderes sociales y representantes de la autoridad intercambiarán el conocimiento y la experiencia para crear nuevas herramientas útiles para la mejora práctica de las políticas y las instituciones responsables.

Este espacio además funcionará como una ventana al mundo por donde serán miradas y convocadas las experiencias y lecciones aprendidas más allá de nuestras fronteras. Es el caso del Foro Europeo para la Seguridad Urbana (EFUS), cuya directora anunció públicamente, en la conferencia mencionada, la alianza con el nuevo Foro Mexicano para la Seguridad Democrática. En la experiencia de 30 años del EFUS, agregó, el camino correcto es crear lenguajes y metodologías comunes entre actores diversos, oficiales e independientes, desde un espectro que rebasa las instituciones policiales y el sistema de justicia penal e incluye la educación, la salud y la planeación urbana, entre otros. Especialmente valioso, a decir de las representantes de la oficina sede del EFUS ubicada en París, Francia, es el liderazgo académico en la creación de este foro.

Comenzamos.

Ernesto López Portillo Vargas es uno de los más prestigiados especialistas independientes en seguridad ciudadana y reforma policial en México y América Latina. Fundador del Instituto para la Seguridad y la Democracia A.C.

Fuente: Foro Mexicano para la Seguridad Democrática

Saludos

Mario Meneses

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Guardia nacional: otra ocurrencia para agravar la inseguridad


Medio de Comunicación Digital | Seguridad Personal y Profesional

El pasado 4 de enero, López Obrador abundó en sus ocurrencias en materia de seguridad: “Informo que vamos a integrar a todas las fuerzas policíacas y militares del país en una sola corporación; se va a crear una guardia nacional para garantizar la seguridad”, dijo en el acto donde anunció que Alfonso Durazo sería el secretario de Seguridad en caso de ganar la Presidencia. Hay que decirlo de manera rápida y directa: la propuesta no tiene pies ni cabeza.

En caso de ser llevada a la práctica, sería un enorme desastre, peor que el de la desaparición de la Secretaría de Seguridad, que se traducirá en los mismos o mayores niveles de inseguridad. Una de las causas estructurales de la impunidad e inseguridad en el país es el desfase entre la velocidad de fragmentación, expansión y diversificación de las organizaciones criminales y la lentitud con que crecen las capacidades estatales de prevenir, perseguir y castigar los delitos. Crear esa guardia nacional agravaría el desorden y la ineptitud de las instituciones responsables de la seguridad y la justicia. La razón es simple: la propuesta carece de sentido en términos jurídicos, políticos, administrativos y operativos.

Comencemos por lo jurídico. Dicen AMLO y Durazo que la figura ya existe en la Constitución, por lo que no se requeriría ninguna reforma legal. Falso. Es cierto que la Guardia Nacional es mencionada en diversos artículos constitucionales, pero se refieren a otra cosa muy diferente de lo que están proponiendo. En un buen análisis de esto, Pascal Beltrán, director de Excélsior, concluía lo siguiente: (la Guardia) “no puede ser creada por el Ejecutivo. Sus miembros no son militares, sino civiles, que tienen la obligación constitucional de inscribirse en ella. Depende de los gobernadores de cada estado (no del presidente). Un eventual presidente López Obrador sólo podría tener mando sobre ella en la entidad federativa donde él estuviese, a menos de que el Senado autorizara otra cosa. Ah, y no tiene ley reglamentaria”.

En otras palabras, es inviable jurídicamente a menos que modifiquen la Constitución. Suponiendo que lo consiguieran, veamos el galimatías político que se produciría. Agrupar a prácticamente todos los soldados, todos los marinos, todos los policías federales y ministeriales, a los agentes del Instituto Nacional de Migración, etcétera (para llegar a los 400 mil elementos) generaría enormes resistencias políticas. Si el Ejército se opuso a Peña Nieto a pasarle 40 mil soldados para formar la Gendarmería, ¿estarán Sedena y Semar dispuestas a desaparecer prácticamente y ceder casi la totalidad de sus elementos para formar la guardia nacional? No se aclara si las policías estatales y municipales también se incorporarán a esa guardia; en caso de que sí, ¿cree usted que los gobernadores entregarán gustosos esas facultades, presupuestos y recursos? Además, ello implicaría reformar la Constitución y muchas leyes más. Imposible. Pensemos que después de un par de años, AMLO vence las resistencias políticas que supone quitarles poder y presupuesto a muchas secretarias y a gobiernos estatales y municipales.

El caos administrativo y presupuestal de la nueva dependencia sería terrible: igualar plazas, niveles salariales, escalafones, reglamentos, prestaciones, niveles jerárquicos podría llevarse años, mientras la operación sería un completo desastre. Definir el organigrama de la nueva dependencia sería una hazaña. Algo similar, pero de nivel menor, se vivió con la integración de la Secretaría de Seguridad Pública en la de Gobernación. Mientras esos procesos pudieran ser diseñados, aprobados e instrumentados se iría el sexenio. Pero ello significaría que la operación de la Guardia Nacional sería de una ineficacia y un desorden monumentales, para gusto y placer de las organizaciones criminales.

Y eso sin contar que los policías y marinos reconvertidos no serían policías, sino soldados y marinos disfrazados y los policías estatales y municipales igual de malos que siempre. Crearía un monstruo burocrático, pero no una policía eficaz. ¿Alguna otra ocurrencia Sr. López Obrador?

Fuente: Guardia Nacional

Saludos

Mario Meneses

Aumento de salario a Policías en Toluca.


Aumento de salario a Policías en Toluca.

Toluca

Maribel Cervantes, secretaria de Seguridad del Estado de México informó que para el primer trimestre del 2018 emitirán una convocatoria para el ingreso de una nueva generación de efectivos policiacos, quienes deberán pasar por un proceso de formación de un año mínimo.

Explicó que al final de la administración estatal deberán sumar al menos 10 mil policías más.

Sobre los salarios dijo que la media de un salario de policía base es de 9 mil pesos, por tanto analizan con base en el presupuesto la posibilidad de mejorar los ingresos, especialmente las prestaciones, pues ejemplificó que no contaban con acceso a créditos de vivienda.

“El gobernador Alfredo del Mazo impulsa que cuenten con ello, así como beca escolares para los hijos de los elementos con resultados destacados; así como la firma de convenios con las instituciones que apoyen estos beneficios”.

Cervantes Guerrero precisó que más importante que elevar los salarios es elevar las prestaciones y dijo que a más tardar en el primer trimestre del año habrá algún avance en este sentido.

Indicó que por ejemplo un policía federal gana como mínimo – el rango más bajo- 21 mil pesos, por lo tanto la meta es retabular a la corporación estatal hasta ese grado.

“No sabemos si de inicio vamos a poder lograrlo pero tenemos que ir avanzando de mil en mil, por lo menos. Es decir, deberían aumentar a 10 mil aquellos que ganan lo mínimo”.

Fuente:  Aumento de salario a Policías en Toluca.

Saludos

Mario Meneses

Mesa de Análisis: #SeguridadPublica El Fortalecimiento de Nuestras y Nuestros #policías.


Alianza Internacional por las Fuerzas de Seguridad y Emergencias

En un humilde y profesional ejercicio de la Causa Colectiva por la Dignificación de las Fuerzas de Seguridad y Emergencias. Nuestra Alianza Alianza (AIFSE) integrada por el Colegiado de Organizaciones que buscan coadyuvar con las Instituciones Gubernamentales, Educativas, Ciudadanas y Políticas para Dignificar el Servicio Público, a través del mejoramiento en las Condiciones Laborales, respeto a nuestros Derechos Humanos y el compromiso y responsabilidad a la Sociedad que urge contar con Seguridad, con eficacia, eficiencia, profesionalismo, honradez, honestidad y humanismo; celebramos la apertura y convicción de los protagonistas políticos legislativos, en franca voluntad y reconocimiento de los aspectos medulares de Seguridad Ciudadana, en el saneamiento a estas problemáticas y sus acciones incluyentes de las entidades activistas que, con experiencia sustantiva construyen aportaciones y propuestas viables en la construcción de un México justo para todas y todos.

Este evento desde la perspectiva y apertura de la Dip. Federal Liliana Madrigal es reconocida y honrada por nuestra AIFSE para ser representada por nuestro hermano Oscar Rubén Aguirre de la Organización por la Dignificación y Sociabilización Policial (ODSP) ante este Macro Evento que analizará y encontrará marcos referenciales de actuación específica para la Dignificación de la Seguridad Regional y Estatal que se suscriben a la realidad Nacional.

Nuestro digno portavoz sustenta el mensaje colectivo de nuestra Alianza para sumar tanto compañer@s y sociedad organizada para provocar el cambio en activismo y conciencia a través de la Unidad con miras a nuestro objetivo dignificador.

Gracias por compartir y por registrar su asistencia con tiempo a tan relevante acontecimiento.

EL Movimiento Nacional por la Seguridad y la Procuración de Justicia.

Cmte. Cpo Acosta Acosta

MENOS ESCOLTAS MÁS POLICÍAS


La bancada de Movimiento Ciudadano propone ajustar el periodo en el que los exfuncionarios gozan de seguridad privada, la cual es pagada por el erario. Esta propuesta busca regresar por lo menos a 150 elementos de Fuerza Civil a cuidar las calles.

Diputados de la bancada de Movimiento Ciudadano pretenden imponer candados a la asignación de escoltas que tienen para su protección funcionarios estatales y exservidores públicos.

Los legisladores de MC impulsan una reforma a la Ley de Seguridad Pública de Nuevo León, en su capítulo de protección a funcionarios públicos que es pagada con recursos públicos.

Además, los legisladores ciudadanos buscan dejar establecido de manera muy clara qué funcionarios en activo sí requieren escoltas y quién no, así como reducir el número de elementos, gasto operativo y vehículos.

La Ley de Seguridad establece que los exgobernadores continúen con protección personal hasta por 6 años después de dejar su cargo, mientras que los alcaldes, magistrados, entre otros, por 3 años.

Pero ahora, los legisladores de Movimiento Ciudadano buscan modificar estos periodos, así como otros beneficios que tienen los funcionarios y exfuncionarios estatales y municipales.

Propondrán ante el pleno del Congreso local reducir los plazos de protección solo 3 años posteriores a la conclusión del encargo del gobernador, el Procurador de Justicia y el secretario General de Gobierno.

También se busca bajar el periodo de hasta año y medio posterior a la conclusión del ejercicio de los alcaldes, magistrados y jueces del Poder Judicial.

Reporte Indigo publicó la semana pasada que mientras los índices de inseguridad y de violencia crecen en la entidad, el Estado desvía alrededor de 200 elementos de Fuerza Civil para ser usados como escoltas de funcionarios estatales, jueces y excolaboradores priistas de la pasada administración.

Este periódico tuvo acceso a la nómina de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, clasificada como reservada, donde aparece la lista de elementos de Fuerza Civil asignados como escoltas a los funcionarios, jueces y exsecretarios estatales.

EL GASTO DE LOS ESCOLTAS

Actualmente el Congreso no tiene una cifra exacta del número de escoltas que operan en el Gobierno independiente.

“No hay una cifra exacta del número de escoltas, pero se presume que 300 elementos de Fuerza Civil están asignados como escoltas a funcionarios y exfuncionarios.  Ni siquiera en el presupuesto se puede visualizar cuántos son escoltas”, detalló la diputada de Movimiento Ciudadano, Mariela Saldívar.

La legisladora cuestionó que no solo es el número de escoltas asignado a empleados administrativos, sino también las prestaciones como la gasolina y vehículos.

“Tienen escoltas hasta administradores de dependencias,  y no sólo es el número de escoltas que cubren tres turnos -porque son para 24 horas- es también el automóvil, gasolina, entre otras prestaciones”, señaló Saldívar.

BAJO VIGILANCIA

Funcionarios de la administración estatal que acaparan mayor número de elementos de Fuerza Civil para labores de protección personal:

>> Manuel González

Secretario general de Gobierno

Es de los funcionarios que tiene asignados para su protección el mayor número de elementos de Fuerza Civil con cerca de 50 policías.

>> Nicole Saviñón

Enlace del Estado con el Secretariado Ejecutivo de Seguridad

Tiene asignados cuatro elementos de Fuerza Civil para su protección personal.

>> Jueces y magistrados del Poder Judicial del Estado

Tienen en funciones de escolta a 30 efectivos de Fuerza Civil.

“Espero que 150 elementos que de tajo regresarían al cuerpo de reacción de Fuerza Civil, prácticamente lo que estamos planteando es que todo se baje a la mitad, tanto escoltas, vehículos, gasolina y tiempo de protección. Este tema tenemos más de un año”

– Samuel García

Diputado de Movimiento Ciudadano

REGRESARÍAN POLICÍAS A CUIDAR LAS CALLES

El coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, Samuel García, aseguró que con esta iniciativa regresarán por lo menos a 150 elementos de Fuerza Civil a cuidar las calles metropolitanas.

“Espero que 150 elementos que de tajo regresarían al cuerpo de reacción de Fuerza Civil,  prácticamente lo que estamos planteando es que todo se baje a la mitad, tanto escoltas, vehículos, gasolina y tiempo de protección. Este tema tenemos más de un año”, dijo el diputado.

García recriminó que el exgobernador Rodrigo Medina, a pesar de estar procesado, aún tenga 8 escoltas cuidando su domicilio en la colonia Las Misiones.

“Resulta aberrante para los ciudadanos, este hombre huido de la justicia, y que se la pasa en la Ciudad de México, y aquí Nuevo León le tiene que pagar 4 vehículos y 8 escoltas diarios”, dijo.

El diputado añadió que algunos  funcionarios estatales están ocupando escoltas para cubrir su seguridad por 24 horas.

“Hay escoltas que cubren tres turnos, imagínate cualquier funcionario de primer nivel que tenga 4 escoltas él, 4 la esposa y que tenga dos hijos, estamos hablando de 16 custodios por turno… casi 50 sueldos”, concluyó García.

Los legisladores de MC buscan dejar establecido de manera muy clara cuáles funcionarios en activo sí requieren escoltas y cuáles no

Fuente:  reporteindigo.

Saludos

Mario Meneses

La #SeguridadPrivada en Europa


 

Hacia la integración operativa con la Seguridad Pública(*)

En estos comienzos del siglo XXI, la seguridad es la nueva estrella, principalmente en el ámbito institucional, ciudadano y corporativo, y los responsables se han hecho más visibles e importantes en todas las entidades. Eso conlleva nuevas exigencias a nivel profesional, puesto que se ha reconocido que la seguridad es algo más que disponer de sistemas, dirigir vigilantes, realizar investigaciones y resolver incidentes. Ya no basta con tener información y experiencia en sistemas de inteligencia y de operativa policial, es preciso poseer amplios conocimientos no sólo de gestión de la seguridad sino también de la gestión global, así como del entorno empresarial e institucional.

Manuel Sánchez Gómez-Merelo
Presidente de Grupo Estudios Técnicos (GET)
Director Europeo de la World Security Federation (WSF)
Director Secretaría Iberoamericana de Seguridad (SISEG)

En el plano de la seguridad global, los objetivos básicamente son: Prevenir los riesgos, garantizar la intervención, minimizar los daños o pérdidas, sistematizar las inspecciones y facilitar el apoyo y las ayudas exteriores, todo ello sujeto siempre al cumplimiento de la legislación y normativa vigente.

Sin embargo, ante la gravedad de los riesgos y las amenazas que nos ocupan, resulta obligada la integración operativa de la Seguridad Privada en la Seguridad Pública. Es necesario ya limar las diferencias y sumar esfuerzos, compatibilizando responsabilidades en algunos de los frentes, superando los obstáculos a la hora de compartir información, mejorando la confianza mutua y olvidando los desencuentros puntuales que en el pasado se han mostrado como barreras para la excelencia de ese trabajo en común.

NUEVOS RETOS Y EXIGENCIAS. Protección de las Infraestructuras Críticas

Esa integración operativa vendrá a facilitar las actuaciones necesarias para optimizar la respuesta ante los nuevos retos y exigencias de nuestro tiempo, como es el caso de la seguridad de las infraestructuras críticas y estratégicas, prioritariamente orientada hacia la protección contra agresiones deliberadas y, muy especialmente, contra ataques terroristas.En España, la gestión de estos nuevos desafíos está liderada por el Ministerio del Interior, y, sin embargo, la seguridad de las infraestructuras críticas y estratégicas exige contemplar actuaciones que vayan más allá de la mera protección material contra posibles agresiones o ataques, razón por la cual resulta inevitable implicar a otros órganos de la Administración del Estado, de las demás Administraciones Públicas y del propio sector privado.

Por Seguridad de las Infraestructuras Críticas y Estratégicas se entiende como el  proceso de identificación, análisis, evaluación, estudio, implantación y gestión de los riesgos, así como los recursos y medidas preventivas y de protección implementadas para reducir la vulnerabilidad en situaciones de desastre natural, sabotaje, vandalismo o terrorismo, principalmente.

En este sentido, ya se viene analizando la situación, desarrollando planes y dando algunos pasos para prevenir y actuar ante cualquier tipo de amenaza en sectores clave, críticos y estratégicos, como transporte, energía, sistema financiero y telecomunicaciones, lo que incluye escenarios como aeropuertos, estaciones de metro o terminales de ferrocarril o autobuses, seguridad vial, centros de control de refinerías, compañías de agua, gas y electricidad, centrales nucleares, hospitales, etcétera.

RIESGOS, AMENAZAS Y VULNERABILIDADES

Las nuevas amenazas que preocupan al mundo en nuestros días representan un reto no sólo a nuestra capacidad técnica y estratégica sino también a nuestra imaginación. Son una realidad para cuya identificación basta una lectura de los últimos informes de la ONU, los EE.UU. y la UE, que muestran que, si bien hay hechos diferenciales al respecto, nadie se atreve a clasificar dichas amenazas como especialmente novedosas, salvo en las formas de materializarse, su impacto y sus consecuencias.Cuando nos preguntamos sobre los riesgos y amenazas que tenemos que afrontar hoy de una manera global, destaca especialmente:

  • El Terrorismo, como una amenaza directa a la vida y a la seguridad;
  • Las Ciberamenazas, con aspectos significativos por la irrelevancia de las fronteras, la dependencia del ciberespacio o la débil legislación.
  • El Crimen organizado, como fenómeno transnacional y la vinculación de organizaciones criminales  y grupos terroristas.
  • La Inestabilidad económica, base de la conflictividad política y social con su impacto transversal.
  • La Vulnerabilidad energética, por su dependencia excesiva del exterior y la baja interconexión entre países.
  • La Proliferación de Armas de Destrucción Masiva, como grave amenaza a la paz y seguridad mundial por su dificultad de verificación y control.
  • Los Flujos migratorios no controlados, siendo algunos países como España un lugar de acogida con riesgo de radicalización extremista.
  • El Espionaje Industrial, con nuevo escenario en las TICs, en formas agresivas y con gran impacto.
  • Las Emergencias y catástrofes derivadas del cambio climático.
  • La Vulnerabilidad marítima, con sus actividades ilícitas y bases de suministro energético y económico.
  • Las Infraestructuras Críticas, como indispensables y sin alternativa, asediadas con riesgos múltiples;
  • Los Conflictos armados, como una amenaza capital para la seguridad, con necesidad de acondicionar las capacidades, organización y proceso de actuación de las Fuerzas Armadas a conflictos presentes y futuros.

Todos estos riesgos y amenazas globales en cada momento, lugar y circunstancias se verán afectados por aspectos claramente potenciadores, como son la pobreza, el uso nocivo de las nuevas tecnologías, las desigualdades sociales, el desequilibrio demográfico, el cambio climático, los extremismos ideológicos, etcétera.En resumen, la realidad es que los riesgos se han incrementado y sofisticado y, por tanto, hay una exigencia de mayor eficiencia y nuevas respuestas. Nuevas respuestas que requieren tecnología, eficacia y calidad que ha de ser percibida por el ciudadano.

NUEVAS DEMANDAS DE SEGURIDAD CIUDADANA
Hoy el concepto de seguridad tiene dos realidades objetivas:

  1. Seguridad es mirar al futuro con confianza y sin miedo en un entorno previsible y estable.
  2. La inseguridad está globalizada y la seguridad hemos de globalizarla de manera EFICIENTE, VALIENTE Y URGENTE

Los cambios político-sociales reflejan una organización social en crisis que involucra a individuos e instituciones y ha generado la necesidad de buscar e implementar nuevas herramientas y metodologías de protección que permitan al ciudadano crear una realidad confiable y tranquila para su vida personal.Las relaciones y articulaciones del crimen organizado en lo local, la evolución del terrorismo y su impacto social, la impunidad o incluso la inaplicabilidad de las normas vigentes, se suman e incluso alimentan la insolidaridad de la ciudadanía frente al entorno social.

La psicosis de amenaza se desprende de un problema central, en el que la delincuencia común, organizada al margen de la ley, es la más directa generadora del síndrome de afectación.

Lo cierto es que el miedo, la falta de una justicia eficaz y el aumento en el grado de violencia de los delitos incrementan la percepción de inseguridad de los ciudadanos.

La evolución hacia un sólido Sistema de Seguridad Ciudadana se fundamenta principalmente en un nuevo y amplio concepto de seguridad que permita prevenir riesgos y amenazas dinámicas, transversales y transnacionales que precisan de respuestas globales, integrales y modulares, en un entorno que está cambiando profunda y constantemente.

La realidad es que los resultados del modelo actual, de alto contenido represivo y escaso contenido preventivo, no han sido satisfactorios, y se hace evidente que con este modelo, de cuya obsolescencia hay muchos ejemplos, no se ha logrado disminuir la criminalidad ni la creciente sensación de inseguridad de la población en las principales ciudades, complicando el panorama el hecho de que los sistemas judiciales, policiales y penitenciarios siguen arrastrando serios problemas y deficiencias.

Dentro del imprescindible paquete de nuevas estrategias, necesario será contar con la vinculación de la ciudadanía si queremos asegurar su éxito, ya que su implicación tiende a promover mejores comportamientos sociales y a afianzar las relaciones Policía – Comunidad, orientando acciones preventivas que generen mejores prácticas entre la sociedad.

No obstante, en general, los servicios públicos y privados no han recibido la debida atención ni formación para facilitar la implantación de las medidas preventivas necesarias que, aunque ofrezcan resultados más lentos, suelen ser más productivas que los tratamientos correctivos en cuanto a costes, y más eficaces en el intento de lograr soluciones sostenibles a largo plazo.

EVOLUCIÓN DE LA SEGURIDAD PRIVADA
El presente y futuro de la seguridad privada tiene una serie de parámetros en juego como son la existencia de proveedores altamente especializados, clientes participantes e implicados en el proyecto, empresas flexibles y en evolución, tecnologías abiertas y reglamentaciones globales, así como alianzas entre especialistas públicos y privados, entre otros.

Las principales causas de crecimiento del sector de la seguridad privada son el proceso de externalización de las actividades de vigilancia, de las que antes se encargaban directamente las empresas o instituciones, las carencias de recursos en la seguridad pública en algunas regiones o países, la transferencia de las tareas que antes eran competencia de los servicios públicos de seguridad, y sobre todo, el desarrollo de nuevos segmentos de mercado con requerimientos de especialización.También el aumento de la percepción de inseguridad en la sociedad en general provoca una mayor demanda de seguridad por parte de las empresas, de las instituciones públicas y de los particulares.

SEGURIDAD PRIVADA EN  EUROPA
El mercado de la Unión Europea, según la Confederación Europea de Servicios de Seguridad (Coess) fundada en 1989 y constituida por 30 federaciones miembro y 2 miembros adheridos, 21 Estados miembros UE y un total de 28 estados emplea a más de dos millones de profesionales en más de 50.000 empresas en un entorno de mercados maduros y segmentados.

Un mercado de Seguridad Privada con una facturación anual de más de 24.000 millones de euros, con amplias relaciones y acuerdos de cooperación con la Seguridad Pública.Su evolución apunta principalmente hacia la adecuación de su marco normativo a la realidad del sector, una cooperación reforzada con las asociaciones profesionales y empresariales y un especial desarrollo en el ámbito de las infraestructuras críticas y estratégicas, además de una clara diferenciación con las “private military companies”.

NUEVOS RETOS Y TENDENCIAS PARA LA SEGURIDAD PRIVADA

La puesta en valor de una moderna Seguridad Privada va a derivar de cuánto hagamos para incentivar su potencial y competencias, equilibrar la oferta, incorporar áreas de especialización, integrar nuevas tecnologías, desarrollar una educación y capacitación profesional y formal, crear la especialización, ampliar la cooperación institucional, mejorar la imagen y conseguir una armonización internacional.De una forma general, las tendencias importantes se relacionan con la diferenciación de las estrategias empresariales, la significación de la cualificación de los servicios de seguridad y la identificación de las necesidades y demandas de capacitación especializada.

En el ámbito de los sistemas, las tendencias se manifiestan en la reducción de los costes y la inversión, la integración de los sistemas de vigilancia y control, el aumento de los controles en la gestión y el incremento de las soluciones para una demanda segmentada.

Por otro lado, las tendencias en los servicios de vigilancia se centran en una mayor exigencia de especialización, reducción del empleo de armas de fuego, desarrollo de nuevos servicios especializados y la amortización de servicios.

Todo ello, dentro de las nuevas oportunidades que presentan los servicios de asistencia inmediata; el monitoreo con análisis de imágenes, voz y datos; la vigilancia móvil y la supervisión contratada; la capacitación técnica especializada en seguridad; la localización e identificación de personas; la localización automática de elementos; la escolta de carga crítica y especializada; el incremento de la investigación privada; la protección de activos y expatriados; la gestión y protección de rutas, etc.

Crecientemente significativa es la demanda de una Seguridad Privada Especializada por segmentos de mercado o actividad como: los centros comerciales y grandes superficies; los edificios de oficinas y singulares; las instalaciones de la industria y la energía; las redes de transporte (ferrocarril,  metropolitano, carretera, aéreo y marítimo); las centrales nucleares y complejos petroquímicos; las instalaciones militares y de alta seguridad; los centros hospitalarios, los centros penitenciarios, etc.

SEGURIDAD ÚNICA, PÚBLICA Y PRIVADA
La Unión Europea considera esencial la cooperación entre la Seguridad Pública y una Seguridad Privada modernizada que, ni puede considerarse como un producto a ser regulado por el mercado, ni puede ser tratado como un monopolio del gobierno, aunque sí deberá seguir siendo una seguridad subordinada y complementaria de la Seguridad Pública. Por todo ello, resulta inevitable e irreversible la cooperación, en aras a la obtención del objetivo común de lograr proveer la seguridad global que necesitamos.

Una comunidad profesional cooperativa y única para la mejor prestación del servicio público de seguridad y vigilancia, y, para cuyo fin irrenunciable, el Estado puede delegar en los particulares y en las comunidades organizadas, siempre de acuerdo con el régimen establecido por la ley, y sin renuncia a sus prerrogativas ni obligaciones de cara al objetivo de lograr una seguridad ciudadana sostenible.Esa SEGURIDAD  CIUDADANA  fruto de la sinergia entre SEGURIDAD  PUBLICA + SEGURIDAD  PRIVADA habrá de sustentarse sobre las bases de la cooperación, la colaboración, la confianza, la transparencia y la profesionalidad, a fin de crear un clima permanente de implicación consciente y orgullo de pertenencia, compartiendo información técnica, facilitando unos flujos de comunicación profesionales y claros, y eliminando así las suspicacias y recelos que empobrecen las relaciones.

Los protocolos de actuación definidos por el Estado para mejorar la colaboración y potenciar la motivación pasan por:

  • Valorar y respetar el trabajo realizado.
  • Mejorar el trato y la información.
  • Potenciar la accesibilidad hacia la organización.
  • Facilitar información de interés policial (estadísticas de robos, “modus operandi”, etc.)
  • Proporcionar respuestas a sus preguntas.
  • Difundir servicios excepcionales.
  • Proponer para menciones honoríficas o premios.
  • Aproximación profesional al personal de seguridad privada.
  • Mantenimiento de reuniones periódicas con Directores y Jefes de Seguridad de las empresas, detectives privados y asociaciones.
  • Especialización de los funcionarios policiales.
  • Contacto permanente con la Sala de Coordinación Policial.
Una colaboración que va a ser alimentada por:
  • Apoyo a las iniciativas privadas de colaboración.
  • Incentivación de la motivación a colaborar del personal de seguridad.
  • Aprovechamiento de la colaboración y de la información.
  • Designación de interlocutores claros y abiertos permanentemente.
  • Gestión, registro y evaluación de la colaboración.
  • Puesta en marcha de una política de reconocimiento de méritos personales y profesionales.
RECOMENDACIONES FINALES
El presente y futuro de la Seguridad en Europa pasa, principalmente, por:

  • Integrar el sistema de gestión de la Seguridad Pública y la Seguridad Privada.
  • Potenciar una nueva visión común y una cultura de seguridad sobre la base de amenazas complejas.
  • Incrementar los recursos de análisis y liberarlos de viejas patologías y rigideces.
  • Desarrollar el esquema de gestión integral operativa de la seguridad.
  • Crear un espacio global de sostenibilidad para la Seguridad Ciudadana.
  • Acotar los márgenes de la misión y visión para una Seguridad Privada profesional y de calidad.
Y, para todo ello, ahora, es tan importante la imaginación como el conocimiento y la inteligencia.

(*) Conferencia impartida en el XII Congreso Internacional de la Federación Panamericana de Seguridad Privada (FEPASEP). Argentina 2014

Fuente: manuelsanchez.com

Saludos

Mario Meneses

La Conago y las Fuerzas Armadas. #SeguridadInterior


La violencia e inseguridad siguen creciendo en el país y desafortunadamente las autoridades responsables no ofrecen nuevas y efectivas soluciones. ¿Es a través de la militarización que se resolverá este problema? ¿Cuál es la responsabilidad de los gobernadores de los estados de la república frente a esta situación? ¿Existen otras alternativas?
¡Entérate en esta cápsula de Edgar Cortez, colaborador de Rompeviento TV, integrante del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y #Democracia (IMDHD)!.

Ser #policía en México ¿qué rol asume la sociedad? UVM e Insyde anuncian el concurso de ensayo académico.


UVM e Insyde anuncian el concurso de ensayo académico sobre el rol de la sociedad en el fortalecimiento de la función policial en México

Comunicado de prensa

  • La convocatoria está abierta a estudiantes, docentes e investigadores de todas las instituciones académicas y centros de investigación en México

  • Los ganadores del primer y segundo lugar recibirán un estímulo económico

Ciudad de México, 9 de agosto de 2017.- La Universidad del Valle de México y el Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), anunciaron la convocatoria para participar en el concurso de ensayo académico: El Rol de la Sociedad en el Fortalecimiento de la función policial en México: ¿cómo construir una relación diferente?, el cual está dirigido a estudiantes, docentes e investigadores de todas las instituciones académicas y centros de investigación en México.

Al presidir la presentación el Dr. Bernardo González-Aréchiga, expuso que se busca provocar la reflexión de miembros de la sociedad, para que surjan propuestas que logren una interacción benéfica para la ciudadanía y los miembros de instituciones policiales.

En tanto Gabriela Capó, Directora Ejecutiva del Insyde, informo que los ensayos deben realizarse con base en los resultados de este estudio Ser policía en México: ¿qué rol asume la sociedad?, incluir propuestas de política pública para mejorar la relación entre policía y sociedad, además de ser originales e inéditos.

La Directora Ejecutiva de Insyde indicó que el jurado estará integrado por investigadores de la Universidad del Valle de México, de Insyde y personalidades con amplio conocimiento y trayectoria en ámbito de la seguridad pública.

Los premios son los siguientes: Primer lugar, estímulo económico de 50 mil pesos y segundo lugar, 10 mil pesos. Tanto el tercer lugar como los dos primeros lugares, recibirán una colección de libros sobre reforma policial democrática.

El anuncio de los ensayos ganadores se realizará el 15 de noviembre de 2017 y se publicará en la página
www.opinionpublicauvm.mx

Los participantes deberán enviar sus ensayos antes del 13 de octubre del 2017 al correo opinionpublica@uvmnet.edu.

Consulta el estudio Ser policía en México: ¿qué rol asume la sociedad?

Consulta las bases del concurso.

Comunicado completo.

Fuente: insyde.org.mx

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Mario Meneses

¿Por qué hay más violencia pese a mayor gasto en seguridad? Te lo decimos en 6 gráficas


Entre 2008 y 2015 el gasto público en seguridad interna creció 61 por ciento pero hay un repunte en la violencia en el territorio nacional. ¿A qué se debe?

México incrementó su gasto en seguridad en los últimos años como resultado del aumento de la actividad delictiva en diferentes partes del país, la autoridad puso más policías en servicio y destinó mayores recursos a la profesionalización de las fuerzas de seguridad pública; pese a esto, se coloca como una de las naciones más violentas del mundo.

¿Por qué persisten los altos niveles de violencia? Esta es la pregunta que se plantea el think tank Ethos en su estudio “Descifrando el gasto público en seguridad” que fue presentado este jueves.

México es una economía que registra una de las mayores tasas de homicidios en el mundo (15.7 por cada mil habitantes), tiene una de las cifras negras de delitos más altas a nivel mundial y con un nivel de impunidad que llega al 95 por ciento, lo que muestra que no necesariamente el mayor gasto se tradujo en una mayor seguridad para los habitantes, indica el documento.

A continuación te presentamos en seis gráficas la radiografía de la inseguridad en México pese al incremento en el gasto destinado para esto.

1. Presupuesto para seguridad al alza

De acuerdo con Ethos, en el periodo de 2008 a 2015, el gasto en seguridad interior acumuló un crecimiento de 61 por ciento, al pasar de una inversión de 27 mil 259 millones a 43 mil 957 millones de pesos, esto es, en el periodo tuvo un crecimiento promedio anual de casi 2.1 mil millones de pesos.

La distribución de los recursos tiene, por lo menos en teoría, una visión integral, al destinar 40 por ciento a seguridad nacional, 39 a la función de justicia y 21 por ciento a la seguridad de interior. Seguridad nacional tiene los mayores recursos aplicados al Ejército y la Marina.

No obstante, el crecimiento es insuficiente debido a los elevados niveles de violencia; de hecho, el gasto observado en 2015 representa el 1.4 por ciento del PIB, uno de los más bajos a nivel mundial.

2. Baja (muy baja) denuncia

Uno de los elementos que el estudio destaca es que si bien todos los días hay noticias de numerosos homicidios, robos y secuestros, no se debe de olvidar que el fenómeno delictivo es mucho mayor al que se reporta.

Usando información del Inegi, Ethos muestra que la cifra de delitos no denunciados o sin averiguación previos es contundente: menos de uno de cada 10 delitos cometidos es registrado. Esta es la que se considera la cifra negra de la delincuencia en México.

Las principales razones por las que la gente no denuncia son atribuibles a las autoridades. De hecho, la que sobresale es que las victimas la consideran una falta de tiempo (31 por ciento), seguida por la desconfianza en las autoridades (16 por ciento) y por falta de pruebas (11 por ciento).

3. México en el nada grato primer lugar

La cifra negra de México se coloca como una de las más altas a nivel continental. Con un 94 por ciento de delitos no denunciados superando a naciones como El Salvador, Brasil y Ecuador.

La cifra negra es un indicador del desempeño de las instituciones públicas, explica el estudio, ya que buena parte de las razones por lo que el afectado no denuncia se atribuye a las autoridades.

4. Asesinatos en aumento

Desde 2014 se observó un cambio en la tendencia de la tasa de los homicidios en México y se mantiene a la alza. En 2011 se habría llegado a su nivel más alto como resultado de la “guerra contra el narco”, la tasa de homicidios se mantuvo a la baja por tres años consecutivos.

Sin embargo, entre 2014 y 2016 el número de homicidios se incrementó a niveles de 2012 y las expectativas son que para 2017 lleguen a un nuevo máximo. Entre 2010 y 2016 los estados que mayores aumentos registraron en su tasa de homicidios son Colima (478 por ciento), Zacatecas (297.3) y Baja California Sur (230.2 por ciento).

En el mismo lapso, 12 entidades lograron reducir su tasa de homicidios destacando Nayarit, Durango y Chihuahua.

5. Pero no es el delito más recurrente

Si bien los homicidios son lo que se llevan los titulares de las noticias a nivel nacional, el mayor delito que se comete a nivel nacional es el robo (principalmente de vehículos y a transeúntes) que concentra el 35.7 por ciento de la inseguridad en México.

Le siguen en importancia los delitos patrimoniales (13.1 por ciento) y las lesiones (10.9 por ciento). Paradójicamente y aún con el repunte observado, los homicidios concentraron el dos por ciento de los delitos cometidos en 2016.

6. Fuerzas de seguridad insuficientes

Hasta el momento, los mayores recursos ejercidos en seguridad han servido para conformar un cuerpo policiaco que podría considerarse como adecuado para combatir los delitos. Con una tasa de 367 policías por cada 100 mil habitantes lo colca como una de las naciones con mayor cobertura entre los miembros de la OCDE que contempla un promedio de 297 por cada 100 mil habitantes.

Sin embargo, mayor número no necesariamente significan mejores resultados. La limitante, los cuerpos policiacos tienen capacidades limitadas de persecución y prevención.

Otro factor que influye en la inseguridad en México es el poco personal dedicado a la administración de justicia.

De acuerdo con datos de la OCDE, México tiene solo 4.2 jueces por cada 100 mil habitantes, una de las menores coberturas en la región de América. Además de que solo existen 3.2 agencias del Ministerio Publico y 7.5 agentes por cada 100 mil habitantes. El resultado, una de las mayores tasas de impunidad de la región (95 por ciento).

Fuente: www.elfinanciero.com.mx

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Mario Meneses

Siete propuestas para… la estrategia de un Hidalgo Seguro. #Seguridad


FRANCISCO GRANADOS GONZÁLEZ

Nunca antes en Hidalgo se había invertido tanto en equipamiento y tecnología como ahora en la seguridad, por lo que me parece muy prudente la decisión estratégica que tomo el gobernador Omar Fayad. Esta acción es muy similar a lo que en los últimos años el gobierno de la Ciudad de México ha realizado, así que vale la pena reflexionar el antes y el después de esa toma de decisión en la Ciudad de México, y ahora en Hidalgo.

Para octubre del 2011 en la Ciudad de México se instalaron 13 mil cámaras de video con ocho centros de monitoreo y una inversión de 460 millones de dólares; El entonces jefe de la ciudad, Marcelo Ebrad la llamó “Estrategia de ciudad segura” convirtiendo a la Ciudad de México en la ciudad más vigilada del mundo, pues Londres tenía para aquellos tiempos diez mil y Nueva York ocho mil cámaras.

Lo que pretendió el exjefe de la Ciudad de México fue mantener el orden, la tranquilidad y la convivencia social; así como prevenir situaciones de emergencia y desastres. Hasta antes de noviembre del 2014 las denuncias penales disminuyeron; en el 2011 se robaban 52 vehículos diariamente y para el 2014 se redujo a sólo 42. De 28 denuncias diarias por lesiones dolosas en 2011, se denunciaron en 2014 únicamente 18; respecto a los homicidios dolosos se redujeron de 2.1 a 2.05; las violaciones disminuyeron de 3.18 a 1.4; los secuestros se incrementaron de 0.14 a 0.16 por día.

En noviembre del 2014, ya con Mancera como titular, se instalaron 38 lectores de placas vehiculares los cuales se interconectaron a una base de datos denominada RAPI (Registro de Automotores de Procedencia Ilícita) y a las cámaras de video vigilancia. Instalando también botones de pánico y otras tecnologías que han fortalecido la estrategia de ciudad segura.

Tres años más tarde (2016), las denuncias penales por robo de vehículos siguieron en descenso, lo mismo pasó con las lesiones dolosas, el daño a la propiedad, la extorsión y el secuestro. Las denuncias que aumentaron ligeramente fueron por homicidio doloso, robo a transeúntes y violación. Por cierto, actualmente existen en la ciudad 8 mil botones de pánico, 9 mil 570 alta voces y se llegarán a 20 mil cámaras este fin de año.

En el primer semestre del 2017 las denuncias se dispararon en el robo de vehículos, transeúntes, casa habitación y negocios; pero también el daño a la propiedad y el homicidio doloso. 89 policías de la Secretaria de Seguridad Pública fueron víctimas de violencia por parte de ciudadanos. Surge una pregunta ¿Utilizar cámaras de video-vigilancia, lectores de placas y botones de pánico generan el descenso de denuncias o inseguridad?

Respuesta

Efectivamente han contribuido en una parte, la otra corresponde a que la Ciudad de México cuenta con un modelo proactivo de seguridad, conocido como “Policía de proximidad” viene operando aproximadamente desde el año 2002, existe un estado de fuerza policial de 93 mil 872 elementos y además las propias autoridades han organizado a la sociedad civil para participar en labores de prevención del delito, entre otros aspectos. ¿Qué significa esto? Que el equipamiento y la tecnología no son suficientes para poder ser asertivos en la disminución de la violencia e inseguridad. Se requiere de algo más y es lo que me permitiré sugerir es este espacio y pongo a la consideración de ustedes amables lectores.

Primero

Establecer un modelo de seguridad en lo particular para Hidalgo, en nuestro estado todas las policías funcionan con un modelo de policía reactivo, el cual ha sido rebasado por la delincuencia. El modelo de seguridad que se está utilizando con más efectividad, en el mundo como en algunas entidades de nuestro país, corresponde al de policía de proximidad; ejemplo de ello corresponde la Ciudad de México y el municipio de Nezahualcóyotl, donde en tres años disminuyeron en 50% la incidencia delictiva. En la Ciudad de México con el modelo de policía de proximidad aunado al sistema de video vigilancia y el C5, los tiempos de respuesta policial disminuyeron a 2 minutos con 42 segundos. En Hidalgo los tiempos de respuesta en la zona metropolitana son de 16 minutos con 20 segundos si bien nos va.

Segundo:

Profesionalizar y mejorar los salarios de los funcionarios de la seguridad pública, es indispensable; las formas de operar de un policía con nivel de secundaria distan mucho de uno con una licenciatura o maestría. El 97.7% de los elementos policiales han referido sentirse orgullosos de ser policías, según una encuesta institucional. Si a eso le agregamos una capacitación continua en base a sus competencias; certeza laboral, a través de un servicio profesional de carrera y se dignifican sus salarios, tendremos una policía más comprometida y responsable.

Tercero:

La participación ciudadana es vital, el estado de fuerza de policías municipales y estatal en todo nuestro territorio es de 4 mil 715 elementos, pero hay que dividirla entre dos, puesto que la mayoría de agentes policiales cubren turnos de 24 por 24 hrs.; así que realmente solo contamos con 2 mil 375 diariamente. Con ese número de funcionarios de la seguridad, es prácticamente imposible operar la seguridad de todos los hidalguenses; por ende se requiere involucrar la participación ciudadana en los procesos de seguridad. Ha sido muy interesante ver como muchos vecinos en todo el país y en Hidalgo se organizan entre sí, usando una pluralidad de formas para vigilar sus bienes y cuidarse entre sí. Lo único por hacer, es que todas nuestras corporaciones de policías se coordinen y se organicen con los vecinos, utilizando todas las bondades del internet, así como la entusiasta participación de los ciudadanos.

Cuarto:

Hacer planeación estratégica en materia de seguridad es una verdadera necesidad, a mayor planeación menor riesgo, en los cuerpos de seguridad no existe la planeación. La policía resuelve como se presentan las cosas, minuto a minuto. La elaboración de planes y programas de acción deben de hacerse entre autoridades, sociedad civil y los propios policías a quienes nunca se les toman en cuenta.

En este apartado no debemos olvidar las estadísticas delictivas confiables, las cifras delictivas que maneja la secretaria de Seguridad Pública de Hidalgo, la Procuraduría General de Justicia y el Tribunal Superior de Justicia no concuerdan. Si se desea medir con precisión el fenómeno de la inseguridad, se requieren cifras confiables.

Quinto:

Mejorar la eficiencia en la aplicación de los presupuestos federales en materia de seguridad es esencial, del 2007 al 2015 el presupuesto para la seguridad en Hidalgo aumento 131%, es decir de $956,981,003 (novecientos cincuenta y seis millones ochenta y un mil tres pesos) en 2007 paso a $2,493,548,888 (dos mil cuatrocientos noventa y tres millones quinientos cuarenta y ocho mil ochocientos ochenta y ocho pesos) en 2015, periodo en el cual siempre hubo subejercicios, no se utilizaron al 100%, por lo que se tuvieron que regresar recursos financieros a la federación.

Lo peor del caso, en aquellos municipios del país donde en un principio se tenían elevados índices delictivos, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública lo detecto y les aumentó la asignación presupuestaria, pero cuando esos mismos municipios disminuyeron sus índices delictivos, el Secretariado redujo los presupuestos que les habían incrementado. Es el caso de Tepeji del Río y Zempoala en Hidalgo, simplemente incongruente, pero pasa.

Sexto:

Transparencia y rendición de cuentas es determinante para elevar los niveles de confianza social. Es de todos sabido que ningún responsable de la Seguridad Pública en Hidalgo comparece ante la ciudadanía, para informar de sus avances o retrocesos, a lo mejor porque algunos no tienen cifras bondadosas por presumir o quizá les hagan sombra a los presidentes o simplemente no está normado comparecer ante la ciudadanía. Informar de sus actuaciones buscar el acercamiento para coordinarse y legitimarse con la sociedad lo da la rendición de cuentas y la transparencia, hoy es un reclamo social.

Séptimo:

Mejorar la calidad de la investigación delictiva y perfeccionar el sistema jurídico-penal.

Esclarecer los hechos de un delito y demostrarlo científicamente, constituye sin duda la piedra angular del proceso, justamente es donde los operadores del nuevo Sistema Penal Acusatorio están limitados. Estos como muchos funcionarios le adjudican al sistema imprecisiones, que al paso del tiempo pudieran o no corregirse, este modelo es perfectible; pero el problema no es el sistema penal, la realidad es que los operadores de este, deben de prepararse mejor. Según el Secretariado Ejecutivo refirió que de octubre de 2016 a junio de 2017 se capacito a 247 mil 403 operadores del nuevo sistema penal en todo el país y del 2013 al 2016 se destinaron 18 mil 705 millones para ello.

Los niveles de investigación tanto en este sistema como el anterior han dejado mucho que desear. Si mejoramos la calidad de la investigación delictiva los delincuentes estarán detrás de las rejas donde muy probablemente dejarán de delinquir y los índices delictivos vendrán a la baja.

Para finalizar, es menester referir que las policías exitosas actualmente le dan mucha importancia a la inteligencia para la prevención del delito y al coordinarse entre sí, tanto preventiva como la investigadora predicen mejor el fenómeno delictivo, hoy esa es una línea estratégica muy efectiva para prevenir y combatir el delito.

Por lo pronto les dejo estas propuestas que podrán complementar el Sistema Integral de Seguridad en Hidalgo, que viene muy bien, cuando los índices delictivos en este año van peligrosamente a la alza, tanto en el país como en Hidalgo.

Mi correo infosepriv@gmail.com; infosep.net

FRANCISCO GRANADOS GONZÁLEZ

Fuentes de consulta: Gobierno de la ciudad de México, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Secretariado Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública en Hidalgo